Immersion, Obama al descubierto

La extraña imagen con la que abrimos el post de hoy es uno de los mapas que ha llevado a cabo Immersion, un proyecto de un grupo de investigadores del Massachussets Institute of Technology de Boston y que demuestra el potencial informativo del sistema Prism que utiliza la NSA (la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense) y que Eric Snowden ha descubierto.

 

El software, desarrollado por tres alumnos del Media Lab de la universidad permite, a cualquiera que introduzca su cuenta de correo en GMail y su contraseña, crear un mapa a partir de quién envía y quién recibe mensajes. No es necesario que analice los contenidos de las comunicaciones. Tan sólo el canal es suficiente para trazar un mapa bastante fehaciente de con quién se comunica cada uno de nosotros.

 

El gracioso ejemplo que nos brinda el Media Lab (pobre Howard Wolowitz) deja claro todo lo que la NSA o las tecnológicas pueden saber de nosotros sin necesidad de vulnerar por completo nuestra intimidad. Los algoritmos permiten crear un mapa sorprendentemente exacto de nuestra red social real -no una «de cara a la galería» como Facebook, sino de nuestras interrelaciones digitales reales-.

 

El tamaño de los círculos aumenta la relevancia de la persona con la que nos comunicamos y el espesor de la línea que nos une a ese círculo indica el volumen de contactos que tenemos con esa persona. Así, es habitual encontrar gruesos trazos con familiares y compañeros de trabajo pero, para un ojo más entrenado, también le llamarán la atención las finas líneas directas con contactos más «especiales».

 

A partir de estas relaciones se pueden discernir hábitos y costumbres -desde horarios hasta de comunicación o trabajo- así como ideología política, religiosa o -añaden los expertos- tendencias sexuales. Si una persona está suscrita a una web que tenga una determinada ideología o fin es probable que muestre cierta simpatía hacia esa actividad.

 

El País reproduce parte de la entrevista que César Hidalgo, supervisor del proyecto, ha concedido a The Boston Globe y de ella se dilucidan algunas conclusiones interesantes: «observar el Facebook o Twitter de una persona nos permite realizar un retrato de una persona del mismo modo que si estamos dentro de un coche mirando por la ventanilla. Usar metadatos como los que maneja Immersion equivale a conducir guiado por un potente GPS».

 

Así, este sistema no analiza sólo a una persona. En el momento en el que se pone a trabajar todos los contactos, toda la red de personas, es susceptible de ser analizada por el programa lo que, al final, otorga un enorme poder para el analista. Lo más importante es que cuando Obama afirmaba que sólo estaban recabando datos de las llamadas de Verizon, «no de los contenidos», estaba admitiendo que contaba con mapas de relaciones perfectamente elaborados -y bastante concluyentes- de cada uno de los objetos de seguimiento.

 

Por mucho que desde que Snowden sacara a la luz el espionaje de Washington la NSA haya intentado demostrar que son datos superfluos sin interés, un gran grupo de expertos y profesores ha demostrado que la importancia de estos metadatos va mucho más allá que la de unos pocos gráficos o seguimientos «por seguridad». Es un enorme retrato robot de las personas bajo la implacable lupa del Gran Hermano.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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