Skype, otro espía más

Microsoft, Apple, Google, Facebook, el Gobierno estadounidense, la connivencia del Gobierno de Merkel, la colaboración del Gobierno británico… Prácticamente todos los actores de la administraciones públicas occidentales (las «demócratas») han colaborado con las tecnológicas -¿a cambio de impunidad fiscal?- para controlar a su población «por su seguridad» con más medios de los que ningún otro gobierno de ninguna otra época han tenido.

 

Sin embargo, no sólo las grandes de Silicon Valley se van a llevar los titulares. Otras empresas, en su momento admiradas por su condición de start ups y que han acabado cayendo en manos de las grandes también han formado parte de esta retorcida estructura. La última en saltar a los titulares ha sido Skype que, después de una investigación llevada a cabo por siete académicos de las universidades de Nueva York, Toronto y Nuevo México ha quedado en entredicho por su colaboración para que la Administración de Pekín controlara las conversaciones que los ciudadanos mantenían en su servicio de mensajería instantánea.

 

El estudio, que no comenzó como una caza de brujas contra la empresa y que sólo analizaba las palabras clave o censuradas en servicios como Sina UC, ha durado dos años y ha puesto en aprietos al sistema de videoconferencias más famoso del momento. Así, gracias a una estrategia de retroingeniería y a partir de la palabra censurada «fuck» se metieron en las entrañas del sistema.

 

En esos dos años hasta 4.250 términos fueron vigilados y censurados. Así, cuando el estudio se centró en un mercado concreto, el chino, donde TOM-Skype y Sina UC tienen una cuota de mercado minúscula comparada con Tecent (190 millones de usuarios y el 75% del mercado), se encontraron con que más de 4.000 palabras se referían a términos políticos o relacionados con el Partido Comunista que ostenta el poder a perpetuidad.

 

Pero más allá de esta enorme fuente de censura, llama la atención que el aparato de vigilancia está «vivo». Así, las palabras «observadas» iban cambiando en función de la actualidad: más allá de Tíbet o Tianamen, cualquier escándalo que pudiera salpicar al Gobierno es rápidamente monitorizado. Da igual su temática: personal u oficial. Todo estaba vigilado y controlado.

 

Es cierto que mientras que en Skype los términos sólo «se vigilan» en Sina UC se censuran directamente. Desde las conversaciones relacionadas con el accidente de tren de Wenzhou hasta la pugna diplomática con Japón por las islas Diaouyu. El pico de actividad, en cualquier caso, llegó con el escándalo de Bo Xilai y el diplomático británico muerto hace pocos meses.

 

La creación de la plataforma TOM-Skype (nacida para evitar el bloqueo que un Skype «libre» sufría en China por parte del gobierno) no sólo le ha reportado buenos ingresos a la matriz Microsoft sino que ha permitido que la empresa esté mejor vista por el Gobierno del PCCh. Lo más curioso es que la empresa de Bill Gates forma parte de la Global Network Initiative que tiene como fin proteger la libertad en internet y los derechos de los usuarios. Google, ante la misma presión decidió abandonar China y asentarse en Hong Kong donde no tiene que plegarse a los deseos políticos de la potencia oriental. El resultado es que Baidu es el primer buscador de la región. De nuevo los dólares por delante de las personas.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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