Telefónica, y el monopolio se quejó de monopolio

Después de que el CEO de Telefónica se quejara amargamente de los frenos que la UE está poniendo a las fusiones entre operadoras para hacer frente a los gigantes chinos y estadounidenses y de las veces que ha pedido una mayor libertad de las autoridades para que su empresa pueda demostrar todo su potencial a los clientes, el máximo responsable de la operadora se unió en las jornadas de telecomunicaciones de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo a su homólogo de Vodafone Vittorio Colao para pedir una modificación de la legislación europea que potencia a las operadoras y las proteja del monopolio de Google y Apple.

Para ambos directivos la presión que las grandes telecos europeas sufren de gigantes de Silicon Valley como las dos antes mentadas y Facebook es insoportable. El «monopolio de facto» en el negocio de los sistemas operativos que ejercen Google y Apple -aunque no tuvo el valor de citarlos abiertamente- debe acabar: al comisario de turno le costaría «una tarde, dos a lo sumo si tiene mucho trabajo, acabar con los sistemas operativos cerrados».

El jefe de la multinacional puso como ejemplo Estados Unidos (país de origen de ambas compañías) cuando cambio la regulación del mercado en 2003 para liberalizar el mercado. En Europa, sin embargo, sigue vigente una «normativa obsoleta y asimétrica que sólo regula a las operadoras y deja vía libre a las empresas de internet» que, recordó, «no respetan ni la privacidad ni la seguridad y que se saben nuestras vidas».

Alierta también tuvo unas palabras para la excomisaria de telecomunicaciones y agenda digital Viviane Reading que impulsó, entre otras medidas, el final del roaming. «Reading fue un desastre que ni siquiera sabía lo que era una red». Respecto a su sucesora, Neelie Kroes sólo deseo «que lo hiciera mejor» (suponemos que el cambio de tono tiene que ver con que esta puede poner en apuros a su compañía).

Mucho más sosegado, el CEO de Vodafone mostró su preocupación por la múltiple regulación dentro de la UE. Mientras que en Estados Unidos «con 300 millones de usuarios sólo hay que adaptarse a una regulación, en Europa hay que lidiar con 27». Además, pidió un cambio de regulación que aumentara la normativización sobre los grandes de internet -a diferencia de Alierta no pidió rebajar la presión sobre las operadoras- ya que Facebook o Whatsapp están libres de cualquier ley a pesar de tener 1.000 millones de usuarios, mucho más que cualquier empresa continental.

Mientras la empresa de Alierta intenta deshacerse de su participación en Telecom Italia para centrarse en América Latina, la empresa británica sigue pensando cómo invertir (pidió facilidades para la innovación y la inversión) con el dinero que todavía tiene de la venta de su filial estadounidense Verizon efectiva hace poco más de un año.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *