Instagram, negocio redondo

La joya de la corona de Facebook ha sido siempre una red social especial. Desde que la empresa de Mark Zuckerberg la adquiriera la herramienta de fotografía social no ha parado de crecer y ha tenido como seña de identidad la ausencia de publicidad. Es cierto que casi todas las empresas quieren estar por la fidelidad de sus cada vez mayor número de usuarios. Pero también lo es que su presencia no sólo era aplaudida por los clientes por la calidad de los contenidos si no que era muy bien recibida.

Estados Unidos, su plaza fuerte, fue la primera hace un año en recibir las primeras píldoras de publicidad «clásica». Los buenos resultados -facturación y seguimiento- ha hecho que la filial de Facebook se atreva ahora a introducirla en Europa. No será en todos los Estados a la vez, pero sí en los más relevantes para la empresa. Los primeros serán los británicos y la estrategia a seguir es la misma que al otro lado del Atlántico: «hacer que cualquier publicidad se vea tan natural como aquellas fotos o vídeos que las marcas ya están colgando en sus perfiles» y que tan buena acogida tienen.

Además, en un alarde de transparencia, Instagram ha abierto en su web una sección para explicar a sus seguidores cómo funciona la plataforma publicitaria. Ahora se da la cuadratura del círculo. Cuando Facebook invirtió 1.000 millones de dólares muchos se preguntaban cuál era la función de una aplicación gratuita, sin opción freemium en la que ningún perfil paga nada por colgar ningún tipo de contenido.

Después de que Michael Kors, Ben & Jerry’s, Levi’s, Taco Bell o Chobani hayan desembarcado con un impacto notable en Instagram parece que el efecto dominó es inevitable. Nuevas herramientas para los clientes de pago (empresas) que les permitirá crear una identidad digital propia para esta red social y totalmente complementaria con la de otras plataformas.

Las marcas podrán acceder a sus campañas en tiempo real, tener un perfil de su público objetivo (no el que creen que les sigue, el que les sigue, con sexo, edad, región, etc.) y conocer desde qué momento del día es el mejor para colgar sus contenidos hasta en qué época del año hacer cada campaña y como reforzarlas… o retirarlas.

Estados Unidos, Canadá y Australia han sido el primer paso de un negocio que se ha ido cocinando a fuego lento y que a buen seguro le devolverá a Facebook mucho más de los 1.000 millones que invirtió hace unos meses. Otro problema para Twitter…

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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