iPhone 6, ¿qué pasa con Apple?

Lo que debía ser una fiesta se está convirtiendo en uno de los mayores «problemas» de Apple desde los fallos de cobertura de la antena del iPhone 4. La red está llena de noticias y vídeos que demuestran que los iPhone 6 y 6 Plus se doblan y que pueden acabar rompiéndose -la lámina de la pantalla- y, además, la empresa ha tenido que retirar en pocas horas el primer parche de iOS 8 por los problemas que provocaba en los dispositivos que lo descargaban. ¿Pasa algo con Apple?

El hardware

 

El lanzamiento y la acogida de un nuevo dispositivo con la manzana en su carcasa siempre es motivo de titulares. El iPhone 6, además, era la renovación obligatoria de todos los planteamientos anteriores de la casa sobre cómo debía ser un smartphone. La escasez de pulgadas frente al catálogo de androides estaba dañando la cuota de mercado de Apple en muchos países y era necesario mostrar algo radicalmente nuevo sin perder su esencia para aguantar el envite.

Como siempre, largas colas -incluida la caída al suelo del primer iPhone 6 vendido en el mundo- y unas cifras de ventas estratosféricas (10 millones de unidades el primer fin de semana) fueron los primeros titulares.

Sin embargo -y más allá de las pruebas que no acabamos de entender sobre cómo meter un teléfono en una licuadora, cómo cargarlo en el microondas o si resiste ser introducido en nitrógeno líquido- a las pocas horas de su comercialización comenzaron a invadir la red imágenes de los terminales doblados por el efecto del calor que desprende su hardware y la flexibilidad de las finas capas de aluminio de su exterior.

Hasta ahora, después de navegar bastante por las webs, medios y blogs que hablan de terminales que se doblan «solos»… sólo hemos encontrado contenidos en los que alguien sale aplicando presión sobre el teléfono por sus extremos y centro para demostrar su fragilidad. Un uso tan normal, como cargarlo en el microondas.

Hay varios usuarios que se quejan de que al sentarse sobre él, el iPhone 6 gana mucha temperatura y además se dobla… algo que también se achacó a varios Xperia Z y Galaxy Note y que tampoco tiene sentido (sobre todo por la parte de que te sientas sobre algo bastante caro que no está pensado como sofá, silla o cojín a pesar de su tamaño).

Sí es más grave el excesivo calor que dicen genera el terminal y que ya pasó con generaciones anteriores de terminales en su lanzamiento. Al final, un parche de software permitió una mejor gestión de los recursos y que bajara la temperatura. Además, la mayor superficie de disipación de estos terminales debería favorecer una temperatura más comedida que en un pequeño 4S.

Por cierto, según la empresa de Cupertino, sólo se han reportado 9 smartphones doblados de 10 millones vendidos. La cifra no parece mala.

El software

 

Esta parte si es más complicada. El lanzamiento de iOS 8 y sus nuevas funcionalidades ha tenido una acogida peor que otras actualizaciones del entorno operativo. Por un lado, «sólo el 46%» de los usuarios se ha descargado la última versión frente al 49% de iOS 7. Objetivamente, la edición anterior supuso un salto mucho mayor respecto a su predecesor. Además, en este caso el iPhone 4 se quedaba fuera del upgrade y el 4S se quedaba con muy pocas mejoras añadidas.

Asimismo, la enorme exigencia que la nueva edición de la plataforma exige a versiones anteriores al 5S redunda en un mayor consumo de batería (de la que aquí mismo nos hemos quejado) y que deberían solucionar con un parche lo antes posible.

El salto a la octava versión se ha traducido también en problemas muy puntuales de algunos usuarios en las conexiones WiFi. Muchos se quejan de dificultades para encontrar redes domésticas habituales y otros de desconexiones automáticas. Parecen incompatibilidades puntuales de hardware, pero es algo que deben solucionar.

La mala solución de iOS 8.0.1 sólo ha puesto más presión sobre una compañía que no tiene margen para los errores por su tradición, planteamiento y precios. Retirarla es lo mejor que han podido hacer aunque mejor solución hubiera sido no lanzarla. Aún así, parece que los fallos son menores de lo esperado (no mayores que en otras empresas de productos similares) y que una vez pase la tormenta de titulares… las ventas seguirán su curso.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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