Android 5.0, la gran apuesta es Lollipop

Por fin llegó Android L. La letra, por cierto, de Lollipop (ni Lime Pie ni Licorice, que también se barajaron). La versión 5.0 -se acabaron las actualizaciones de Android 4- tiene ante sí el reto unificar la experiencia de uso e interfaz de todos aquellos que han elegido la plataforma de Google frente a unas cada vez más homogéneas experiencias Windows y Apple y simplificar la interfaz para que sea más fácilmente reconocible sea cual sea la marca que empleemos.

Si el centro del universo Apple son las iTunes y la App Store, el nuevo centro de Google es Material Design. La empresa que ha cambiado el valor de los contenidos se planteó como objetivo que el contenido de las aplicaciones fuera más importante que cualquier otro aditamento de los menús. Cada vez que abrimos un programa vemos sus diferentes capas para priorizar cada parte de la pantalla más fácilmente y llegar a golpe de vista a donde nos interesa.

Y es precisamente de esta simplicidad de donde nace la unificación de Android. La presentación en la que se mostraba cómo se verían diferentes apps según el dispositivo dejó claro la función de cada una. El smartphone será directo y sencillo. La tableta nos ofrecerá más información (en posición horizontal) y el smartwatch nos dará los avisos más relevantes -según los hayamos configurado-.

Todavía no se llega a la integración vertical de Windows (sobre todo la que prometen con Windows 10). Ni siquiera a la nueva unión que han logrado entre iOS 8 y OS X Yosemite, pero el nuevo 5.0 da las pistas de hacia donde van los tres grandes del software (ahora también hardware) y por donde llegará la unión con Chrome OS.

Pero esas no son las únicas pantallas que Google quiere unir. De ahí el software Android TV y el papel que deberá jugar Nexus Player. Y es donde la estrategia de las demás gana sentido en Mountain View con un Google Play cada vez más lleno de ocio y con menos margen para la improvisación -es vox populi que Google busca una estrategia donde optimizar más el rendimiento dinerario de las aplicaciones colocando también más controles a los desarrolladores-.

Si volvemos a 2014 y a lo que haremos en los nuevos smartphones y tabletas con Android 5, destaca sobremanera el nuevo centro de notificaciones. Pasan a convertirse en fichas -similares a los recordatorios de actividad de Facebook- y ganan relevancia en la pantalla del gestor. También se entrará más fácil a los controles de energía, la gran baza en el rendimiento de las baterías en Android y uno de los mejores puntos de una plataforma en continua mejora.

Google Now se integrará aún más en los dispositivos y se mantendrá Okay Google una opción con una gran aceptación en Estados Unidos y que al funcionar con la pantalla apagada le da una ventaja de uso significativa sobre el rival de la manzana. De momento sólo estará activada en el Moto X original y los nuevos Nexus 6 y 9 pero esperemos que no se quede como un mero experimento de nicho y llegue a los demás dispositivos.

Las otras mejores como Volta -para optimizar la autonomía de los equipos-, la desaparición de Dalvik y la confirmación de Android Runtime -abandonan Java 5- y la llegada de nuevos programas preparados para la era de los 64 bits.

En definitiva, el espaldarazo de Google a las cinco pantallas y la unificación de la experiencia de usuario. Sólo esperemos que el salto a todo aquello que no sea un Nexus 6 y 9 sea rápido… y generalizado.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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