OS X Yosemite, el nuevo iOS Yosemite

Hace una semana que acabó la espera. OS X Yosemite, la versión 10.10 de su sistema operativo, ya está disponible gratis para todos los usuarios de Mac que quieran ver como las fronteras entre el sistema de sobremesa y el de los iDevices se difumina actualización tras actualización.

Ya desde que decidieron actualizar a Mountain Lion los de Cupertino tenían claro que era necesario unificar la experiencia de uso -y facilitar el uso simultáneo de todo el ecosistema- si querían demostrar que el universo Apple era algo más que el incipiente Android y el dominante Windows. Mavericks fue sólo el paso previo necesario -y gratuito- para demostrar que la frontera entre ambos mundos ya casi no existe.

Cuando lo anunciaron en junio quedó claro que iba a ser una nueva actualización de la imagen de la plataforma. Las capas translúcidas y los iconos iOS (muy criticados en su momento por su diseño infantil) llegaban al Dock de los Mac con el fin de hacer que el contenido ganara peso frente a los programas. Hacer del Mac algo mucho más intuitivo (si es que se podía) y cercano a la experiencia de uso diaria de los iPhone -lo que haría que millones de usuarios Windows perdieran el miedo a saltar a la manzana también en su ordenador-.

Desde la tipografía (uno de los tótem del estilo Apple) hasta las aplicaciones han sido actualizadas, potenciadas y hechas más sencillas para que la fluidez sea mayor (incluso en Macs con más de un lustro). El centro de notificaciones gana relevancia y capacidades para parecerse mucho más al de un smartphone; Spotlight se convierte en un Siri «mudo» que hace cada vez más cosas y la unión del Finder y iCloud Drive redondean una experiencia que ha mejorado completamente.

El clon con una manzana de Dropbox aumenta las capacidades del ecosistema y las mejoras implementadas en AirDrop permiten que compartir archivos de cualquier tipo sea mucho más sencillo y rápido que hasta ahora.

La experiencia con Safari mejora exponencialmente. Todo es más limpio y ostensiblemente más rápido. Las búsquedas se resuelven antes. Los favoritos están más a mano y la unión de la navegación privada (sólo por pestañas) y la compatibilidad con DuckDuckGo hace que no tengamos siempre que sentirnos bajo la lupa de Google (o Bing).

Las pruebas dicen que, ejecutando webs comunes, Safari es hasta seis veces más rápido que Chrome y Firefox, una cifra impensable hace poco y que -cierta o no- se traduce en una sensación de velocidad mucho mayor.

Mail también se pone a la altura. El eslabón más débil del universo Apple por fin puede ser tomado en serio porque ha decidido incorporar características que hasta hace muy poco sólo tenía la competencia. Gana capacidad (hasta 5 GB por mail), gana velocidad y gana posibilidades de edición de los contenidos del correo electrónico.

Probar Handoff nos demuestra que la integración entre dispositivos es completamente posible y que lo que Windows 10 nos vende como una novedad absoluta es algo que los usuarios de Apple llevarán ya haciendo meses para cuando lleguen los de Redmond. En definitiva: si Mavericks nos dejó un buen sabor de boca pero tampoco nos pareció un salto al vacío respecto a versiones anteriores, Yosemite nos demuestra que es una actualización muy pensada y con un objetivo muy claro: que OS X 11 llegue a darse la mano con una futura -pero inminente- versión más inteligente y capaz de iOS.

https://www.youtube.com/watch?v=NQ7kqwbqeiI

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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