Samsung Galaxy Tab S, mucho más de lo que parece

Si dentro del catálogo de smartphones del fabricante coreano los S son la referencia, los modelos diseñados para imponerse a los iPhone (ahora ha cambiado todo un poco con las nuevas dimensiones del equipo de la manzana y el inusitado éxito del 6 Plus), entre las tabletas desde el principio la gama Note destacó sobre la Galaxy Tab. Ese es el motivo por el que Samsung remozó hace meses la familia e incorporó el Tab S para tener un modelo de bandera para aquellos usuarios que no tenían claro la utilidad del puntero.

El objetivo del equipo es claro: poner toda la tecnología de las estanterías de Samsung en un sólo equipo para hacer frente al dominio incontestable del iPad y, de paso, mermar las muy buenas ventas de los Nexus de Google.

 

Especificaciones

 

Nada más encenderlo destaca su pantalla. La tecnología Super AMOLED heredada de las televisiones indica que estamos ante una equipo muy bien dotado. La versión con pantalla de 10,5 pulgadas cuenta con tecnología WQXGA lo que se traduce en 2560×1600 píxeles. A simple vista puede parecer un cantidad enorme para «mover» pero el procesador Samsung Exynos de ocho núcleos a 1,9 GHz, unido al procesador gráfico y a los 3 GB de RAM demuestran una solvencia sorprendente.

Sobre todo si hablamos de un equipo de 6,6 milímetros y 467 gramos que en la competencia le haría acreedor del apellido Air sin dudarlo. De estos datos sólo se nos queda corto el almacenamiento de 16 GB por mucho que sea ampliable hasta 128.

En las manos la sensación es extraña. Por un lado tenemos un equipo con una exterior nada premium -por mucho que los coreanos se esfuercen en imitar al metal y mejorar el agarre de los plásticos- pero en su interior y su panel es evidente que hay muy pocos dispositivos en el mercado -por no decir ninguno- con estas especificaciones, esta fluidez y esta potencia.

Así, del mismo modo que en el equipo de 8,4 pulgadas la batería es algo menor de la esperada (la imagen superlativa no es gratis), la inclusión de una «pila» de 7.900 mAh mejora bastante el panorama en la de 10,5 pulgadas de diagonal. Nos permitirá un uso intensivo durante un día sin problemas pero por nuestro bien, no nos dejemos el cargador (universal, eso sí) en casa durante un viaje de fin de semana.

Uno de los pocos peros del equipo reside en su cámara. Su sensor no es de los mejores -la extrema delgadez del equipo lo requiere- aunque rinde notablemente. Quizá la sensación es de que es peor de lo esperado si tenemos en cuenta todo el dispendio tecnológico que le rodea (es difícil destacar cuando te acompaña una pantalla con contraste 100.000:1).

En cuanto al software, ya se comercializa con Android 4.4.4 Kit Kat lo que garantiza una buena cobertura de aplicaciones y seguridad -y la inminente migración a Android 5-. En definitiva, un equipo que debería destacar como uno de las mejores tabletas con Android del mercado junto a las Xperia Z y a las indispensables Nexus. Y, por fin, un rival directo del iPad Air sin un stylus de por medio.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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