Amazon Echo, los asistentes digitales toman cuerpo

Cuando llegaron a los móviles (inteligentes) muchos se llevaron las manos a la cabeza: una cosa es hablar por el terminal y otra hablar con la máquina (¿quién no recuerda cuando Rajesh Koothrappali, el componente indio de The Big Bang Theory se enamoraba de Siri?). Sin embargo, ahora Google Talk se lleva un gran porcentaje de las búsquedas realizadas desde dispositivos móviles, Siri es parte inherente al funcionamiento de los equipos iOS y Cortana es una de las revelaciones del universo Windows… sin tener en cuenta aplicaciones como Sherpa que han entrado en multitud de plataformas online para mejorarlas por completo.

El siguiente paso -una vez conquistados también los coches- era la llegada a los hogares. Y la primera empresa en dar el salto ha sido Amazon con su Echo. Su diseño no difiere mucho del de un altavoz doméstico de gama alta. Sin embargo, la tecnología que late en su interior -y que le permite tener un reconocimiento de voz extraordinario y conexión a la nube- permite sustituir las búsquedas que hacemos en cualquier dispositivo informático doméstico.

El nombre de la asistenta es Alexa y, una vez la mentamos, responde a nuestras preguntas (desde meramente informativas) e intenta satisfacer nuestras demandas: crea alarmas, recordatorios, listas de la compra, administrar listas de reproducción, etc. gracias a sus siete altavoces incorporados y a una app para Android e iOS que le da complementariedad absoluta con nuestros smartphones (los usuarios de Windows Phone, por ejemplo, podrán acceder a Echo a través del navegador convencional).

El precio de este mayordomo digital es de 199$ -aunque si se es parte de Amazon Prime, se quedará por un tiempo limitado a 99$-.

https://www.youtube.com/watch?v=KkOCeAtKHIc

La parte negativa

 

Como todo dispositivo tecnológico, tiene una parte positiva -sus funcionalidades, diseño, etc.- y una negativa: teniendo en cuenta que tiene que estar siempre encendido (no tiene batería y se enchufa a la red de la casa) y que por defecto sus altavoces siempre están atentos, la privacidad desaparece… y no queda claro que ocurre con la inmensa cantidad de datos (desde dentro del hogar) que le damos a Amazon.

 

Todavía es pronto para saber su acogida y que expertos analicen su funcionamiento y el destino de sus datos, pero estamos seguros que la idea -el concepto- dará mucho que hablar.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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