Spotify, ¿problemas con los artistas?

Lo que empezó como un proyecto pequeño de distribución legal de música en streaming allá por 2008 se ha convertido en una gigantesca plataforma que, apoyada en sus aplicaciones para todo tipo de sistemas operativos móviles y para ordenadores, ha conseguido enganchar ya a más de 40 millones de usuarios.

Disponible en 55 países y con cientos de millones de canciones reproducidas a diario, el servicio sueco fue la confirmación de que el modo en que escuchábamos música había cambiado y que los artistas estaban todos al mismo nivel. Esto hizo que algunas estrellas como The Beatles o AC/DC mostraran sus reticencias a volcar en este programa su discografía, pero también ha permitido el crecimiento de artistas emergentes como no ocurría desde hacía décadas.

Sin embargo, parece que la época de crecimiento, sonrisas y convencimiento a las grandes musas de la música está en peligro. Después de que este verano varias personalidades del negocio se quejaran del sistema de pago de Spotify -similar al de casi todas las demás plataformas en streaming- Taylor Swift ha decidido retirar toda su discografía de la aplicación. Más allá de la «lista de despedida» que le han dedicado los suecos, cabe destacar que en los últimos 30 días previos a la «espantada» se habían reproducido 16 millones de canciones de la de Pensilvania.

Es entonces cuando comienzan las especulaciones: muchos dicen que tiene que ver con el lanzamiento de su último álbum, 1989. Tenerlo disponible en plataformas streaming, sin duda, ralentizaría sus ventas. Puede cuadrar pero, ¿por qué entonces los discos de la americana están disponibles en Rdio?

En una entrevista a The Wall Street Journal, la joven cantante confesaba que la piratería y estas plataformas en streaming estaban mermando sistemáticamente las ventas de discos. Ese era el motivo por el que Swift no publicaba ninguno en estas aplicaciones hasta pasado un tiempo prudencial. Además, para la americana, «la música no debería ser gratuita. Al menos, las discográficas y los artistas deberían poder decidir qué precio tiene un disco». Y esto es algo que no ocurre en las grandes plataformas donde el modo en el que se reparten los ingresos se hace mediante un cálculo que indica el propio servicio.

Muchos otros artistas (en Genbeta hay una buena lista de ellos) se han quejado de que los suecos no pagan los suficiente y, además, minimizan la venta de discos. Esto ha provocado que algunos como The Black Keys o Coldplay hayan decidido no colgar sus últimos lanzamientos y que otros -como los antes mencionados, AC/DC se hayan reafirmado en no participar del proyecto-. ¿Pone esto en riesgo la música en streaming o sólo a la empresa sueca? ¿Tomarán nota las demás plataformas? ¿Tendrán suficiente fuerza los artistas cuando Apple decida expandir a los demás mercados su iTunes Radio?

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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