2015, nuestras predicciones

Por fin acaba 2014, un año lleno de dispositivos, ciencia y nuevas tecnologías que han dado el espaldarazo a las TICs en la sociedad y que se han convertido en herramientas indispensables en nuestro día a día. Sin embargo, en los más de cuatro años que llevamos compartiendo este espacio hemos aprendido que la tecnología es algo fugaz y cambiante y que cualquier cosa que parezca segura un mes acabará desarrollándose y mejorando en poco tiempo. ¿Cuáles son entonces los retos  y predicciones para este año?

  • Consolidación de algunas redes sociales. Son un servicio -o un producto- y como tales pasan por las mismas etapas que sus equivalentes clásicos (y analógicos). Y después del boom de los grandes hace poco más de un lustro y del crecimiento exponencial en número, veremos como muchas desaparecen -no os preocupéis, hay cientos- y que sólo las más especializadas y las más relevantes sobreviven. Facebook y sus aplicaciones, como Instagram, parece que son las que llevarán la voz cantante. Twitter necesitará hacer algo bien o ponerse en venta. Pinterest tendrá que buscarse un espacio frente a la presión de las grandes y YouTube dará un salto cualitativo con la entrada de música (ya es mucho más que un portal). Las que no estén preparadas para aportarnos algo (en cantidad o de calidad) quedarán condenadas a desaparecer por la saturación que nos causa que haya tantas.
  • Una nueva generación de dispositivos. Y no se trata de los smart watch que se empiezan a ver en las muñecas (y que veremos mucho más por el efecto Apple Watch). Se trata de equipos domésticos inteligentes. De chips en nuestra ropa. De nuevas combinaciones de gadgets ya existentes -como ha ocurrido con los phablets y como pueden hacer Surface y un esperado iPad Pro-. Equipos que unan lo mejor de varios segmentos y que tengan doble faceta. Por un lado saber hacerlo todo bien y ser muy competentes en una sola actividad. Si hasta ahora tener el smartphone nos parecía suficiente, ahora le llega el turno de consolidarse a todos sus periféricos.
  • La esperada mejora de las baterías. Muchos periféricos significan muchas horas con el Bluetooth y el WiFi activados. Y eso significa mucho tiempo «esforzando» la pila del terminal… y muy poca autonomía. Así que los fabricantes ahora se verán obligados a darnos baterías que aguanten sí o sí un día lejos del enchufe tengan o no una manzana en la carcasa. Descargaremos más datos que nunca pero también los enviaremos. Demandaremos más velocidad de transferencia y mejores prestaciones. Baterías de gel y con carga en segundos son las últimas noticias que nos llegan de Japón y Silicon Valley. De su buen hacer también dependerá la industria automotriz.
  • El año del streaming. O, mejor dicho, del internet en todas partes. Más allá de acumular contenidos cada vez trabajaremos con un híbrido nube-soporte físico. Necesitaremos más internet porque descargaremos contenidos en cualquier lugar. Productos como Yomvi han demostrado su viabilidad. El 4G, que «acaba de llegar» se nos ha quedado lento y algunos ya lanzan el 4.5G mientras Ericsson prueba el 5G con unas tasas de transferencia surrealistas. Además, el éxito de Spotify es sólo el primer paso para que Netflix y compañía revolucionen el modo en el que consumimos contenidos multimedia. Un gran reto para las operadoras y para las administraciones.
  • El momento de Microsoft. En un mercado más clásico, será la hora de la verdad para Windows. Los PCs parecen resucitar a costa de las tabletas. Pero, más allá, Windows 10 es la oportunidad para que haya una verdadera plataforma multipantalla. Después de la mala aceptación de Windows 7 y 8 -y lo que le ha supuesto al sistema en su versión móvil- Microsoft dice haber escuchado a los usuarios para crear algo mucho más clásico, intuitivo, vistoso, estable y eficiente. Falta le hacer porque el mercado no suele perdonar tres veces… y porque Chrome empieza a ser más capaz y la tentación OS X nunca se marcha.
  • Una oportunidad para Linux. El software libre también gana adeptos. Sólo necesitan saber venderse y, sobre todo, tener una plataforma móvil sencilla y capaz que sirva de carta de presentación para el gran público. La primera parte es una causa perdida (McCann ya está cogida por Apple) pero la llegada de terminales y tabletas Linux es inminente y, a buen seguro, tendrán su público, por ser de culto, por ser barata y por ser diferente.
¿Vosotros qué creéis que pasará en 2015?

 

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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