Gestión de Big Data, ¿la alternativa a Google?

Google es, a día de hoy, el gran árbitro de internet. Su navegador manda en su mercado. Su buscador es sinónimo de resultados. Su sistema operativo domina el acceso a internet desde los dispositivos móviles. Y sus algoritmos y motores de búsqueda son tan deseados como temidos a la hora de hacer que una empresa o campaña publicitaria tenga éxito en la red de redes (que cada vez gana más importancia frente a los soportes clásicos).

En plena era del Big Data es casi imposible que una campaña tenga éxito sólo por «intuición» -por muy bueno que sea nuestro director de marketing o la idea que tenemos-. La unión de estos datos y las nuevas tecnologías han pasado de ser una herramienta revolucionaria a ser una necesidad imprescindible (y ya se han llevado unos cuantos reportajes y estudios de revistas como Forbes y varias escuelas de negocios).

En sólo unos minutos una plataforma digital como Google o Yahoo! pueden obtener más cantidad de datos sobre nuestro comportamiento (como personas y consumidores) de lo que podría soñar una empresa de estudios y encuestas en una década. Por eso ya no nos sorprende que sea más fácil saber cómo somos realmente a través de nuestro perfil en las redes sociales que conociéndonos como compañeros de trabajo.

Y es ahí donde se abre un interesante negocio. Porque más allá de captar los datos hay que saber filtrarlos e interpretarlos y, cuanto mayor es la cantidad de datos y más compleja es ésta, más necesario es tener las herramientas pertinentes para saber qué hacer con ellos. Y, de nuevo, es ahí donde empresas como Adgravity tienen su oportunidad.

Permiten crear un perfil, una «huella dactilar» en palabras de su CEO en una entrevista en Cinco Días, de cada uno de los compradores cada vez que «aterrizan» en internet. Esto permite a sus clientes, explica Jesús Ollero, «mostrar a las empresas los soportes en los que tienen que invertir y qué procedimientos tienen que llevar a cabo para maximizar sus inversiones». Esto les permite saber en qué medios invertir y como interactúan las medidas que toman en su interrelación con los clientes.

El modelo que sigue Google a la hora de vender su buscador como plataforma publicitaria se resume en que el último impacto es el que hace que alguien se decante por un producto u otro. Incluso por su capacidad para generar una necesidad que redunde en una compra impulsiva. Sin embargo, Ollera explica que hay mucho más detrás de la compra o no compra.

El comportamiento del cliente potencial viene por todos los estímulos que recibe. Desde anuncios en las redes sociales (que cada vez ganan más relevancia ya que somos nosotros quienes decidimos seguir a las marcas) hasta otros inputs como banners o correos electrónicos. Y eso por ello que empresas como Adgravity tienen la posibilidad de ser los árbitros de este nuevo y millonario negocio en el que los directores de marketing deberán tener en cuenta todas las «capas» que participan en el proceso de venta y en los procesos de lanzamiento de las campañas.

Conseguir estar conectados a todas las plataformas de internet (o contratar a quien lo esté) para saber llegar a los clientes (sólo los que nos interesan no a todos) y focalizarse en sus necesidades -o crearlas- es fundamental en un momento en el que cada uno de nosotros recibimos cada vez más estímulos, tenemos más ofertas y más capacidad de comparar entre productos y servicios.

El ejemplo es contundente: «si detectamos que hay un porcentaje de personas que han buscado habitaciones de una cadena hotelera pero que al final no han dado el click -han hecho todos los demás pasos- porque el precio les parecía alto, podemos mostrárselos a la empresa para que haga una acción comercial específica solo para ellos».

Y todo ello se puede mejorar si se puede vincular la publicidad offline y la online. Conseguir que las campañas adquieran un empaque absolutamente global. Que todo cobre un sentido único de identidad mezclando la enorme capacidad técnica que nos permiten las TICs con esa intuición que tan buenos resultados les han dado durante décadas a los grandes estrategas del marketing.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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