Elementary OS Freya, la espera ha merecido la pena

El pasado 11 de abril por fin fue lanzada la versión estable y definitiva de Elementary OS Freya (antes llamada Isis) y que recoge las mejoras y el feedback de los usuarios que probaron las betas lanzadas en agosto de 2014 y febrero de 2015. Después de 20 meses de trabajo la versión que jubila la exitosa Luna, una de las distribuciones Linux que más popularidad había obtenido en los últimos años.

Esta «alternativa rápida y abierta a Windows y OS X» se caracteriza, como siempre, por un diseño acertado (aquí creo que podríamos cambiar el adjetivo «alternativo» por otro menos inspirador) y una gran estabilidad aunque sufre bastantes cambios respecto a su antecesora.

Lo primero que llama la atención de Elementary es su ciclo de renovación. Frente a otros distribuidores de GNU/Linux sus creadores siempre han dejado claro que las versiones se lanzarán «cuando estén listas» lo que no solo permite tener un interfaz mucho mejor pensado sino una estabilidad que realmente puede ser rival de OS X y Windows 8.1 (hemos de reconocer que los tiempos de la pantalla azul han pasado a mejor vida).

El desarrollo se ha vuelto a basar en una versión de largo soporte de Ubuntu (14.04) y, para mejorar el funcionamiento de la plataforma se ha optado por el kernel Linux 3.16 en vez de otros más modernos. Pero, ¿qué es el kernel? El kernel o núcleo es el «corazón» de un sistema operativo y es el encargado de que software y hardware puedan trabajar juntos.

Su funcionamiento es absolutamente crucial ya que, entre otras cosas, se encarga de administrar la memoria para todos los programas y los procesos de ejecución; gestiona el tiempo de procesador que los programas y los procesos utilizan y permite que podamos trabajar con periféricos. El kernel Linux 3.16 no es el más moderno pero precisamente por su «antigüedad» tiene un funcionamiento y una estabilidad sobradamente contrastados.

El entorno de escritorio (la parte que más interactúa con el usuario), es Pantheon e incorpora novedades como transparencias inteligentes en la parte superior que permite que el contenido gane protagonismo. La vista multitareas se ha rediseñado para ser más inteligible y los accesos directos tienen ahora iconos nuevos menos pesados, animaciones más naturales y las aplicaciones temas más oscuros que dan una imagen mucho más limpia al conjunto. El panel de notificaciones, por cierto, estrena modo «no molestar» para silenciar el conjunto.

El menú de aplicaciones -Slingshot- recibe nuevas funciones como la posibilidad de hacer drag’n’drop en las búsquedas (permite arrastrar y soltar contenidos de una aplicación a otra) así como soporte para realizar operaciones matemáticas. Se ha añadido un modo privacidad que bloquea el envío de información a las aplicaciones cuando lo deseemos y un cortafuegos que nos da seguridad a la hora de buscar y acceder WiFis públicas (a las que se llega a través de una página nueva).

El soporte en línea incluye software externo como Google Calendar y CalDAV y también se ha mejorado el funcionamiento de aplicaciones clásicas como la calculadora, webcam, sistemas de reproducción de vídeo y fotos así como de Midori (navegador web), Geary (cliente de correo electrónico) y Scratch (editor de textos).

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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