Opel Astra 2016, lleno de retos

Ser el Opel Astra no es fácil. El modelo del segmento C está llamado a ser uno de los pilares de la compañía de Rüsselsheim en el mercado junto con el Opel Corsa. Además, la firma de Hesse es uno de los bastiones tecnológicos de General Motors y la única firma de este gigante que parece no conseguir entender correctamente cómo funciona el Viejo Mundo.

Por si esto fuera poco, el prurito Made in Germany hace que su rival sea siempre el Volkswagen Golf un modelo que lleva más de cuarenta años cosechando éxitos y que ha sido el precursor de siglas legendarias. Por eso, los discretos resultados de ventas de la última generación y los problemas de fiabilidad que mostró la anterior a la actual han hecho que los ingenieros y directivos de la empresa se plantearan completamente este modelo tan imprescindible.

Entre los objetivos de la nueva generación, que se presentará en el Salón de Frankfurt: optimizar el peso -hay versiones actuales que superan los 1.400 kilos muy fácilmente-, mantener el diseño y la calidad percibida, optimizar las mecánicas para la norma Euro 6 y simplificar su sistema de abordo.

Inspirado en el Monza Concept su figura gana musculatura, sus líneas son más afiladas y horizontales y, aunque es más pequeño (5 cms más corto y 2,5 más bajo) su estampa tiene mucha más presencia. De hecho, todo está tan pensado que la casa asegura que hay más espacio interior para los pasajeros -sobre todo atrás-. La distancia entre ejes se acorta ligeramente para facilitar el manejo y, aunque la plataforma sobre la que se ensambla es nueva, se mantiene la arquitectura de las suspensiones: independiente MacPherson delante y la combinación de un eje torsional semi independiente con un paralelogramo Watt detrás. ¿Volverá a penalizar esto el peso y por tanto al conjunto en cuanto a agilidad y consumos?

No. Así de rotundos se mostraron frente a los medios los representantes de Opel. La carrocería es un 20% más ligera pasando de 357 a 280 kilos. El chasis también se deja por el camino 50 kilos y el resto -hasta sumar 200 kilos en todos los modelos a igualdad mecánica- llega de los nuevos motores más pequeños, eficientes y ligeros.

 

Las mecánicas, por cierto, serán todas de nuevo desarrollo. Tanto gasolina como diésel. Las potencias se escalonarán entre los 105 y los 200 caballos a la espera de las versiones OPC (que tendrán en el punto de mira los 290-300 caballos que ya ronda la competencia). Aunque aún no se saben los consumos que homologan, todas cumplen con la norma Euro 6.

¿Qué hay del interior? La incorporación de mejoras como el sistema IntelliLink R4.0 compatible con Android Auto y Apple CarPlay ha permitido simplificar ostensiblemente la consola central que ahora se muestra mucho más limpia y muestra mejor la calidad de los materiales. La punta del iceberg de un conjunto cargado de tecnología propia de segmentos superiores como el IntelliLux LED que se encarga de la iluminación del conjunto o el Opel Eye que ha mejorado mucho desde su primera edición.

En definitiva, sobre el papel mejora todos los puntos necesarios y refuerza sus puntos fuertes. Esto, si el precio sigue en su línea, lo convierte en un rival muy a tener en cuenta de los Mégane, Golf, Leon, Focus y compañía. Por espacio, diseño, comportamiento, manejo y mecánicas. Estaremos atentos a su llegada en otoño y a su lanzamiento para probarlo a fondo y emitir un veredicto que, sinceramente, promete ser muy positivo.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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