HP Sprout, por fin algo diferente

A pesar de que las ventas de tabletas se han estabilizado y que los ultra portátiles vuelven a ganar relevancia en el mercado, no son buenos tiempos para el mercado PC. Sobre todo si se trata de equipos de sobremesa. Son muchos los clientes que se preguntan para qué necesitan un equipo que no pueden llevar consigo en plena era de la movilidad. Además, aunque el precio de estos dispositivos se ha mantenido bastante estable mientras su rendimiento se disparaba, la falta de imaginación de los fabricantes -inmersos en la guerra de los todo-en-uno- ha hecho que los otrora reyes de la informática se vean como gadgets aburridos y casi exclusivamente de trabajo.

Hewlett Packard es -para bien y para mal- uno de los fabricantes más expuestos y unidos a este negocio y el ritmo y el tipo de lanzamiento de sus productos lo convierte en un escaparate inmejorable de lo que ocurre en el mercado. Precisamente por eso, la llegada de su último sobremesa, Sprout, deja un atisbo de esperanza sobre un resurgir.

HP tiene experiencia en el diseño de equipos todo-en-uno y es uno de los mejores aliados de Intel. Si a eso le sumamos su predilección por los diseños diferentes y su know how en cuanto a materiales de construcción de ordenadores, la coctelera parece repleta de los ingredientes necesarios para un bombazo. Os lo presentamos.

Gran presencia, mejores impresiones

Cuando lo tenemos delante lo primero que llama la atención es su tamaño y su empaque. 23 pulgadas deberían convertirlo en un equipo aparatoso, sin embargo, su cuidado (y pequeño) marco de aluminio y sus trabajados detalles minimizan incluso el brazo superior de la pantalla. Un apéndice nada habitual que recuerda a los flexos de los años ’80 que se colocaban para trabajar por la noche con los primeros ordenadores.

Donde debería estar el teclado (o el hueco para colocarlo) y el ratón no hay nada más que un panel absolutamente plano que, a simple vista nos hace pensar en un stylus pero que guarda mucho más que eso.

Pero, como las grandes obras de ingeniería, ese simple «flexo» esconde uno de los mejores secretos de Intel: el sistema Real Sense, una cámara de 14 Mp, un espejo para reflejar la luz y un proyector que está ubicado en la parte trasera del dispositivo. Al encenderlo todo ese sistema se pone en marcha y de golpe vemos como Windows 8.1 aparece en la pantalla y todo lo que necesitamos para sacarle el máximo rendimiento se proyecta en el panel antes presentado.

¿Sabremos comunicarnos con el equipo sin los periféricos habituales? Rotundamente sí. La experiencia es similar a la de un trackpad vitaminado que, además, permite interactuar con la pantalla como pocas veces antes. A base de toques y gestos táctiles podemos aprovechar todas las capacidades de escaneo 2D y 3D que sacan lo mejor -un rendimiento inesperado y nada habitual- de Windows 8.1.

Sobre si la experiencia es fluida, solo hemos podido probarlo un rato largo y, a pesar de que no exigimos demasiado del dispositivo, su capacidad gráfica y fluidez están fuera de toda duda. Que haya sido concebido como un equipo apto para crear ha hecho que HP se haya volcado con el hardware.

Un procesador i7, una GPU Nvidia con 2 GB dedicados, panel multitáctil de 23 pulgadas Full HD, 1 TB de disco duro, una «alfombrilla» capacitiva de 20 pulgadas, un proyector DLP LED integrado, una cámara de 14 Mp que puede hacer las funciones de escáner y una buena cantidad de software dedicado lo convierten en un equipo con muchas posibilidades tanto de trabajo como de ocio.

¿Tiene puntos de mejora Sprout? Por supuesto, como todo es susceptible de mejorar. El escaneo 3D es notable pero tiene grandes diferencias en función del material superficial del objeto que escaneamos. Al ser único en su especie, el software dedicado es casi exclusivo -y por lo tanto incompatible- con otros programas. Además, no queda claro cómo se podría vincular el trabajo realizado en dos Sprout -imaginad poder usar un equipo así en red entre varios creativos-. Sin embargo, la nota que le damos es sobresaliente. Se trata de una idea espectacular y necesaria para resucitar los ordenadores de sobremesa y, sobre todo, de una herramienta que, bien evolucionada, dará mucho que hablar.

 

https://www.youtube.com/watch?v=IBnf_lHxPdE

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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