Clima mundial, ¿calentamiento o glaciación?

El domingo 12 de julio, el diario británico The Independent publicaba en su edición digital una sorprendente noticia. Hacia 2030 la Tierra se enfrentaría a una “mini edad de hielo”. ¿Un error? ¿Una nueva campaña de la legión de interesados que están en contra de la existencia del calentamiento global? ¿Cómo es posible?

Alice Harrold, la periodista que desarrollaba el reportaje iniciaba el texto explicando que a la hora de predecir la evolución del clima siempre hay que tener en cuenta factores absolutamente impredecibles como la actividad solar. Al parecer, los últimos estudios explican que durante los próximos ciclos solares ésta podría disminuir lo que se traduciría en una menor incidencia térmica sobre el planeta. En resumen, una pequeña edad de hielo.

Durante la semana pasada tuvo lugar en Gales una convención de astronomía en la que Valentina Zharkova, profesora de la Universidad de Northumbria, presentó un nuevo modelo de predicción de la actividad solar que en este caso explicaba con bastante exactitud un periodo de enfriamiento del planeta.

El sol, como cualquier otra estrella, no tiene una actividad estable durante toda su vida. Esto, conocido como los ciclos solares, incide directamente en la temperatura planetaria pudiendo aumentarla durante largos periodos -siglos- en caso de picos de actividad, o sumiendo a la Tierra en las Edades de Hielo (valles de actividad).

En este caso, el planeta sufrirá inviernos más crudos durante un periodo de tiempo que incluye el final del 25º ciclo solar y todo el 26º ciclo. En años, la década que transcurrirá entre 2030 y 2040. Es algo que ha ocurrido con anterioridad varias veces a lo largo de la Historia y que continuará sucediendo a lo largo del tiempo.

La última “pequeña Edad de Hielo” abarcó entre 1550 y 1850 y dentro de la misma se registraron mínimos de actividad como el “Mínimo de Maunder” entre 1645 y 1715 que se tradujo en temperaturas excepcionalmente bajas en Europa. En 1816 la bajada de actividad coincidió con una fuerte erupción volcánica lo que se tradujo en un verano inexistente.

Antes de este ciclo de tres siglos, el Atlántico Norte vivió el “Periodo cálido medieval” y entre el año 800 y el 1300 d.C., aproximadamente, el clima medio en Europa se disparó, como ha quedado documentado en multitud de registros de la época.

¿Significa esto que podemos tomarnos un respiro ante el temido calentamiento global? No. Tajantemente. De aquí a 2100 las predicciones de calentamiento provocado directamente por el hombre harán que la temperatura media de todos los continentes se incremente al menos 2 grados. Es cierto que la bajada de actividad podrá dar un respiro con inviernos más crudos pero, frente a los negacionistas -que dicen que toda variación climática depende de causas ajenas a la actividad humana- estudios subrayan que las catástrofes seguirán acentuándose si no paramos de dañar el entorno y quién sabe si no es ya demasiado tarde.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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