Roaming, por fin eliminado de la Unión Europea

El 15 de junio de 2017 será una fecha importante para la integración europea. Después de varios meses de negociaciones el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo pactaron hace varios días el final de los recargos por intinerancia que los operadores llevan años cobrando a los ciudadanos por darles cobertura fuera de sus fronteras. Ahora es el momento de que los 28 Gobiernos estatales refrenden la nueva ley a lo largo de los próximos seis meses -en los que la presidencia recaerá en manos de Luxemburgo-.

Andrus Ansip, Vicepresidente Comunitario de Mercado Único Digital, ha declarado a Efe que la Unión Europea «ha escuchado a los ciudadanos europeos que han estado esperando normas que acabaran con los recargos por roaming y otras leyes que garanticen derechos como la neutralidad en la red». Sin embargo, la nueva normativa, que será de aplicación irreversible desde esa fecha, también ha querido proteger a las operadoras de posibles usos abusivos por parte de los usuarios permitiendo a las empresas cobrar un sobreprecio de tarifa a aquellas líneas que usen la itinerancia «para otros propósitos que no sean viajes periódicos».

Ante las dudas de las telecos sobre cómo podrían afrontar la recuperación de los costes de dar cobertura a un usuario fuera de su país de origen, la misma ley se encargará de crear ciertas «salvaguardas» que implicará que las operadoras no se puedan cobrar un recargo por la cesión de los servicios.

Desde hace meses las instituciones continentales se pusieron como fecha límite 2016 dentro de una Agenda Digital que no entendía este tipo de fronteras técnicas dentro de un Mercado Único con libre tránsito de bienes, servicios y personas. El Parlamento Europeo, más radical aún ponía como fecha límite el 15 de diciembre de 2015 y buscaba la exigencia a las operadoras de que las tarifas de los usuarios fueran las mismas en todo el territorio independientemente del Estado en el que se encontraran.

El problema, cómo no, vino por parte de los Gobiernos de cada Estado que para proteger a sus multinacionales pretendían un sistema escalonado de precios: la rebaja del roaming se haría escalonadamente hasta llegar a un formato en el que los usuarios tendían un tope de minutos, mensajes y datos para comunicarse (entradas y salidas) a partir del cual los operadores sí podrían tarificar según los precios estipulados en los contratos supervisados por las diferentes Comisiones de los Mercados de Telecomunicaciones.

De momento, aunque el roaming será prohibido en 2017, desde 2016 las telecos tendrán que realizar una rebaja del 75% en los precios actuales: el minuto de llamada y cada megabyte no podrán superar los 0,05€, los mensajes los 0,02€ sin tener en cuenta el IVA de cada país. Serán necesarios casi cinco años para acabar con un sistema que se saltaba todas las normas fronterizas de la UE.

Sobre la neutralidad en la red, y antes de que pudiera entrar en vigor el nefasto TTIF, las Instituciones Europeas han conseguido obligar a las operadoras a que estas deban tratar todo el tráfico en igualdad de condiciones. De este modo, el bloque o estrangulamiento de contenidos solo se permitiría en circunstancias limitadas como una congestión extrema del tráfico o para evitar ciberataques. La norma, por cierto, también garantiza a los usuarios un mínimo de calidad del servicio.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *