Sony Xperia Z5, materia prima para ser la referencia

Sin duda el último mes ha tenido dos protagonistas en el universo móvil, los nuevos Galaxy S6 Edge Plus y los esperados iPhone 6S y 6S Plus. Los dos referentes del mercado premium (y en general del mercado) han actualizado más próximos que nunca sus primeras espadas para afrontar en plena forma la campaña de Navidad y, sobre todo, seguir ensanchando su distancia con la competencia.

Sin embargo, a pesar de que todos los demás fabricantes pierden dinero cada vez que comercializan un smartphone, hay uno que sigue haciendo las cosas excepcionalmente bien, con una calidad de acabados y de construcción insuperable y una relación especificaciones-precio al alcance de muy pocos (sí, sus precios son altos pero su hardware es siempre el mejor del mercado). Se trata de Sony que ha presentado en el IFA de Berlín su nuevo Xperia Z5, el último de una familia de smartphones premium que siempre es recomendable.

Después de un olvidado Z4, los ingenieros japoneses se han centrado en los dos puntos que más preocupan a los usuarios: la autonomía y la cámara. Fiel al diseño que ha tenido la familia desde su nacimiento -cada generación pule la imagen de la anterior pero son terminales fácilmente identificables-: el nuevo Z5, por ejemplo, mantiene la parte trasera de cristal solo que ahora es más ergonómico y resbala mucho menos. ¿Cómo lo han conseguido? Implementando un esmerilado en el proceso de producción y haciendo que los bordes metálicos sean algo menos curvos. Todo es igual de suave y tiene la misma buena presentación pero por obra y magia de la ingeniería y el diseño, mejora.

Además, para aquellos que quieran disfrutar de su diseño sin necesidad de fundas, están de enhorabuena, sigue teniendo los certificados IP65/IP68 que lo hacen resistente al polvo y al agua (puede sumergirse hasta metro y medio durante media hora en agua dulce o ¡lavarse bajo el grifo!) y gracias a la última generación de Gorilla Glass soporta muy bien los golpes y arañazos. El Galaxy S5 lo intentó pero no ha tenido continuidad y el iPhone sigue con su máxima de que «solo se te caerá una vez». Lo mejor es que ahora ya consigue todo esto sin necesidad de tapas para los puertos de carga o de la ranura de expansión.

Sony también ha querido evolucionar el sistema de bloqueo por sensor de huella digital en este Z5: ahora está ubicado en el botón de encendido lateral. Parece un sitio eficaz pero poco cómodo y, la verdad, es que esperamos que Sony haya trabajado bien en mejorar el sistema de deslizamiento porque la experiencia que hemos tenido hasta ahora en los equipos Android deja mucho que desear.

La función ahora será permitir realizar pagos (Google y Apple Pay tienen cada vez más presencia en mercado estratégicos para la casa), desbloquear el terminal y, novedad Android, acceder a perfiles propios de modo que cuando prestemos el móvil no tengamos que hacer nada que no sea desbloquearlo para acceder y proteger nuestros contenidos.

La pantalla también mejora. Mantiene las 5,2 pulgadas de diagonal y la resolución 1080p para no comprometer el rendimiento de la GPU o penalizar la autonomía, pero a cambio aumenta el brillo hasta los 700 cd/m2 e incorpora la tecnología X-Reality, Triluminos, Live Colour y Sparkling Contraste que ya equipan los televisores Bravia de referencia y que colocar el cristal del Z5 a la altura de las AMOLED de Samsung.

La batería llega a los 2900 mAh lo que unido al modo Stamina de la casa debería garantizarnos hasta dos días lejos del enchufe en un uso normal según la propia casa. Puede que cuando llegue a nuestras manos y le demos un uso más intensivo no se cumpla esta cifra pero, por experiencia con versiones anteriores, parece que el Z5 seguirá siendo la referencia en su categoría (a pesar de contar con menos tamaño que otros rivales de 5,5 pulgadas). Si a esto le unimos que estrena el sistema de carga rápida del fabricante, en solo 30 minutos alcanzaremos el 50% de la capacidad de la pila.

Sobre su hardware podemos añadir que implementará el procesador Qualcomm Snapdragon 810 en versión 2.1 -sin calentones- y una GPU Adreno 430, con 3GB de RAM y una única configuración de 32 GB de almacenamiento ampliables a 200 con tarjetas de expansión.

Mención aparte merecen las cámaras donde Sony ha sacado lo mejor de sus estanterías. La principal cuenta con un sensor Exmor RS de 23 Mp con tamaño 1/2,3″ que se montará solo en este terminal. Para los que estén pensando que Sony siempre tiene buenos componentes pero mal procesado, los japoneses han anunciado la implementación de un procesador Bionz específico que prometen les pondrá a la altura de sus rivales más destacados.

De forma automática se conseguirá una resolución mínima de 8 Mp pero en modo manual podremos obtener el máximo y contar con un estabilizador digital 5x. En cuanto al vídeo, podrá grabar contenidos en 4K apoyados en un notable estabilizador óptico que debería permitir una calidad mínima notable.

¿Hay algún pero entonces al terminal? Siendo muy quisquillosos podemos argumentar que Sony no ha conseguir hacer más delgado ni más pequeño o ligero el terminal como sí han conseguido Apple, Samsung o LG. Aún así, los 156 gramos y los 7,5 mm de grosor siguen siendo cifras más que notables. Sobre todo si tenemos en cuenta la diferencia de autonomía.

Aunque no sabemos sus precios (pero no creemos que baje en ningún caso de los 700€ libre) el próximo mes de octubre debería llegar a las tiendas. Estaremos esperándolo.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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