Flyknit, lo mejor de Nike en un solo hilo

Esta semana dedicaremos nuestra sección de tecnología y running a las zapatillas. Hemos hablado de dispositivosaplicaciones y ropa técnica así que ya es hora de hablar del que es el equipamiento central de este deporte: el calzado. Nike, primer fabricante mundial de material deportivo, es también una de las referencias en atletismo -fue su gran deporte- hasta la llegada de Michael Jordan y sus Air  y el mundial de fútbol de Estados Unidos en 1994 y sigue siendo el departamento que trata con más mimo.

Es por eso que muchas de sus novedades técnicas llegan primero a su Athletics Department para luego saltar a otras disciplinas más mediáticas. El mejor ejemplo en los últimos tiempos es el Flyknit, una tecnología aplicada a la construcción integral de la zapatilla -excepto la suela- y que parte de la ambición de los atletas de tener la sensación de correr descalzos sin perder estabilidad ni soporte. El precepto era claro: el producto final ha de estar enfocado en el pie y no en la propia zapatilla.

 

 

Este vídeo, presentado durante el lanzamiento de la tecnología Flyknit en 2012, muestra la idea del empleo más ligeros y adaptables que permitan la total libertad de movimientos del pie durante el aterrizaje, la transición y el despegue. Eliminar costuras y la superposición de capas hacen que el ajuste de la zapatilla sea mejor que en ninguna otra versión de su gama de productos anterior -y probablemente del mercado- y el empleo de materiales como la fibra de poliéster le dan una vida útil mucho mayor de lo que pueda parecer a simple vista.

Estas fibras al retorcerse y trenzarse entre sí constituyen una malla extremadamente flexible y resistente que, a diferencia de otros materiales como el Techfit no se da de sí con el uso. Si a esto le unimos que todo el upper de la zapatilla está construida como un único bloque la integridad del conjunto está asegurada… y permite correr sin calcetines ya que se ha trabajado en variar las densidades del entramado para asegurar la ventilación del pie sea cual sea la exigencia a la que sometamos al calzado. Aún así, no deja de ser un tejido con lo que aumentaremos drásticamente su durabilidad si usamos el calcetín.

Para los que se estén preguntando cómo ha solucionado Nike el problema del soporte lateral y en el talón (donde otros fabricante suelen emplear partes de plástico que emulan sus logotipos), los de Oregon han trabajado con diferentes densidades de modo que la tecnología Flywire -unos cables de hilo de fibra de cristal líquido que sujetan los cordones y que nos recuerdan poderosamente a los cables de los puentes colgantes- mantienen el pie recto dentro del calzado y un un refuerzo en el talón  del Flyknit asegura el aterrizaje para los que taloneamos.

La cifra curiosa: según la propia casa americana, desde su implementación en 2012 en las Flyknit Racer se ha conseguido reducir en más de dos millones de toneladas el material en el proceso productivo -con el impacto ambiental positivo que esto tiene-. El éxito ha sido tal en todos los ámbitos que ya son pocas las familias de producto de Nike -en cualquier disciplina- que no implementan el Flyknit en su construcción.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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