Tesla, autónomos por software

Una de las marcas de moda del sector del automóvil acaba de regalarnos uno de sus espectaculares titulares. El fabricante de modelos eléctricos de lujo Tesla lanzó hace pocos días una actualización del software que equipan sus Model S (sí, al más puro estilo Apple y Google) que los dota de capacidad de autoconducción. Una de las opciones más llamativas es el autopilot que permite al cerebro del vehículo aparcarse de forma automática una vez indica un hueco.

Lo más interesante es que gracias al sistema de geolocalización y a los radares y cámaras que equipan los Model S el coche será capaz de buscar de forma independiente un hueco para «aparcarse». El sistema localiza la ubicación y después avisa al cliente si quiere aparcar en ese lugar. Además, el conjunto también evita choques frontales y laterales.

Al fin y al cabo cuando Tesla Motors lanzó el Model S ya lo equipó con un sistema de radares y cámaras que estaban muy infrautilizadas y que los analistas y expertos confiaban en que pudieran ser un guiño a algo mucho más importante que estaba en desarrollo.

La novedad es solo un paso más en el objetivo de Elon Musk de que en un futuro cercano los pasajeros «no tengan que poner las manos en el volante» porque a medio plazo los coches ya no incorporarán «ni volante ni pedales».

Pero para dejar claro que autopilot no es solo una herramienta para estacionar, Musk explicó en la presentación que el programa permite cambiar el coche de carril cuando lo crea pertinente y también lo mantendrá dentro del mismo (tomará las curvas, por ejemplo) y adecuará la velocidad a la circulación que lo rodee.

Esta actualización es solo un paso intermedio ante las que irán desarrollando y habilitando durante los próximos meses. De momento recomiendan a sus clientes «que mantengan sus manos en el volante» aunque las siguientes versiones de software irán habilitando nuevas posibilidades en el manejo de las berlinas eléctricas.

Elon Musk dijo que el objetivo final de Tesla es crear una flota de automóviles que aprendan mutuamente de sus experiencias en la carretera: «cuando un vehículo aprende algo todos los demás lo aprenden». La idea es convertir a los coches en buenos conductores que acaben redundando en menos accidentes, menos víctimas y en la automoción como un medio de transporte mucho más seguro.

 

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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