Nexus 6P, músculo Google

Cuando probamos el año pasado el Nexus 6 dijimos de él que era un dispositivo necesario para evitar la sangría de clientes potenciales de phablets que abandonaron iOS en busca de equipos con pantallas mayores y, sobre todo, porque los de Mountain View necesitaban un producto de nicho que no solo marcara terreno frente a sus rivales sino que demostrara que ellos también podían hacer productos más ambiciosos en prestaciones y precio.

Sin embargo, las ventas y las críticas no acompañaron a nuestro análisis y fueron muchos los que dijeron que Google estaba traicionando su seña de identidad y que un Nexus era un terminal inteligente con una relación calidad-precio imbatible. Lejos de abandonar su estrategia hace semanas presentaron de la mano de Huawei el 6P. Un dispositivo sobre el papel netamente superior a su predecesor. ¿Podrá plantar cara al ejército Android?

Si atendemos a sus especificaciones es fácil concluir que los ingenieros californianos no han dejado nada al azar: pantalla AMOLED de 5,7 pulgadas y protección Gorilla Glass 4 con 518 ppp de resolución. Se ve increíblemente bien. Procesador Qualcomm Snapdragon 810 2.1 de ocho núcleos a 2 GHz (que es capaz de mover Android 6.0 a una velocidad nunca antes vista en un Android) acompañado de una GPU Adreno 430 y 3 GB de RAM. Las cámaras, gran talón de Aquiles de las versiones anteriores suben hasta 12,3 Mp y permiten grabar vídeo 4K. Solo les falta el estabilizador óptico. La batería para soportar todo esta exigencia rinde 3.450 mAh.

Su precio de 649€ permite escoger entre tres colores (blanco, grafito o aluminio) y lo diferencia del 5X en todo. Desde la caja en la que viene -más premium– hasta la forma en la que presentan el cargador USB Type C. Incluso las fundas oficiales tienen mucho mejor tacto y diseño.

Los acabados están a la altura de los mejores Android del momento: Galaxy y Xperia Z. La calidad de construcción demuestra que elegir a Huawei no ha sido nada aleatorio. Todo es minimalista y da sensación de solidez. Es el modelo premium que nunca había tenido Nexus y que podría abrirle nuevos nichos de mercado: por su calidad y por lo poco visto que está.

Es como si hubieran querido resumir en un terminal lo mejor de cada uno de sus rivales. Desde el diseño de un LG, la calidad de construcción de un Sony. El rendimiento de un Samsung -el panel es impresionante- y la fluidez de un OnePlus 2.

El factor diferencial viene, no obstante, en el software. Primero porque es uno de los pocos que recibe Android 6.0 de forma nativa. Segundo porque es el único que lo tiene sin ninguna inútil capa de personalización encima. Tercero porque es el único en el que Google ha desarrollado el hardware a la altura de lo que considera que necesita su software. ¿El resultado? El mejor Android hasta la fecha. Ninguno, de ningún tamaño o precio se le acerca. Por velocidad, fluidez y posibilidades.

El mejor ejemplo es el sensor biométrico: es fulgurante y permite acceder al sistema operativo como solo sabía hacerlo Apple. La unión con el ecosistema Google es impresionante. En casi cualquier condición de conexión a internet rinde muy por encima de sus rivales. Y las herramientas nativas de los de Mountain View colocan el rango de usabilidad del Nexus 6P muy por encima de cualquier rival.

Además, cuenta con el factor riesgo que se echaba de menos en Google desde hace tiempo. El cargador Type C es una bendición por su rapidez. El problema es cuando se te olvida el cable fuera de casa y dejas de poder cargarlo. (Los usuarios de iPhone ya sabrán de que hablamos). Es algo impensable con cualquier otro dispositivo Android o Windows pero estamos seguros de que el 6P es un adelantado a su tiempo que hace bien en apostar por el que será el gran estándar USB para el futuro inmediato.

Si resumimos que cuenta con una construcción sobresaliente. Una cámara muy mejorada a la altura de los dispositivos premium del mercado -le falla el estabilizador óptico-, una mejor simbiosis con el entorno operativo, un equipo procesador-GPU-RAM espectacular, una pantalla de primera y un muy buen precio podemos decir que por fin Google ha recuperado su trono como el mejor fabricante de equipos Android del momento. Todo un problema para Samsung y un aviso para los fabricantes Chinos. El mercado premium tiene un nuevo contendiente. Y viene para quedarse. Puro músculo recubierto de aluminio.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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