Project Tango, Lenovo y Google quieren cambiar los interiores

La compra de Motorola por parte de Google fue algo más que una forma de conseguir una empresa con experiencia en hardware. La empresa de Mountain View se llevaba un enorme catálogo de patentes, una firma reputada con la que lanzar todas sus novedades y, sobre todo, un valioso activo que sería fácil de revender. Cuando se la colocó a Lenovo, el fabricante chino no solo adquiría una empresa renacida y con un buen catálogo, sino una forma de vender productos móviles diferente y más eficaz que la suya.

Además, el acuerdo le acercaba más a Google, el actor central del universo Android. Por eso hemos visto como muchas novedades del robot verde se lanzaban en equipos Motorola (Lenovo) y Nexus a la vez y cómo los chinos hacían cada vez más guiños a los de Mountain View para colaborar en nuevos proyectos. El último, Tango, promete revolucionar la forma en la que nos movemos por los interiores: una evolución de Google Maps para no perdernos ni en una ciudad nueva ni en un inmenso Ikea.

Por eso no le ha sorprendido a nadie que en el pasado CES se anunciara la comercialización esta primavera del primer equipo con este sistema en su interior. Un phablet de 6,5 pulgadas y procesador Qualcomm que tendrá un excepcional rendimiento gráfico ya que contará con tres cámaras para cumplir la promesa de Google: color, profundidad de campo y ojo de pez.

El sistema -que prometen que será sencillo e intuitivo- permitirá que nos movamos por los interiores siguiendo un trazado que se nos marcará sobre lo que las cámaras captan y plasman en la pantalla. Además, aunque la presentación recordaba demasiado a las Google Glass, la empresa de Larry Page anunció la creación de una incubadora de software para desarrollar aplicaciones que hagan de Tango una potente herramienta para el usuario (y publicitaria).

Sin embargo, el anuncio que más revuelo causó en Las Vegas fue el de la desaparición de Motorola como marca. La empresa, de referencia en Chicago y con una gran repercusión en Estados Unidos dejará de estar disponible para los usuarios como ocurrió con IBM. Los modelos seguirán llamándose Moto y seguirán siendo y funcionando igual pero bajo la denominación Lenovo.

Las críticas y peticiones no se han hecho esperar en las redes sociales y en algunos medios americanos que consideran la venta de estos dos emblemas un error que solo vacía de contenido la tradición tecnológica estadounidense. Ahora habrá que ver cómo afecta a sus ventas (si es que lo hace) en el primer mercado mundial.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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