Renault KWID, mucho más que low cost

Hace poco más de un año Renault presentaba en el Salón de Nueva Delhi el KWID Concept un SUV pequeño con tecnología Z.E. Ready (soportaría una mecánica eléctrica limpia) y que incorporaba un bloque turbo de 1.2 litros -que más tarde han montado otros modelos de la casa- y transmisión EDC (Efficient Dual Clutch) de doble embrague.

El modelo, que en su momento no levantó demasiado interés -allí es un producto que puede cosechar éxito pero no había muchos indicios de que pudiera llegar a otros mercados «desarrollados»- finalmente cristalizó en un todocamino urbano que implementa la plataforma CMF-A que ya llevan otros pequeños de la casa del rombo.

Mide 3,68 metros de largo y 1,58 metros de ancho y una interesante altura al suelo de 180 mm. Lo especial es que el modelo cuenta con unos acabados mucho más cuidados de lo que se espera de un low cost: destaca su pantalla táctil de 7 pulgadas con sistema Media-Nav y conectividad Bluetooth. De hecho, son tan buenos que después del buen recibimiento que han tenido sus versiones deportivas y camperas en su presentación (además de su precio de unos 5.000 euros) la empresa baraja traerlo finalmente a Europa.

La primera, llamada KWID Racer, cuenta con llantas de 18 pulgadas, neumáticos de perfil bajo, carrocería rebajada, paragolpes rediseñado, splitter delantero, alerones ex profeso, protectores en fibra de carbono y otros aditamentos que es poco probable que lleguen a la versión de calle -las barras antivuelco o la centralita telemétrica- pero que indican el espíritu de este modelo.

El KWID Climber es la versión más «salvaje». Cuenta con pasos de rueda ensanchados, protectores para las puertas, los faros, barras de techo y una paleta de colores más amplia que en las demás versiones.

La duda que os estaréis formulando es ¿cómo es posible que todo esto cueste tan poco? Sobre todo si tenemos en cuenta que Carlos Ghosn dejó claro que el KWID no se comercializaría sobre otra marca: siempre sería un Renault. La respuesta es sencilla. Se trata de relocalización. El 97% de las piezas del modelo se compran a proveedores franceses y se fabricará solo en los mercados en los que se venda lo que permite tener unos costes de producción mucho más contenidos al no tener que pagar por la exportación. Por cierto, como hay fábrica en Palencia el Estado entra en las quinielas de posibles mercados donde se comercializará.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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