Basque FEST 2016, cultura, tradición e innovación de la mano

Conocer a un pueblo es conocer su cultura. Música, literatura, lengua, gastronomía, deportes que han marcado los rasgos del mismo durante los siglos hasta crear una identidad única. En definitiva, una forma de adentrarse en sus tradiciones, en sus expresiones artísticas y cotidianas para pasar a formar parte de él.

Basque FEST, celebrado entre el 24 y 27 de marzo, coincidiendo con las vacaciones de Semana Santa, es un espacio cultural único donde se encuentran nuestras tradiciones y nuestro espíritu innovador y vanguardista para darnos a conocer al mundo y, cómo no, relacionarnos con otras culturas y pueblos.

Un evento que además de haberse convertido en poco tiempo en uno de los referentes en todo el continente, busca consolidar Bilbao como líder cultural de la fachada Atlántica y presentar la cultura vasca como una comunidad con una personalidad e identidad propias y reconocidas en la región entre el Adour y el Ebro. Un ladrillo más en ese gran edificio que Bilbao está ayudando a construir, el Basque World, y que apuesta por la cultura como factor de cohesión social, desarrollo global y crecimiento económico.

El balance de esta edición no puede ser más positivo. Hasta 73.000 visitantes disfrutaron de las 140 actividades programadas en las áreas habilitadas. La cifra supera en 4.000 el registro del año pasado y subraya el atractivo que ha tenido en los turistas como fuerza tractora: hasta un 28% más visitantes de otras regiones (destaca el incremento del 54% de valencianos) del Estado. Los turistas extranjeros -franceses, alemanes, británicos e italianos sobre todo- son ya un 20% del total.

Euskal Herriko Pilota Birtuala, protagonista del espacio Sport

Binary Soul siempre ha apostado por aunar nuestras tradiciones y cultura con las nuevas tecnologías. La suma de tradición e innovación no es solo uno de sus sellos identitarios sino también una forma de expresarnos y crear nuevos contenidos y formatos. Sorginen Kondaira y Euskal Herriko Pilota Birtuala son, a buen seguro, los ejemplos más claros.

El segundo, precisamente, fue el protagonista del espacio Sport ubicado en el Arenal el día 26. En un evento dedicado a diferentes Herri Kirolak, este simulador de realidad virtual que recrea un típico frontón hizo las delicias de los visitantes.

Presentado conjuntamente con Jai Alai en un frontainer que habitualmente se usa como museo de la pelota en las exhibiciones de los primeros, el espacio representaba perfectamente el espíritu del juego: una pequeña exposición de material de cesta y pelota unido a una pequeña pantalla, al Kinect y a las Oculus Rift necesarias para pasar del mundo real a nuestro frontón particular.

La recreación del sonido de la pelota chocando contra las paredes, el ambiente en las gradas y los diferentes modos de juego -el preferido fue el Campeonato de Puntos en el que hemos de afinar nuestra puntería para acertar en varias dianas ubicadas en la pared frontal con distintos valores- hicieron las delicias de los pelotazales de todas las edades.

En definitiva, un éxito en el que personas de todas las edades se acercaron a una nueva forma de entender nuestros deportes, de disfrutar de primera mano de las posibilidades de la realidad virtual como herramienta de ocio y de aprendizaje y una tarjeta de presentación inmejorable para las nuevas tecnologías como medio transporte inmejorable hacia el futuro para nuestra cultura.

 

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

2 comentarios en «Basque FEST 2016, cultura, tradición e innovación de la mano»

  1. No se en tu pueblo pero en bilbao nuestro deporte propio es el football, y nuestra cultura no dista mucho de la de cualquier ciudad europea. Supongo que en tu pueblo será la cosa diferente.

    1. Me temo que el football es un deporte de importación… y en mi pueblo (casualmente Bilbao), la pelota tiene una tradición un poco más antigua. Respecto a la cultura, efectivamente, es similar a la de otras ciudades del continente -es lo que tiene pertenecer a una misma civilización-, sin embargo, la lengua, ciertas costumbres, la gastronomía, los herri kirolak, etc. nos dan una identidad propia y diferente. En cualquier caso, este es un blog de tecnología y no uno de antropología. Gracias por tu tiempo!

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