Cifrado en WhatsApp, en qué consiste y qué protege

La era de la conectividad, las redes sociales y los dispositivos móviles es también la era de la privacidad. Cada vez son más las personas que se preguntan si tiene sentido disfrutar de todas estas comodidades (para algunos nos hacen esclavos de la propia sociedad) si a cambio hemos de pagar cediendo una parcela tan importante como nuestra privacidad.

La pelea entre Apple y el FBI por ceder un acceso a su sistema operativo y poder revisar los contenidos del smartphone de un terrorista son solo el penúltimo capítulo de escándalos de espionaje, filtraciones de información y ataques a la privacidad de los individuos. Por eso las plataformas de referencia en comunicación han decidido tomar cartas en el asunto.

Hace pocos días que los mil millones de usuarios comenzaron a recibir un mensaje en sus chats como el que abre el post de hoy. La aplicación de mensajería más popular del planeta propiedad de Facebook decidía cifrar las conversaciones de sus usuarios (llamadas y mensajes) para que nadie que no formara parte de las mismas pudiera acceder a sus contenidos.

El cifrado parece ser la última barrera para que propios (autoridades) y extraños (hackers) puedan acceder libremente a nuestras vidas cuando les plazca. Pero, ¿en qué consiste el cifrado para ser tan eficaz? Básicamente se trata de crear una clave temporal que solo puede descifrar el smartphone del receptor. Cuando escribimos algo el contenido sale de nuestro smartphone hasta los servidores de WhatsApp ya encriptado y allí se rebota hasta el destinatario. De esta forma nadie, ni siquiera WhatsApp, puede acceder al contenido de la mensajería.

Con este cifrado las conversaciones se vuelven más parecidas a las que mantenemos en persona: nadie excepto los interlocutores cara a cara pueden saber el contenido de una charla. Esto también hace más seguras a las llamadas que se hagan a través de la aplicación ya que garantizan que «ni las autoridades ni hackers ni organizaciones criminales podrán pinchar» las mismas.

La idea de la empresa ahora propiedad de Mark Zuckerberg es restablecer la confianza con los usuarios que después de algunos escándalos de filtraciones quedó muy dañada. El sistema, que ya lo emplean otras plataformas de mensajería puede ser el espaldarazo definitivo para colocar a la famosa plataforma de mensajería como la referencia de un mercado en el que cada vez quedan menos alternativas importantes y las seguras son muchas veces nichos minoritarios.

¿Qué no protege WhatsApp?

Sin embargo, como en todo contrato hay letra pequeña. La web Livemint advertía que la plataforma «puede retener la fecha y el sello de tiempo de la información asociada a los mensajes entregados con éxito y los números de teléfono que intervienen en los mensajes así como cualquier otra información que WhatsApp esté legalmente obligado a recoger».

De esta forma, aunque el contenido sea privado, los números de teléfono y las horas y fechas de los mensajes sí se almacenarán en los servidores de la empresa para que las autoridades puedan obtenerlos cuando los necesiten.

Además, son varios los medios que han acudido a expertos para saber si, realmente, nuestra mensajería está protegida de los temidos hackers. Y la respuesta es la esperada: por mucho que lo garantice la empresa, los mensajes pueden caer en manos de terceros siempre que estos infecten nuestro smartphone con un troyano. WhatsApp no puede hacer nada contra esto. «Solo» puede protegernos del pirateo directo mediante WiFi y redes 3G y 4G.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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