F8 2016, del mundo virtual a todo el planeta

Aunque siempre que hablamos de Facebook manejamos cifras espectaculares, cada año en el F8 (la conferencia de desarrolladores de la red social) la compañía de Mark Zuckerberg nos deja sorprendidos. Por ejemplo, ya tiene 1.600 millones de usuarios activos y cada día 1.000 millones de personas entra en su perfil.

Sin embargo, las cifras de crecimiento de la red social se ralentizan. Es cierto que sigue siendo la dominadora absoluta del mercado, el punto de acceso a información de millones de personas y el escaparate más importante de la red junto a Google. Pero su mercado está ya muy maduro y las posibilidades de expandirse son pocas salvo que lo hagan crecer. ¿Cómo? Llevando internet hasta el último rincón del planeta.

Drones, farolas WiFi -no solo a los países en desarrollo, comenzarán la prueba en Silicon Valley-, zonas urbanizadas y zonas más rurales. En definitiva: llevar internet y mejorar la conexión (tasa y estabilidad) para que los usuarios rompan la brecha digital y de paso entren en Facebook.

El proyecto Terragraph comenzará a finales de este año y su único objetivo es mejorar la conexión de los usuarios sin necesidad de impactar en el paisaje (mobiliario) urbano. El estándar a utilizar se llama WiGig que permite acceder a conexiones de hasta 7 gigabits y que, aunque tiene como «pero» que no puede atravesar paredes y que no supera los 200 metros de cobertura, es perfecto para usar en las ciudades.

Usando antenas direccionales y colocando estratégicamente los nodos se podrá cobertura a edificios enteros y eliminar las molestas «sombras» que nos dejan sin conexión. Su equivalente rural se llama ARIES, acrónimo de Antena de Radio Integrada de Espectro Eficiente: la suma de 96 antenas que pueden trabajar con hasta 24 dispositivos a la vez y que mejora el espectro rural 10 veces.

El último objetivo se llama Aquila y se trata de un satélite muy ligero (una persona puede mantenerlo en la mano sin demasiado esfuerzo) construido en fibra de vidrio. No comparte diseño con los equipos tradicionales porque en realidad se trata de un dron ligero con una gran autonomía pensado para reforzar la cobertura de las demás estructuras.

En el caso de su dupla con ARIES el resultado es una forma mucho más barata de dar cobertura a zonas donde llevar el cableado de alta velocidad es lento y caro. La prioridad a corto plazo es América Latina donde el ingenio volador dará cobertura a regiones poco accesibles durante meses y rebotará las señales para que los equipos terrestres hagan el resto. El punto donde filantropía e intereses económicos se juntan tiene nombre: Facebook.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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