Formación, el paso indispensable para la innovación

Como hemos podido ver en otras situaciones, el desarrollo social, tecnológico y la innovación siempre van unidos a la colaboración y a la educación. Las aulas son la cantera inagotable para que los centros de investigación puedan crecer y los proyectos innovadores y de emprendimiento sigan creciendo y desarrollándose.

Es por eso que es necesario construir una potente red entre empresas -sobre todo start ups, mucho más capaces de potenciar el talento de los más jóvenes- y centros educativos de toda clase: desde universidades hasta centros de formación profesional para nutrir ese importante engranaje social.

Durante las últimas semanas el modelo educativo vasco ha sido motivo de estudio por expertos de otros países -como la reputada Finlandia o el Reino Unido- por su capacidad para adaptar su modelo educativo a las necesidades del mercado lo que se traduce en un abandono escolar ostensiblemente más bajo que el del resto del Estado, unos niveles de desempleo juvenil mucho más bajo que el de las regiones que le rodean y una tasa de alumnos en disciplinas científicas propia de los países más avanzados de la OCDE.

Una de las columnas que sustentan el sistema es su estabilidad. Otra es su continua labor de desarrollo y evolución a lo largo de los años. Pero, el principal es la oferta real de empleos especializados para aquellos que apuestan por estudiar disciplinas técnicas y científicas. El entramado empresarial vasco es más sólido que otros y tanto desde las instituciones como desde el sector privado siguen apostando porque así sea.

Binary Soul, una de las empresas más activas del sector en cuanto a gamificaciónvirtualización de procesos industriales y videojuegos de nuestro territorio es uno de los mejores ejemplos. La start up acaba de impartir un curso en el centro de formación Meatze de Barakaldo en el que han ayudado a formar al profesorado del centro para poder impartir durante el próximo curso contenidos sobre programación y desarrollo de videojuegos y así enseñar a los alumnos todo el potencial que tiene adentrarse en el negocio de las nuevas tecnologías y sus aplicaciones sociales e industriales.

El centro, con 25 años de experiencia está orientado a satisfacer las necesidades de formación tanto de personas como de empresas, cuenta con el apoyo de las principales instituciones vascas y estatales relacionadas con la formación y el empleo.

Por si esto fuera poco, actualmente, la cooperativa de Bilbao, tiene un programa de colaboración con el Centro Integrado de Formación Profesional de Tartanga en Erandio que le permite contar con un alumno becado del centro -durante este curso Gorka Rodríguez- para finalizar su formación académica y adentrarse en el universo profesional.

Rodríguez conoció a la start up gracias a uno de sus profesores, quienes se encargan de buscar empresas que «cuadren» con las habilidades de los discentes del Centro de FP. Durante su estancia en la cooperativa está «aprendiendo más sobre el trabajo con contenidos 3D, sobre todo en lo referido a mapas de texturas». Además de destacar el buen ambiente de Binary Soul, también subraya la importancia de «haber contado siempre con alguien que le haya enseñado rápidamente a utilizar los programas y herramientas necesarias». Preguntado por qué Binary Soul, la respuesta es rápida: «era una empresa en la que poder trabajar con animaciones, algo poco común».

En definitiva, un ejemplo de como una pequeña empresa puede aprovecharse del talento de las aulas y recibir un nuevo punto de vista a la hora de plantear sus proyectos y también una buena forma de que se cumpla la responsabilidad social de las compañías para con los alumnos. Una sinergia de lo más productiva y necesaria.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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