Keynote 2016, cómo es el iPhone 7

Como es habitual, después de un verano de rumores y de una Keynote con presentaciones y datos positivos llegó el esperado moomento de desvelar una nueva generación de producto estrella de Apple: el iPhone 7. En un contexto en el que las ventas de smartphones premium parecen estancadas y con la empresa dirigida por Tim Cook en el ojo del huracán por su batalla fiscal con la UE en Irlanda, el terminal tiene un papel aún más protagonista. Sobre todo por el momento de debilidad que parece estar viviendo Samsung por el caso de las baterías defectuosas de su Note 7.

Sin sorpresas en su nombre, en sus tamaños (se mantienen las medidas respecto al 6S y su versión Plus) y con muchos secretos desvelados de antemano por los medios -los rumores de una nueva generación suelen llenar más páginas que los propios datos reales de cada modelo- la duda reside en si el nuevo iPhone es suficiente y si está a la altura para vender más que los anteriores.

Grosso modo, el nuevo iPhone se diferencia del anterior en un nuevo color -negro brillante-, en que desaparece el jack de auriculares -ahora se conectan a través del puerto lightning o mediante bluetooth-, es resistente al agua, su capacidad de almacenamiento mínima pasa a ser de 32 GB y mejora su cámara. Parece poco para volver a ocupar el trono de su segmento. Sin embargo, si nos adentramos más en sus novedades nos llevaremos alguna sorpresa.

Certificado IP67, nuevo botón Home, adiós al jack y más autonomía

Aunque es algo que Sony y Samsung llevan implementando en sus terminales desde hace años; y aunque oficiosamente se sabía que el iPhone 6S resiste salpicaduras eran muchos los usuarios que pedían que el terminal fuera completamente resistente al polvo y al agua.

Los ingenieros de la firma de Cupertino lo han conseguido gracias a las leves modificaciones en el diseño del aparato. En cuanto a lo estético destaca una nueva disposición de las antenas que ya no parten la parte trasera del terminal. En cuanto a lo práctico, el botón Home cambia por completo y ahora no se «hunde» sino que se trabaja con un motor táptico que controla nuestras pulsaciones como el del 3D Touch y que nos responde con vibraciones de distinta intensidad.

Perder el puerto de auriculares y rediseñar el sellado del lightning no solo ha servido para incrementar el espacio interior de la estructuras -los nuevos modelos ganan de dos a cuatro horas de autonomía- y mejorar los sellados del chasis hasta lograr la estanqueidad requerida para obtener el certificado IP67.

La pérdida del jack no es la primera en un teléfono móvil, pero sí que es la primera en un modelo de gran consumo. La solución -para aquellos que no quieran gastarse 179 euros en los nuevos AirPods- es un adaptador que se vende por separado y que permite enchufar el jack de los auriculares a un lightning. Para los que se pregunten cómo podrán escuchar ahora música mientras cargan el terminal, la solución vuelve a ser la conectividad Bluetooth o bien un dock (que también se vende por separado) y que permite adaptar nuestros cascos clásicos al nuevo iPhone. Aquí volvemos a agradecer una «pila» mayor pues la demanda energética será mayor si optamos por los auriculares inalámbricos.

Volviendo a los Airpods, las pruebas que hemos podido ver hasta ahora hablan de un sonido notable y de un buen sistema de carga mediante la caja (se introducen los auriculares en la caja y es esta la que se enchufa. Además, al 100% la propia caja tiene una reserva de carga de 24 horas).
Misma resolución de pantalla, más contraste y brillo

Respecto a la conocida pantalla Retina, el iPhone 7 sigue manteniendo los 336 ppp de la anterior generación. Menos que la competencia. Los motivos para no mejorarla parecen varios: el primero es que la tecnología de las nuevas pantallas que Samsung está desarrollando para Apple no llegará hasta dentro de un año como mínimo. El segundo -y oficial- es que a partir de un número mínimo de píxeles importan más la reproducción del color, el contraste y el brillo. El tercero -oficial y oficioso- es que los iPhone nunca han contado con una batería lo suficientemente capaz como para soportar un panel con más resolución.

Por eso se han conformado con subir un 25% la luminosidad y el contraste hasta un ratio 1400:1. Las imágenes se seguirán viendo mejor «de lo que deberían» para su resolución y la batería seguirá salvaguardada.

En lo estrictamente técnico hemos de hablar de un nuevo procesador A10 Fusion de cuatro núcleos, una nueva tarjeta gráfica y 3 GB de RAM que garantizan un rendimiento un 40% superior al del iPhone 6S y 6S Plus.

Todo ello tiene que ver en buena parte por la mejora sufrida por la cámara que ve rediseñadas sus 6 lentes, su flash (ahora de cuatro LEDs con tecnología True Tone y un 50% más de luz), su apertura que llega a f1.8 y -en el caso del 7 Plus- su doble óptica. En cuanto a la frontal, mejora hasta los 7 Mp con lo que confirma la apuesta de Apple por las videoconferencias vía FaceTime y la moda selfie.

En cuanto a los precios, se mantienen los del 6S el día de su lanzamiento con la mejora de que las capacidades se duplican. El básico de 769€ ahora contará con 32 GB, el intermedio de 879€ sube de 64 a 128 GB y el tope de gama de 989€ se dispara de los 128 a los 256 GB.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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