F&S y AZPlay, Bilbao centro del mundo digital

Como ya dijimos la semana pasada, Bilbao ha sido el centro de la industria del videojuego y ocio digital durante unos días gracias a la coincidencia del Fun&Serious Game Festival (del 25 al 28 de noviembre) y al AZPlay (del 23 al 27 de noviembre). En ellos, lo mejor del negocio -tanto la industria convencional como la indie– se han dado cita para mostrar al público las grandes novedades y resumir lo mejor del año, así como para aunar a expertos, empresas consolidadas y start ups en un mismo recinto.

AZPlay 2016, el ganador fue el mercado indie

Si bien para el publico general el Fun&Serious puede ser más conocido gracias a sus nombres más famosos, el AZPlay es una cita europea ineludible para el sector independiente. En esta séptima edición aficionados venidos de todos los rincones, empresas locales y gurús de la realidad virtual (como Cirio Continisio, Technical Evangelist en Unity) o del sector indie (como Jana Palm, directora de Stugan, la aceleradora sueca de videojuegos, una referencia a nivel mundial) se dieron cita para diseccionar el panorama internacional y las posibilidades de la industria vasca.

La reunión sirvió también para acercar los juegos a los más pequeños que contaron con talleres en los que pudieron aprender a idear uno e incluso plasmar sus “videojuegos del futuro”.

No obstante, el plato fuerte fueron los premios 2016. En un ambiente dinámico -los juegos de los finalistas tenían un espacio para que los conociera el público- en el que se mezclaba divertimento con empresa y centros de formación y desarrollo de videojuegos vascos, se dieron a conocer los ganadores en las cinco categorías.

La mejor idea fue para Calendula de Blooming Buds Studio, una pequeña empresa formada por un equipo de siete personas que se llevaron el galardón gracias a su trabajada estética y su adictiva historia. El mejor diseño recayó en Etherborn, desarrollado por Altered Matter, un estudio español con cuatro miembros que han desarrollado un juego de plataformas en un universo de lo más exótico.

El sonido recayó en Tacenda, obra de Finifugu&&Friends, un excepcional equipo formado en el London School of Communications; el premio a la mejor jugabilidad fue para Moon River, una interesante y adictiva propuesta de Guillaume Cerdeira desde Suiza y el premio al mejor juego vasco fue para Kaia Studios y su Dinasty Feud.

Fun&Serious, una espectacular forma de acercarse al público

Mucho más “oficial” y con una gala de premios propia de Hollywood, el F&S siguió presentándose como una engrasada máquina de acercar lo más representativo de la industria al público de Bilbao. Con el Palacio de Euskalduna como centro de operaciones, el Museo Guggenheim como escenario inmejorable para la gala de premios y el Ayuntamiento como paladín, durante todo el fin de semana la Villa se convirtió en el centro de los juegos a este lado del Atlántico.


Como viene siendo habitual, la Fun Zone fue el evento más popular ya que cientos de aficionados coparon el recinto del Palacio de Congresos para poder divertirse con sus juegos favoritos y descubrir diferentes propuestas y nuevas tecnologías como las de Binary Soul, que llevó lo mejor de su catálogo: una demo de Ferox Ánima, su nuevo proyecto, un videojuego que se enclava dentro de la categoría de los MOBA y para el cual buscan el apoyo de alguno de los principales publishers del panorama mundial de la industria del videojuego.

Las VIT Talks permitieron que empresas locales, internacionales e influencers pudieran compartir sus puntos de vista sobre diferentes temas de actualidad así como ayudaron a acercar a los asistentes el complejo proceso de creación de un juego.

El Game Industry Forum fue el punto de encuentro en el que se dieron encuentros bilaterales entre publishers y desarrolladores con el fin de consolidar nuevos proyectos e intercambiar ideas y experiencias de una forma más intensa y efectiva.

Los ponentes del país invitado -en este caso la potente industria británica- enseñaron el camino a las empresas vascas para hacer un hueco en este competitivo negocio y fueron la guinda antes de que los premios Titanium pusieran el broche a la edición más popular hasta la fecha.

En definitiva, un fin de semana de los que ponen nuestra ciudad en el mapa y demuestran la capacidad económica de una industria en plena adolescencia como la del ocio digital.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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