Spotify, la referencia sigue mejorando

Sin duda, Spotify es una de nuestras aplicaciones favoritas. Los motivos son varios: fue la primera que arriesgo por un modelo de negocio que salvara a la industria musical de una forma realista más allá de la idea de Steve Jobs del pago por canción. A pesar de que las discográficas intentan estrangularla (ante la pasividad de la legislación europea que no hace nada por proteger uno de los productos «nativos» más valiosos) consigue sobrevivir año tras año. Es una mina de oro para aquellos que queremos disfrutar de música con una calidad de sonido relativamente nueva y sin depender de los éxitos guiados por las antes nombradas discográficas y sus herramientas (radio fórmulas) y, por último, porque su sistema de recomendaciones es el mejor (aunque el de Apple haya mejorado mucho con el tiempo).

Por eso fue una buena noticia su salida a Bolsa -que, sobre el papel, debería ayudarle a ganar independencia de las discográficas en su accionariado- y lo es ahora que haya decidido mejorar el servicio para aquellos que acceden a su plataforma de forma gratuita.

Aunque el evento celebrado en Nueva York generó multitud de rumores -como la presentación de un dispositivo físico para el coche que nosotros mismos cubrimos– pocos se esperaban una mejora sustancial para los suscriptores gratuitos. Así, en palabras de Gustav Soderstrom, responsable de investigación y desarrollo de la empresa sueca, la nueva versión «permitirá tener más control sobre la música que se quiere escuchar y mejora la personalización para ayudar a descubrir música a través de nuevas herramientas que permiten gestionar las listas».

A día de hoy 90 millones de personas utilizan la versión gratuita de Spotify y se verán beneficiadas al poder elegir entre 750 canciones de 15 listas generadas por el algoritmo de la casa en función de las costumbres de escucha del usuario. En cifras más sencillas: 40 horas de música diarias que renuevan cada 24 horas a escuchar entre todos los dispositivos adheridos a una cuenta. Una vez sobrepasado ese límite -algo que parece complicado- se vuelve a activar la función shuffle que tienen ahora por defecto los clientes.

La nueva versión de la app, además, cuenta con menos botones para facilitar el uso e incorpora un modo de bajo consumo de datos que permite un ahorro de hasta el 75% del consumo. Una forma de ayudar a los clientes a llevar su música donde quiera sin necesidad de depender de redes wifi.

La idea de la empresa es «educar» al usuario sobre todas las ventajas de la versión de pago sin olvidar su doble función de radio y tienda de música. Además, el acuerdo con la plataforma de vídeos Hulu debería reportar en breve una mejora sustancial a los usuarios de pago que ya suman 80 millones del total. La cifra duplica los 40 millones de Apple Music que, aunque a distancia, cuenta con un mayor músculo financiero, independencia, por tanto, de las discográficas y un enorme rango de crecimiento potencial gracias a los cientos de millones de usuarios de iOS, tvOS, watchOS y macOS.

La presentación de la propuesta fue bien recibida por el parqué, que sigue estimando el valor de los suecos en más de 29.000 millones de dólares. Nada mal para una de las pocas tecnológicas independientes y, sobre todo, para el gran tesoro de la electrónica de consumo europea.

 

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *