UHD, ¿merece la pena?

Son, sin duda, uno de los gadgets de moda. Cuando parecía que todo estaba «inventado» en el mercado de la imagen doméstica y que la evolución iría en torno a formatos (físicos o digitales), los grandes fabricantes se sacaron de la manga una nueva evolución en cuanto a calidad de imagen: la Ultra High Definition. Un formato que da el salto a los 2.160p y que duplica -literalmente- la calidad de imagen de un BluRay o un contenido Full HD.

La duda que nos asalta -sobre todo ahora que fabricantes como Grundig o Panasonic se han lanzado a este nuevo formato aún en ciernes- es qué es realmente, en qué se diferencia del 4K y si merece la pena el desembolso.

Vayamos por partes. Aunque muchas publicaciones y algunos fabricantes han dado por hecho que para el gran público UHD y 4K es lo mismo, si nos sentamos a mirar las especificaciones de cada estándar descubriremos que son conceptos diferentes. Así, mientras que el DCI 4K (Digital Cinema Initiative) se refiere a una resolución de 4.096×2.160p con una relación de tamaño 1,9:1, muchos de los modelos UHD del mercado se quedan en 3.840×2.160p y un formato 1,78:1. Es parecido, pero no es lo mismo.

Una de nuestras recomendaciones es centrarnos en las especificaciones del fabricante antes de empezar a discernir entre modelos. No dudamos de que en las tiendas habrá asesores especializados pero la variedad de modelos y los trucos de los fabricantes a la hora de emplear terminologías pueden llevarnos a dudas.

Si al final nos decidimos a realizar el desembolso (contad con un mínimo de 3.000€), enhorabuena, tendremos en el salón la mejor tecnología de imagen hasta la fecha. Un salto cualitativo impensable hace una década que, según pudimos ver en la tienda nos da una fluidez y una resolución incomparables… Sí, hemos dicho bien, en la tienda.

El problema a día de hoy es que no hay casi contenidos 4K ni se les espera a corto plazo por el enorme desembolso que supondría para los generadores de contenidos (más allá del cine ultracomercial). Además, existe otro problema inherente a toda esta cantidad de calidad de imagen -perdonad el trabalenguas- y no es otro que la ingente cantidad de datos que han de cargarse y descargarse para reproducir con semejante calidad.

Y no sólo es la conexión a internet (el bendito streaming) sino también el almacenamiento. A día de hoy que el soporte físico de máxima resolución, el BluRay, ha llegado a precios «razonables», cuesta mucho imaginar otro salto a un formato físico superior por el desembolso económico que exigiría al bolsillo de los consumidores -ahora que están más vacíos que nunca-.

Las conexiones de banda ancha reales en nuestro país no están en condiciones de soportar semejante trasvase de datos. La TDT HD no sólo no está, sino que casi ni se la espera a corto plazo. Y los nuevos centros de ocio domésticos, las consolas de última generación, no están preparadas para este formato. El 4K o el UHD (siendo más realistas) serán el estándar de imagen que sustituya al actual pero ni la situación económica ni el desarrollo técnico actual hacen pensar que será antes de 5 o 7 años.

Paneles curvos, imagen de cine

 

Durante año la batalla en las televisiones fue aumentar la nitidez de las imágenes minimizando el tamaño -grosor- de los dispositivos. El paso del tubo de imagen a la era digital nos permitió migrar a equipos con unas dimensiones impensables pero que, en un primer momento, no gozaban de la calidad suficiente para considerarse premium. La llegada del Full HD -también a los creadores de contenidos- hizo que, de nuevo, la carrera se centrara en el diseño.

 

Cuando LG y Samsung se quedaron, literalmente, sin marco, llegó la batalla -de la mano de Sony- de la ultra alta definición. El 4K o UHD está aún falto de contenidos pero eso no es óbice para que los fabricantes sigan lanzando novedades a un ritmo endiablado. Lo último: las pantallas curvas.

 

Los paneles curvados ofrecen una mayor sensación de realismo en la reproducción de contenidos multimedia ya que proporcionan un campo de visión más efectivo al crear un efecto panorámico más absorbente (el ojo humano no ve «plano»). Se crea una distancia de visualización de las imágenes más uniforme y equilibrado con un mejor ángulo de visión y un mayor contraste. Todo es más envolvente.

 

Una vez más son los fabricantes coreanos los que han querido ir más allá. LG y Samsung, dominadores del mercado de televisores son los que han lanzado las dos propuestas más espectaculares. Os las presentamos:

 

 

  • LG 105UC9: este monolito de 105 pulgadas tiene un formato 21:9 y una resolución de 5.120×2.160 que, de facto, es 5K. Su enorme panel curvado y su estratosférica calidad de imagen permiten, incluso, consultar información en el lateral de la pantalla sin interrumpir el visionado de contenidos en la zona «central». Como no podía ser de otro modo, los ingenieros también han añadido la tecnología UltraSurround 7.2 desarrollado con Harman Kardon para crear la experiencia multimedia definitiva. Hay versiones más humildes de 55, 65 y 77 pulgadas, todas ellas con resolución 4K y decodificador integrado para poder disfrutar de contenidos en Ultra High Definition.

  • Samsung U9000: el panel de referencia de Samsung se curva con un ratio de 4,2 metros (4200R) para conseguir una visión optimizada a una distancia de entre 3 y 4 metros. Para mejorar las prestaciones de su equipo UHD han implementado la tecnología Auto Depth Enhancer que emplea un algoritmo para analizar cada imagen y ajustarla de forma automática su contraste y multiplicar la sensación de profundidad: una experiencia sólo un peldaño por detrás del 3D real. El tope de gama es también un equipo de 105 pulgadas bajo el que se coloca la gama U8500 escalada en 78, 65 y 55. Por cierto, recientemente anunciaron que su serie LED Full HD H8000 también contará con paneles curvos.

 

CES 2014, que empiece el espectáculo

 

Ahora que las grandes tecnológicas han hecho caja podemos dar por terminado 2013. Y el pistoletazo a este nuevo año se da en Las Vegas. 3.200 empresas, 20.000 nuevos productos y casi 200.000 visitantes se darán cita durante cuatro días en la mayor feria de electrónica de consumo del mundo: el CES de Las Vegas.

 

Con un escenario donde las tecnológicas empiezan a polarizarse (Silicon Valley parece el último reducto «occidental» frente al empuje coreano y chino), los organizadores han puesto especial énfasis en la Zona Eureka donde las start ups y los emprendedores podrán buscar inversores para convertirse en el nuevo Apple. Un año más, el gran ausente es el gran referente. Los de la manzana no estarán entre los stands y eso hará que Samsung, Sony, LG, Google e Intel sean los grandes protagonistas.

 

De la mano de El País os traemos las claves para este gran evento tecnológico:

 

 

  • Internet en los coches: aunque para el diario no sea el primero, para nosotros sí. Audi será uno de los protagonistas gracias a su apuesta por Android. Se presentarán modelos Ford con Spotify. Mercedes Benz llevará modelos con conducción automática gracias a rutas preprogramadas utilizando servicios de internet, etc. Lo mejor es que el infotainment empieza a superarse y el «internet de los coches» permitirá optimizar consumos y aumentar la seguridad. Las alianzas que están por venir serán fundamentales gracias a la capacidad inversora de las grandes del motor y a la influencia que traen las novedades de la industria en el resto de nuestra vida cotidiana.
  • Hogares inteligentes: si LG parece tener la batalla móvil perdida con sus compatriotas de Samsung no está dispuesta a perder la de la domótica. Los coreanos han creado toda una gama de productos que interactúan con los usuarios mediante ChatLine. Todo ello se suma a un catálogo con un consumo más responsable y que se adapta a las necesidades de cada comprador. Todo es más sencillo para que todo sea más accesible.
  • 4K: el salón es el centro de ocio y el televisor el centro del salón. Con unos fabricantes que consideran que el HD actual está más que superado la gran apuesta a corto plazo es el 4K. A falta de contenidos que reproducir con esta exagerada calidad, el pistoletazo de salida parece que será la retransmisión de los Juegos Olímpicos de Tokyo con este formato. De momento Polaroid ha lanzado un televisor con esta resolución por menos de 1.000 dólares. LG y Samsung muestran paneles curvados con un diseño envidiable. YouTube ya permite visualizar contenidos en ultra alta definición y el resto de fabricantes comienzan a pasarse al HDMI 2.0 que permite transferir hasta 60 imágenes por segundo.
  • Wearables: tecnología en todas partes. Tecnología con estilo. Ya no vale con dispositivos potentes y sin diseño. Apple se refuerza fichando en Burberry. Samsung se esfuerza con su Galaxy Gear y unos Note retocados con detalles de piel. Ahora queremos ponernos los equipos. Por eso la FuelBand de Nike triunfa. Por eso la Force Fitbit se renovará este año para captar cualquier movimiento. Porque la tecnología ya no es cosa de geeks. La tecnología es para hacernos la vida más fácil en cualquier lugar.
  • El enésimo desembarco del 3D: ahora sin gafas. Apoyado por Dolby y su contrastado sello de calidad. Con el compromiso de gurús como James Cameron para crear contenidos regularmente… ¿será suficiente? Nos tememos que no.

 

Toshiba Quad Full HD, la UltraHD

Las marcas generalistas como Samsung o LG han conseguido -gracias a muy buenos productos- que nos olvidemos de constructores con una gran capacidad técnica como Toshiba. Los nipones están decididos a que nos olvidemos de las gafas polarizadas para disfrutar de las imágenes tridimensionales en nuestro hogar. Precisamente por eso ha puesto a la venta su nueva Quad Full HD, un panel de 55 pulgadas que, por primera vez para el fabricante, no las necesita.

 

Para conseguir esta maravilla los ingenieros han incorporado una cámara en el equipo que «visualiza» continuamente dónde se encuentran ubicados los espectadores (hasta 9) y les envía una imagen diferente a cada ojo para que se construya la tercera dimensión sin necesidad de ningún periférico. El software del televisore añade también un asistente que nos recomienda cuál es la mejor posición para ver los contenidos y nos permite, también, regular la profundidad de las imágenes. Impresionante.

 

Es cierto que una vez que hemos indicado nuestra posición, no podremos movernos puesto que, o bien volvemos a pulsar la tecla de seguimiento, o perderemos el efecto 3D.  Aún así, nos parece un precio pequeño -el sistema funciona muy rápido- para disfrutar de una tecnología enormemente avanzada respecto a la competencia.

 

Para redondear el concepto Toshiba ha echado el resto en cuanto a especificaciones y se convierte en el primer televisor doméstico 4K (Quad Full HD) lo que nos regala una resolución de 3.840×2.160 píxeles. Es cierto que, de momento, al espectador le costará encontrar contenidos preparados para este enorme formato, pero también que cada vez existen más equipos profesionales para generarlos con esta resolución superior.

 

Desde la casa explican que uno de los motivos para apostar por el UltraHD es que al dividir la imagen para realizar 3D (como en cualquier otro televisor tridimensional) cada ojo sigue recibiendo los contenidos en Full HD lo que otorga al resultado final una calidad incomparable. Bien pensado.

 

Cuando se combina toda esta potencia con un reproductor 4K (ya se empiezan a comercializar) el resultado es casi inexplicable. Más que un televisor parece que estamos mirando a través de una ventana. Es un trozo de realidad enmarcado. Lo malo llega cuando el contenido que se reproduce no es tan alto (sólo se salvan los BluRays): todos los defectos se exageran del mismo modo que cuando vemos una retransmisión «normal» en un equipo FullHD.

 

Decimos que se salva el láser azul porque la tecla Resolution Plus nos permite reescalar las imágenes de este formato para que la calidad se multiplique. Impensable desde un DVD. La clave de todo el conjunto reside en un potente procesador de 8 núcleos cargado de muchas opciones de control para que la imagen sea completamente redonda.

 

El último «pero» para este equipazo es su precio tan grande como su resolución. El panel de 55 pulgadas, el de la presentación, cuesta unos nada despreciables 8.999€. Todo a lo grande.