A10X, ¿el primer chip de Apple para sus Mac?

Si hay algo que ha caracterizado a Apple tanto en la era de Steve Jobs como en la de Tim Cook es su objetivo de no depender nunca de terceros en la construcción de sus equipos (y, por lo tanto, en el abastecimiento de componentes). Así, la buena experiencia que han tenido con la construcción de procesadores propios para equipos cada vez más diversificados (del iPod Nano al Apple Watch pasando por Apple TV, smartphones y tabletas) ha hecho que los rumores sobre un posible chip propio para los Mac cobre fuerza.

Controlar todos los procesos de preproducción, presentación, lanzamiento y mejoras es fundamental para una empresa de estas características (que desarrolla solidariamente su software y su hardware) por lo que el último informe de la consultora KGI que asegura que estos componentes verán la luz en un plazo máximo de dos años cobra cada vez más sentido.

El primero de estos modelos sería el chip A10X lanzado en 2016 en el MacBook Air de 12 pulgadas. Un modelo de acceso que tendría suficiente con un procesador a medio camino entre un Intel Atom y un i3 como el que ya entregan las últimas versiones de iPhone y de iPad y que gracias a una versión aún más ligera de OS X y a las mejoras que se implementarán en los A9 y A9X daría las prestaciones a las que nos tiene acostumbrada Apple.

El procesador, fabricado integramente por Samsung (su colaboración nos ha dejado dispositivos de referencia y los coreanos tienen capacidad más que de sobra para surtir una demanda millonaria) se construirían con tecnología de 10 Nm (los novedosos Broadwell de Intel cuentan con tecnología de 14 Nm) sería el banco de pruebas para, más adelante, comenzar a implementar componentes más potentes para los modelos medios y de gama alta del catálogo.

Si nos fijamos en la nomenclatura que emplea KGI, el A10X debería emplear arquitectura ARM, radicalmente opuesta a la x86-64 que emplea actualmente Intel en sus chips para ordenadores y que condicionar la diferente oferta de aplicaciones existente para iOS y OS X.

Para los MacBook más potentes, iMac y Mac Pro (palabras mayores por su rendimiento y capacidad), los de Cupertino contarían con hasta tres proveedores de sus chips. Por un lado, el ya mentado Samsung y, por otro, la propia Intel y Global Foundry lo que garantizaría, de nuevo, el suministro para las ventas (crecientes) de estos equipos y permitiría aprovecharse de la experiencia con ambos para crear equipos a medida de las nuevas versiones de los sistemas operativos.

Por último, si nos fijamos en la tabla de lanzamientos de los nuevos modelos, podemos ver que en 2016 llegará el procesador S2 o, lo que es lo mismo, la nueva versión del Apple Watch. Con la consecución de un desarrollo integral del hardware y el software Apple parece ganar una nueva batalla al conseguir ser un poco más independiente de los proveedores. Veremos en qué queda todo esto.