Telecos, reciclaje obligatorio

La nueva legislación continental, la escalada de capacidad de los smartphones y su cada vez mayor implantación, la mayor demanda de datos y menos de minutos de llamadas y, en definitiva, los nuevos hábitos de los consumidores -en parte por la eclosión de los operadores virtuales y una mayor movilidad de la población- ha hecho que el mercado de telecomunicaciones se haya quedado patas arriba.

Vodafone, segundo operador móvil del mercado estatal, vio caer su número de clientes contratados en casi un millón durante 2013 para quedarse con poco más de 13,2 millones. Sin embargo, los británicos vieron cómo su oferta de fijo y acceso a internet se consolida y, sin tener en cuenta los clientes heredados de ONO (cuya compra se oficializó el pasado miércoles), ganó 221.000 nuevas líneas. Esto coloca a Vodafone por encima del millón de líneas y consolida en el segundo trimestre a la empresa como la que más crece en el sector.

Curiosamente, según los datos facilitados a la CNMC, Vodafone pierde líneas «básicas» de telefonía. El número de clientes adscritos a los planes Red y el número de usuarios de sus servicios 4G crecieron hasta los 1,5 y 1,2 millones. Sin embargo, una competencia que cada vez presiona más los precios a la baja y una mayor demanda de los clientes de precios más competitivos dejó los ingresos de la filial inglesa en poco más de 866 millones de euros, un 15,3% menos.

Por su parte, Orange, filial de France Telecom, ha lanzado al mercado un producto basado en tecnología 4G que consiste en un router Huawei que permite tasas de descarga de hasta 150 mps (más rápido que un ADSL) hasta 30 GB y permite conectar simultáneamente a la red hasta 32 equipos.

El servicio, que costará 29,95€ al mes y es autoinstalable pretenden hacer frente al éxito de los servicios de conexión vía ADSL que están dando pingües beneficios a su competencia a pesar de tener un rendimiento ostensiblemente menor al de la fibra que ofrece la casa.  Entre las ventajas que Orange adjudica al sistema es la desaparición de un escaso rendimiento de la conexión por la lejanía a la central de ADSL o, sencillamente, por la mala calidad de la señal.

Mientras, Jazztel sigue con su plan de expansión para llegar a más de 7 millones de hogares vía fibra gracias a su colaboración con Telefónica. La empresa, que ya tiene 2,2 millones de hogares pasados con red de fibra pretende llegar a cubrir con su aliada 18 de los 20 millones de unidades inmobiliarias en el Estado en 2017 lo que le colocaría con una ventaja competitiva decisiva frente a sus otros dos rivales.

Internet en Europa, paga cuatro y lleva tres

La gráfica con la que abrimos hoy el post refleja la penetración de la banda ancha en la Unión Europea. Las cifras son bastante dispares dependiendo de la zona geográfica del viejo continente al que nos refiramos. Sin embargo, todas las columnas tienen algo en común. De media, los europeos sólo recibimos el 74% de la velocidad contratada. Lo peor, como casi siempre, es que la cifra empeora en el Estado donde sólo nos dan el 67% de lo acordado.

 

El informe de la Comisión Europea es bastante concluyente y, aunque depende mucho de la tecnología de transmisión de datos y hay una gran variación por países el porcentaje de población que recibe lo que paga es prácticamente nulo.

 

Aún así, la propia Unión ha dicho no tener herramientas para penalizar las empresas que incumplen los contratos y que, aunque el estudio se ha hecho sobre cifras representativas en cada Estado miembro, los datos reflejados en el estudio son totalmente fiables. La idea es, sin duda, que el consumidor se conciencie de su situación y que pida a las proveedoras que cumplan con las demandas.

 

Por tecnologías, la Banda Ancha tradicional se lleva la peor parte: sólo un 60% de lo ofertado llega a nuestros dispositivos. En este caso el Estado se sale de la norma y mejora hasta el 66,7% en el caso del ADSL. El Reino Unido se lleva la palma con sólo un 44,7% de la velocidad ofertada y Eslovaquia y Croacia se acercan, como todos deberían, al 95%.

 

Neelie Kroes máxima representante continental en materia de tecnología ha dejado claro que se va a repetir el estudio para atinar más las cifras de velocidad y que a partir de la segunda oleada solicitará a la Comisión Europea que se desarrollen normas que eviten estos abusos por parte de las operadoras. El estudio, llevado a cabo con 9.000 voluntarios seguirá en marcha hasta 2014 y Bruselas ha solicitado a los consumidores que se apunten a la iniciativa para que la muestra sea mucho más veraz.

 

En el lado opuesto al ADSL se encuentra el cable. La potencia disfrutada es casi el 92% de la potencia contratada (en el Estado del 94%) y en el punto medio se encuentra la fibra óptica con un 81,2% (en España casi el 88%).

 

La clave reside en que la velocidad media ofertada sigue siendo mucho más baja que en otras regiones del mundo: 6,92 megas en Banda Ancha; 30,4 megas en cable y 36,06 megas en fibra óptica. De media  la velocidad es menor al promedio de los 27 (7,23 megas; 35,1 y 36,96 respectivamente) pero también es menor la talla de la «mentira». El problema reside en que los precios siguen siendo mucho más altos que en los países de nuestro entorno lo que provoca que nos decantemos por ofertas con menor velocidad y que, por tanto, todo el entramado informático se resienta.

 

Desde organizaciones de consumidores han aplaudido la iniciativa de la Unión Europea ya que ésta permitirá a los clientes contrastar los datos con la competencia e, incluso, con otros países y hacer más fuerza para exigir a los proveedores. El gobierno continental, de momento, ha anunciado un paquete y una campaña que, después del verano, recuerde a los consumidores sus derechos frente a las «telecos». Ya era hora.

Internet, a toda velocidad

Del mismo modo que el lunes hablábamos de la importancia que ha tenido el desarrollo de los smartphones en nuestras costumbres -no sólo comunicarnos con otras personas, sino también con otros objetos e, incluso, en actividades como ver películas, escuchar música o hacer compras- es justo decir que nada de esto hubiera sido posible sin el desarrollo aún más rápido de internet y, sobre todo, de la velocidad a la que nos conectamos a internet.

La compañía Akamai, el mayor proveedor de Servicios CDN (red de entrega de contenidos), elabora trimestralmente estudios sobre la velocidad promedio de conexión a internet en el mundo. El último periodo de 2011 mostró una cifra reveladora: un aumento del 39% hasta los 2,7 megas por segundo. Como en casi toda estadística -sobre todo realizada a nivel planetario- hay grandes diferentes entre regiones y países.

Destaca, por ejemplo, la tasa de transferencia de Corea del Sur que aumentó un 18% hasta los 16,7 mbps, muy separada de Hong Kong, en el segundo puesto con 10,5 mbps. El podio lo «cerró» Japón con 8,9 mbps. De entre los otros grandes actores internacionales -con un gran peso poblacional en la estadística- destaca el crecimiento de Estados Unidos, un 23% que le permite alcanzar los 6,1 mbps y el decimotercer puesto, o de China continental, que creció un 43% hasta los 1,4 mbps. Si bien, el gigante asiático está situado en el puesto 90 de la lista.

Si los datos anteriores son promedios de la velocidad de conexión, las cifras absolutas tampoco muestran grandes cambios en las posiciones. Corea del Sur tuvo picos de conexión de hasta los 43,8 mbps y Hong Kong y Japón superaron holgadamente los 35 mbps. En cuanto al porcentaje de población que accede a la red de redes con una conexión más lenta que 256 kbps destaca la India con un 29% del total de las conexiones.

En cuanto al Estado, acostumbrado a dormir en el vagón de cola de la Unión Europea, la velocidad media ha pasado en sólo 12 meses de los 2,7 mbps a algo más de 4 mbps. No obstante, el incremento sólo sirve para situarse por delante de Grecia (3,7), Francia (3,8) y a la par de Italia.

Curiosamente, el estudio de Akamai también denota la importancia de la conectividad móvil en el Estado donde, según el informe, se sitúa la red móvil más rápida del mundo -no explica si se trata de Vodafone, Movistar u Orange- y que ha registrado picos de 22,192 kbps ligeramente superior a la austriaca que registró 22,040 kbps. Este anuncio coincide con el anuncio de Movistar de empezar a comercializar en pocos meses redes de hasta 200 megas de bajada.

El ADSL, no tan rápido


El informe, sin embargo, contrasta con el presentado por ADSLZone que si bien explica que el ADSL medio en el Estado corre a 7,1 mbps -un 24% más que hace un año- sigue estando a la cola de la OCDE.

Portugal (16,35 megas), Alemania (15,33), Francia (12,91) o Reino Unido (12,42) tienen un ADSL mucho más rápido que el de nuestro mercado.

Por operadoras, ADSLZone explica que el más rápido es, con mucha diferencia, Ono, que supera siempre el 100% de la velocidad contratada en sus ofertas de 6, 15 y 100 megas. A pesar de ello, Movistar es la dominadora clara de los nichos de 1 y 20 megas gracias a la tecnología VDSL. Además, en su oferta de 50 megas con fibra óptica también supera el 100% de la tasa contratada.

Vodafone, por su parte, es la más rápida en los test de velocidad en los contratos de 6 megas… pero la más lenta en los de 20 megas. Orange sigue en este aspecto a la cola -se han registrado velocidades reales de 11 megas en tarifas de 20- mientras Jazztel ofrece la mejor tasa de subida en todas las tarifas disponibles.

La conclusión del informe es que, una vez más, los operadores de fibra óptica son los más fiables con un 90% de casos en los que se supera holgadamente la tasa de transferencia contratada (Ono llega a ofrecer más de 103 megas reales en contratos de 100). El informe, por cierto, tuvo más de 2,5 millones de muestras válidas.

Telefónica y Ubisoft, semana de efemérides

Abril está siendo un mes de efemérides y récords para las grandes empresas. Tanto positivos como negativos. Si hace poco hablábamos del cuarto de siglo de Pixar y del récord de valor bursátil de Apple, hoy nos toca hablar del aniversario de Ubisoft y de un hecho histórico entre las «telecos» estatales: por primera vez Telefónica ha perdido clientes de Internet.

Telefónica cede ante los proveedores alternativos de Internet

Empezaremos con la segunda noticia. Según se publicaba en el [Enlace roto.] el pasado día 4,  Telefónica, antiguo monopolio de telecomunicaciones español, perdió 23.000 clientes durante el pasado mes de febrero. Los motivos que apuntan desde el diario son varios: la crisis ha provocado que los clientes busquen cada vez mejores precios y los operadores alternativos -que son precisamente los que lo hacen- ofrecen ya unos ratios calidad-precio y de atención al cliente al nivel de las empresas de referencia.

Sea como fuere, los datos de la Comisión Nacional del Mercado de las Telecomunicaciones no ofrecen lugar a dudas: el balance de altas menos bajas de Telefónica arroja un saldo negativo por primera vez desde que se inició la comercialización de productos de Internet en el Estado. Para los expertos es un síntoma más del mal momento que pasa la compañía, ya que Movistar, su marca comercial, ya registró un récord negativo en cuanto a captación de nuevos clientes el pasado mes de febrero. Ahora es tiempo de esperar para averiguar si la nueva estrategia de precios, mucho más agresiva, de la compañía surte efecto en el mercado.

El informe antes mencionado de la Comisión muestra el trabajo que aún queda por hacer en el Estado en cuanto a implantación de las nuevas tecnologías: la penetración de las líneas de alta velocidad es sólo de 22,8 por cada 100 habitantes. También refleja, en línea con lo anterior, que el 77% de las nuevas altas vino de la mano de Vodafone, Orange y Jazztel.

Ubisoft, otro cuarto de siglo


Más alegres son las noticias que nos llegan desde la empresa francesa de software Ubisoft. Los galos celebran este año sus 25 años sólo por detrás de Electronic ArtsActivision en el mercado mundial de los videojuegos.

Sin embargo, la gran noticia en la rueda de prensa de conmemoración no han sido sólo el buen hacer de los franceses en este mercado durante más de dos décadas, sino las declaraciones de su fundador y CEO, Yves Guillemot, quien ha afirmado que la industria necesita de nuevas consolas para poder explotar toda su creatividad.

Para Guillemot, «a estas alturas del ciclo de vida de las consolas es posible lanzar nuevas licencias pero sería más pertinente hacerlo con la llegada de nuevas máquinas ya que esto inclinaría a los jugadores a probar nuevos títulos». Las cifras de ventas le dan la razón, «una vez las consolas llegan a la madurez, son los juegos más conocidos los que copan las ventas».

Preguntado por los nuevos periféricos de las grandes consolas -como Kinect, Move- o la nueva 3DS, Guillemot responde que son buenos para el desarrollo de nuevos títulos, sin embargo, considera que los fabricantes no están aprovechando al máximo los avances tecnológicos que se están dando en el mundo informático.

En el lado contrario, otros nombres de este mercado auguran que la vida de las actuales consolas se alargará bastante. No sólo los fabricantes agradecen el periodo de estabilidad que vive este mercado, sino también los grandes desarrolladores de juegos. Los títulos más consolidados, como FIFA y Call of Duty aseguran buenas cifras de ventas y un gran retorno de las inversiones en el desarrollo de los mismos.

Ubisoft nació en 1986 y tiene en la saga Assassin’s Creed su principal argumento de ventas -en su colección también están Splinter CellPrince of PersiaRaymanRed Steel– y vive un momento de paz después de que recientemente un 20% de sus acciones fueran compradas por EA para ser revendidas posteriormente.