Neutralidad en la red, ¿qué significa?

Durante los últimos días Barack Obama ha sido el centro de muchas noticias por su decidido apoyo a la neutralidad en la red que el pasado lunes calificó como «un principio esencial que hay que proteger». Esto no sólo lo colocaba frente a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) sino que conminaba al ente a crear un conjunto de normas que garanticen un acceso libre a la red de redes.

¿Qué es la neutralidad en la red?

 

Como define perfectamente María González en Xataka, es el principio que establece que todo el tráfico en internet debe ser tratado por igual sin importar su procedencia (el servidor) o su tipo (texto, vídeo, etc.) de modo que ni operadores ni órganos administrativos pueden poner restricciones.

De no ocurrir así los usuarios se verían obligados a afrontar varios costes. Por un lado, la propia conexión a internet que le facilita el operador y por otro pagaría por acceder a las páginas en función de su servidor o contenido (un buscador como YouTube sería más caro que Google y aún más si se trata de un servidor fuera del país). Además, los servicios también verían seriamente perjudicado su tráfico. Si los clientes sólo pagan la tarifa estándar, dejarán de acceder a páginas más «complicadas» por origen o contenido y eso las abocará al cierre salvo que se trate de una gran multinacional con gran interés para los usuarios y servidores por medio planeta.

¿A quién beneficia?

 

Top 20 de Operadoras de Telecomunicaciones en el mundo en 2013

 

 

Si perjudica tanto a los usuarios (sus facturas aumentarán exponencialmente) y a las propias webs -limitará mucho el tráfico incluso de los grandes y mermará ostensiblemente sus beneficios-, ¿quién está entonces interesado en un internet «desigual»? Las operadoras que, de facto, ya no mantienen la neutralidad en la red.

Recientemente, por ejemplo, Netflix ha tenido que llegar a un acuerdo con Comcast -pagar más- para asegurarse de que sus clientes (que se habían quejado de falta de velocidad) recibieran a la velocidad adecuada -la contratada- sus servicios. En Estados Unidos también, AT&T propuso que a los servicios pagar sólo por los datos consumidos por los clientes. A más datos, más dinero y mejor conexión. Sin problema si se es un grande como Line, WhatsApp o Facebook. No tanto si se es una aplicación o web minoritaria que no dispone de ese capital y que queda relegada al foso de las búsquedas.

A pesar de las quejas que está recibiendo este proyecto para fraccionar la red, la FCC está recogiendo propuestas para que los grandes servicios puedan comprar a las operadoras anchos de banda prioritarios algo que ya ha provocado la queja de los grandes de Silicon Valley. Curiosamente, esta vez es Europa la que lleva la delantera en la democratización de esta tecnología.

Este mismo año el Parlamento Europeo ha aprobado la iniciativa «Continente Conectado» dentro de su Agenda Digital en el que se quiere garantizar un Internet Abierto para todos tras prohibir cualquier tipo de priorización del tráfico por contenido. Aunque la Ley todavía está pendiente de aprobación por el Consejo Europeo, el respaldo de la Cámara parece que frenará los intereses de las operadoras.

Los puntos sobre los que se sustenta la defensa europea son varios: saltarse la neutralidad en la red atenta la privacidad (para priorizar un paquete por contenido tienen que averiguar previamente el contenido del paquete); debilita la libre competencia al no estar todos los servicios en igualdad de condiciones lo que a la larga minimiza la innovación y, sobre todo, penaliza el servicio por el que pagan los usuarios.

¿Hacia dónde vamos?

¿Es perfecta la legislación continental? Tampoco y hay varios Estados -como el Reino Unido- que amenazan con bloquearla y no precisamente por estar de acuerdo con las operadoras (a pesar de la importancia de Vodafone entre las tecnológicas británicas y continentales). El motivo es que bloquear cualquier tipo de filtro rompería el sistema anti piratería y anti pornografía de Londres. Es cierto que en 2011 allí las operadoras tuvieron que firmar un acuerdo de buenas prácticas y transparencia.

Francia ha pasado de la crítica y la postura pro operadoras a defender la neutralidad en la red; Italia, aunque no tiene legislación sí tiene un órgano regulador que vela porque el tráfico sea idéntico para todos los servicios; Alemania tiene una postura pro neutralidad aunque la ley que la defiende está en un cajón y sólo los Países Bajos tienen una normativa que defiende a ultranza que todos accedamos por igual a internet.

En el Estado la legislación es ambigua: la nueva normativa ata mucho más en corto a las operadoras en todos los nichos del mercado, sin embargo, la Ley de Propiedad Intelectual permite que una comisión bloquee un dominio por parte de una Comisión. César Alierta, CEO de Telefónica se ha quejado varias veces de que las operadoras pagan por su cuenta infraestructuras para que los servicios se lucren…