Google Home, una oferta completa para el hogar 2.0

Lo que comenzó con una filtración de la web de El Corte Inglés ya es oficial. Google Home está a la venta en nuestro mercado y llega acompañado de Google WiFi y Nest.

La llegada de Los altavoces inteligentes por estos lares era cuestión de semanas. Con Amazon Echo a la vuelta de la esquina y con el HomePod de Apple postergando su lanzamiento Google ha querido ser el primero en uno de sus mercados fetiche: en pocos tiene tanta cuota de mercado.

Google Home permite controlar la domótica del hogar, reproducir música, leernos noticias, ponernos al día y ayudar a planificarnos según nuestra agenda y responder a preguntas. Y todo ello compatible con aplicaciones de terceros.

Disponible por 149€, el dispositivo busca con su diseño ser un elemento decorativo dentro de nuestras habitaciones y a la vez una puerta inteligente a internet. Eso sí, sus usuarios deberán ser conscientes en todo momento de que por las puertas se puede entrar y salir. Abrimos nuestra intimidad un poco más a la Inteligencia Artificial de Google.

Pero, como hemos dicho, Home no viene solo. Le acompaña Home Mini, una versión con forma de donut más reducida y barata -y con peor sonido- que gana potencial cuando lo conectamos vía Bluetooth con un altavoz externo más capaz. Más concebido como un asistente, su precio de solo 59€ seguro que hará que muchos entren en este mercado -como Chromecast lo hizo con las smart TVs-.

Otro de los guiños de los de Mountain View ha sido el lanzamiento de Google WiFi, un pequeño router que puede actuar solo o conectado en malla con otros y que busca mejorar la conexión WiFi de los hogares. Con tecnologías como OnHub para mejorar la cobertura, Network Assist para la gestión inteligente de la red, soporte 24 horas de Google o la opción de desconectad de forma remota el WiFi de los dispositivos de los niños, justifica su precio de 139€ (o 359€ en pack de tres) en un funcionamiento óptimo y una alta carga técnica.

Por último, Google también nos ha recordado el timbre inteligente de Nest que permite programar horas silenciosas, grabar el interior de la casa cuando no estamos o ver lo que ocurre fuera de nuestro domicilio cuando llaman desde el móvil y el termostato controlable desde el móvil.

La siguiente batalla en nuestro mercado saturado es el hogar. Si alguien lo dudaba, este movimiento de Google lo deja bien claro.

HomePod, Apple entra de lleno en la música doméstica

Hace tiempo Amazon entró en los hogares con su altavoz inteligente que escucha a sus compañeros de piso y les solventa sus demandas. Poco tiempo después Google hizo lo propio con otro sistema pensado para emplear todo el potencial de la inteligencia artificial de los de Mountain View para hacernos la vida más fácil.

Ahora le ha llegado el turno a Apple que siempre ha mostrado un enorme interés en crear un ecosistema completo y que tiene en Siri una de sus mejores bazas. Sin embargo, a diferencia de Echo o Home, el HomePod de Apple está pensado también para hacerse oír gracias a un sistema de audio mucho más desarrollado que el de sus competidores. La empresa, de hecho, lo compara con el Sonos PLAY 3 gracias a su diseño con 7 tweeters con control direccional, un woofer y un chip A8 que optimiza las frecuencias y el sonido en función de las dimensiones de la habitación en la que se encuentre.

Con un cuerpo cilíndrico achatado en aluminio recubierto de una fina tela, el sonido es “muy bueno” según Mashable gracias a un sistema envolvente que aprende del espacio en el que se encuentra. En su diseño destaca sobremanera su pantalla superior en la que se puede “ver” el espectro de Siri cuando habla.

El sonido es fuerte, nítido y enriquecedor. Engadget, de hecho, va un paso más allá y habla de que si HomePod es como escuchar un CD, Echo es como sintonizar una radio AM. Business Insider dijo que el sonido era mucho más completo que en el propio Sonos PLAY 3.

Además, contar con Siri hace que podamos obtener información sobre lo que escuchamos y tener un control completo sobre Apple Music y, de paso, poder tener acceso a otras posibilidades del asistente virtual de Apple. Por eso su precio es mucho más alto que el de Echo o Home (cuesta unos 350 dólares frente a los poco más de 100 y 179 de los otros dos, respectivamente) y por eso su peso también lo es -no hace mucho un experto en audio me dijo que en los altavoces el peso es de las pocas cosas que siguen teniendo una relación directa con el resultado final).

La empresa de Cupertino ha querido entrar de lleno en el mercado de altavoces inalámbricos añadiendo toda su experiencia en el desarrollo de chips (el A8 le permite saber dónde están las paredes y retocar la direccionalidad del sonido), su enorme cartera de canciones -Apple Music tiene ya 40 millones-, su gran cantidad de clientes -27 millones de suscriptores de pago- y, sobre todo, ha querido hacerlo en un momento en el que sus rivales directos se pegan por un pastel de 3.600 millones de dólares al año.

Ha hecho algo diferente por calidad (es cierto que como siempre los graves están sobrepotenciados pero es parte del ADN de la casa, igual que la música), por diseño, no por precio -el Sonos cuesta 300 dólares- y, sobre todo, porque Siri le da un margen de desarrollo que ninguno de sus rivales tiene (Amazon y Google suenan mucho peor y los fabricantes de altavoces no tienen asistentes virtuales). Habrá que ver cuál es su recibimiento.