iTunes, lo mejor de 2015

Un año más Apple ha publicado su selección anual con lo mejor del año en su tienda iTunes. Aplicaciones, canciones, películas, libros y podcasts que, aunque no necesariamente han de ser los más descargados -el factor precio es definitivo-, destacan por las buenas críticas que han recibido de los usuarios y por su calidad.

A continuación os desvelamos todos los premios de los de Cupertino:

Cine

  • Película más taquillera: Mad Max, furia en la carretera.
  • Película para toda la familia: Inside Out de Pixar.
  • Mejor director del año: Alejandro González Iñárritu por Birdman.
  • Mejor descubrimiento: Amy, la chica detrás del nombre.
Música (tanto iTunes como Apple Music en España)
  • Artista del año: Alejandro Sanz gracias a su disco Sirope
  • Nuevo artista del año: The Weekend.
  • Álbum del año: Quién me ha visto, de Rozalen.
  • Canción del año: El perdón de Nicky Jam y Enrique Iglesias.
Literatura
  • Mejor libro de ficción: La templaza de María Dueñas.
  • Mejor libro de misterio y suspense: Lo que no te mata te hace más fuerte de David Lagercrantz.
  • Mejor novela romántica: Si pensara en ti, te despreciaría de Mhairi McFarlane.
  • Mejor novela juvenil: Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo de Benjamín Alire Sainz.
Podcasts
Mejores apps para iPhone
  • Periscope el servicio de Twitter que nos permite realizar streaming de vídeo desde nuestros smartphone. La finalista fue Enlight uno de los mejores editores de imágenes de la tienda de Apple y una de las aplicaciones de descarga obligada en nuestros iDevices.
  • Lara Croft Go un juego de puzzles muy en la línea de la saga que ha recibido actualizaciones gratuitas y que es adictivo por su planteamiento. El otro título finalista fue The Mesh un juego de lógica donde los números son fundamentales y que requiere mucha calma y perspectiva del gamer.
Mejores apps para iPad
  • Fábrica de robots es una app educativa que permite a los pequeños construir robots que luego deberán utilizar para diferentes funciones. Muy recomendable. La otra finalista fue la app de productividad Liquid Text, que permite leer y realizar anotaciones sobre documentos PDF, doc, PPT y páginas web y que es una herramienta idispensable para los que consumen mucho contenido de texto en la tableta.
  • Horizon chase, un divertido arcade de coches que nos recuerda a los títulos de los años ’80 y ’90 se alza con el premio por su sencillez, jugabilidad y fluidez. El finalista fue el exitoso Rayman Adventures que, aunque no es excesivamente complicado es tremendamente adictivo.
Mejores aplicaciones de la Mac App Store
  • Affinity Photo es uno de los mejores softwares de edición de fotografía del entorno OS X (y no es poco) y sus continuas mejoras lo pueden convertir en uno de los estándares los próximos años.
  • Pillars of eternity uno de los mejores juegos del año. Su lenguaje gráfico es muy potente y eso se nota también en su precio. A la altura de los games para PC.

Amazon Coin, ya entre nosotros

Primero llegó a Estados Unidos y Reino Unido. Una moneda con la que poder comprar productos en la Amazon Appstore a razón de 0,01 euros por cada unidad monetaria. Desde el martes 13 también está disponible en amazon.es Amazon Coin, sólo un día más tarde que en Francia o Italia. Un sistema de pago, recuerda la empresa de Jeff Bezos, que no tiene nada que ver con la polémica Bitcoin -precisamente por eso cuenta con un tipo de cambio fijo- y que está sujeta a impuestos.

¿Cuál es entonces la utilidad de la Amazon Coin? Pues aunque para el cliente no haya una gran diferencia entre pagar con su moneda local o la virtual, ésta ayudará a los desarrolladores a monetizar su trabajo y, sobre todo, a darle valor. La apuesta de la firma es seria. Precisamente por eso el día de su lanzamiento regaló a todos sus clientes de Kindle Fire y a aquellos que se descargaran la actualización de su app 500 coins (5 euros) para utilizar en su tienda.

Si todo ocurre como en los dos primeros mercados, esto serviría para relanzar las aplicaciones de pago en cada mercado. «El precio de las aplicaciones queda totalmente en manos de los desarrolladores». Sin embargo, por mucho que lo vendan como una ventaja sólo para los creadores de contenidos, el gasto en juegos en Estados Unidos aumentó un 300% y esto redunda directamente en el beneficio de los de Seattle.

Otro de los datos curiosos es que, mientras que el tipo de cambio en Estados Unidos es de 0,01 dólares por cada Coin, en Europa será de 0,01 euros. La relación de valor entre ambas divisas de referencia no es equitativa lo que, en gran parte, enjuagará la diferencia de descargas que se esperan a este lado del Atlántico (Estados Unidos suele ser bastante más dinámico en las compras por estos canales).

Preguntado por si Amazon Coin es una nueva divisa que entra a competir en el negocio de las virtuales, Ricardo Carbonero, responsable de la Appstore de Amazon en el Estado, asegura que «no tenemos intención de fluctuar». Tendremos un tipo de cambio fijo porque lo importante es que los clientes y los desarrolladores se sientan seguros en las transacciones. Una nueva moneda ha llegado, ¿la usaréis?

Amazon, más allá de los números

 

 

Amazon es, probablemente, una de las empresas más escrutadas y criticadas por los inversores. A pesar de ser una tecnológica su modelo de negocio no es exactamente el mismo que el de las empresas de éxito de Silicon Valley. Como alguna vez le han criticado a los padres del Kindle (EL libro electrónico con mayúsculas), Amazon se comporta muchas veces como el Wal Mart del siglo XXI. El gran almacén donde podemos encontrar y comprar todo. El problema es que este gran retailer casi no fabrica nada por su cuenta. Nada que le dé un valor añadido y diferenciado frente a sus rivales.

 

Y, precisamente por todo eso, sus títulos han dejado de estar entre los favoritos del parqué. Desde que la empresa de Jeff Bezos salió a Bolsa su valor bursátil se ha multiplicado por 10. Sin embargo, un sólo día después de presentar unos beneficios de 202 millones de dólares -frente a las pérdidas de 30 de un año antes- las acciones se desplomaban un 12%. ¿Por qué?

 

A simple vista, la gran tienda de internet presenta una salud de hierro. Su facturación a lo largo de 2013 ha crecido un 18% hasta situarse en los 55.000 millones de euros. De hecho, tan sólo Alibaba -el equivalente chino de Amazon, eBay y PayPal, todo junto- disfruta de unos ingresos mayores. La filial de Yahoo! crece a un ritmo que sorprende a propios y extraños pero es muy débil fuera de su mercado doméstico. Todo lo contrario que los de Seattle.

 

El problema es que el faraónico proyecto de Jeff Bezos de levantar almacenes gigantescos por todo el planeta para, literalmente, llegara  todos los rincones, se está comiendo el margen de beneficios. Desde 2008 los ingresos de Amazon se han triplicado pero sus beneficios casi ni se han duplicado. Además, todavía no está claro el éxito de su estrategia con los Kindle. Se venden a un precio sin rival -la competencia dice que por debajo del precio de coste- y los de Bezos nunca han mostrado a los inversores las cifras de facturación de su tienda para estos dispositivos.

 

Para aplacar a los inversores y analistas la empresa está estudiando aumentar el precio de la tarifa plana de envíos de los 25 a los 40 dólares y la del servicio Prime (su sistema multimedia) hasta los 75 dólares. Sin embargo, esto parece que no será suficiente ya que el crecimiento de sus clientes y de sus ingresos es el más «plano» en más de un lustro y aumentar las cuotas puede hacer que los clientes se decanten por otros servicios similares más pequeños que tienen ofertas mejores con el fin de hacerse un hueco. De momento, para el primer trimestre de este 2014 comienzan los rumores de un crecimiento negativo. Malos tiempos para un gigante con pies de barro.

App Store, el último bastión de Apple

El dominio de Google en la era de los dispositivos móviles parece, por ahora, incontestable. Los dispositivos equipados con Android triplica al de los que corren con iOS. Sin embargo, la App Store, la tienda de aplicaciones para iPhone, iPad y iPod, tiene una ventaja cada vez mayor sobre Play Store de Google.

 

850.000 programas -de los que 350.000 son sólo para las tabletas de la casa- tienen gran parte de la culpa. Desde su creación en 2007 se ha descargado más de 45.000 millones de aplicaciones y la cifra crece exponencialmente. 800 descargas por segundo: más de 70 millones al día. Todo esto ha hecho que Apple tenga en su App Store un negocio imprescindible para entender su éxito. Gracias a las aplicaciones gratuitas o a aquellas que cuestan menos de un dólar -la gran mayoría- ha hecho que en sólo un año los de Cupertino hayan repartido 7.000 millones de dólares entre los desarrolladores -el 30% se lo queda la propia Apple-.

 

Una de las razones para el enorme -y desproporcionado en relación al volumen de dispositivos- éxito  de la App Store tiene que ver con su implantación en 155 países. Eso ha permitido a los desarrolladores acceder a un mercado sin precedentes hasta ahora para los programadores (sólo Microsoft y su Windows llegaban tan lejos): las posibilidades de adaptación a cada país y mercado son enormes. Las probabilidades de éxito, por lo tanto, se multiplican.

 

Así mismo, la evolución de las propias aplicaciones ha hecho que los smartphones carezcan de sentido sin ellas. Lo que al principio eran meros intermediarios con las páginas web de referencia ahora buscan dar una información más equilibrada y diferenciada. Cruzan datos, tienen factores de personalización, buscan el entretenimiento y la utilidad… y todo por poco dinero.

 

Apple, además, siempre ha procurado minimizar el impacto de la publicidad en sus programas. Así, es relativamente complicado encontrar algo más que un enlace publicitario en los programas de pago -no así en las gratuitas que casi siempre se sustentan en la publicidad-.

 

No obstante, no todo es placidez en este aspecto para Apple. Aunque la distancia con la tienda de Google es todavía enorme -y o se mantiene o se amplia- la llegada de la Amazon AppStore al universo Android es una gran amenaza para su negocio. De momento, los desarrolladores, en su gran mayoría comienzan sus programas en la plataforma para iOS y de ahí dan el salto a Android, Windows, etc… la duda es cuánto tiempo seguirá esta tendencia si tenemos en cuenta que el peso relativo de los equipos de Apple es cada vez menor en el mercado. La respuesta parece estar en los beneficios. Los usuarios de iPhone y iPad gastan mucho más por dispositivo que los titulares de un equipo Android (curioso cuando los terminales cuestan lo mismo, probablemente tenga que ver con la cultura del todo-gratis de Google).

 

Por contra, los desarrolladores que se decantan por la plataforma de Apple saben que dependen de muchos más factores que en la de Google. Los tiempos para que la aplicación sea revisada y aprobada son más lentos que en Android por el mero hecho de que Google permite lanzar directamente la aplicación. Sólo si recibe quejas de los usuarios será revisada y, en caso de ser necesario, retirada.

 

El proceso requiere que todo, absolutamente todo, pase por el filtro de Cupertino y eso hace que en muchas ocasiones no entiendan el contexto de algo que se ha pensado para la otra punta del mundo. Como contrapartida, es muy poco habitual que una aplicación llegue a la tienda sin funcionar correctamente y sin unos mínimos -en otras plataformas serían máximos- de seguridad.

 

En cuanto a la facturación, el éxito reside en la necesidad de introducir una tarjeta de crédito a la hora de desarrollar el ID de Apple. Muy pocos usuarios vuelven a entrar en sus datos a posteriori para retirarla. Así, con un sólo click y una verificación se ha realizado el micropago. En este caso sí que todo es más rápido que en la tienda de Google. Precisamente por todo esto: por el negocio de los micropagos y el control absoluto de Apple sobre «su» negocio, AppGratis ha sido fulminada. Este programa llevaba unos dos años ofreciendo durante 24 horas aplicaciones normalmente de pago por 0 euros. Para Apple esto es montar un negocio paralelo al suyo y esto no es posible.

 

Aún así, los retos a los que se enfrentan las dos grandes tiendas de aplicaciones son los mismos. Y destaca uno sobre manera: la visibilidad de sus productos. Es muy complicado encontrar a la primera lo que se desea salvo que se sepa el nombre del programa. En las listas de las más descargadas o las que discriminan por temática raras veces se visualizan más de los 50 primeros que se configuran por defecto. Eso hace que las demás caigan en un implacable olvido y una invisibilidad absoluta para el cliente potencial. Muchos desarrolladores se preguntan por qué ocurre en Google -una empresa que tiene su principal negocio en un buscador- y por qué Apple cambió algo que funcionaba -la actualización de octubre ha hecho más opaca la AppStore-.

 

Dentro de poco veremos que las descargas de aplicaciones en dispositivos Android superará a la de Apple. Sin embargo, el volumen de negocio no. La relación sigue siendo 2,6 veces mayor para Apple. Probablemente tenga que ver cómo han educado a los clientes: del todo gratis al todo de pago. Probablemente aquí también juegue un papel determinante la fragmentación. Los propietarios de los smartphones Android más antiguos tienen problemas con las apps que requieren más potencia de procesador o más pulgadas de pantalla. En cualquier caso, la App Store es, sin duda, el último bastión de Apple.

Aplicaciones, la guerra de las cifras

En el año 2007 Steve Jobs presentó en el Centro para las Artes de Yerba Buena en San Francisco un dispositivo que servía para conectarse a internet, llamar por teléfono, trabajar con las aplicaciones de los iPod Touch así como para disfrutar de toda la biblioteca multimedia en iTunes. El nuevo producto pronto sumó tanto detractores como fans. ¿Quién iba a pagar más de 500 dólares por un teléfono? ¿Quién pagaría un dólar por programas unitask? El dispositivo se llamaba iPhone y desde ese año se han comercializado cientos de millones en todo el mundo. El smartphone no sólo se convirtió en un objeto de culto, sino que creó a su alrededor toda una economía: desarrolladores, publicistas especializados en nuevos formatos, lanzamientos musicales exclusivos para iTunes, etc.

 

Pocas semanas después de la presentación del iPhone y de que las ventas superaran hasta las previsiones más optimistas de Apple, Steve Jobs volvió al auditorio de San Francisco para presentar la renovada AppStore donde era más fácil encontrar cualquier aplicación y las descargas eran fugaces. Sólo cuatro años después, según Appsfire y como publica El País, la tienda más famosa de internet ya tiene un catálogo con más de un millón de programas disponibles.

 

736.247 están activas, el resto llegaron a presentarse para su aprobación -esta es probablemente la mayor diferencia con otras tiendas de aplicaciones- y, o bien no llegaron a publicarse, o están «dormidas» porque nadie las ha descargado. Las cifras son enormes: más de 158.000 juegos (120.000 son de pago); más de 400 millones de usuarios habituales; 275.000 dedicadas al formato iPad (también compatible con el Mini); más de 100 aplicaciones descargadas por propietario en sus iDevices; 35.000 millones de descargas; más de 6.000 millones de dólares pagados a los desarrolladores… Toda una economía de escala alrededor de un terminal y una tableta.

 

Ni siquiera el aumento unilateral del precio de las aplicaciones más baratas (de 0,79€ a 0,89€) parece haber hecho que se baje el ritmo de descargas. Aunque los de Cupertino explicaron que se trataba de un ajuste del tipo de cambio entre euros y dólares, los desarrolladores se quejaron porque no podían marcar el precio de sus productos. Mientras, los de Tim Cook, siguen repartiendo miles de millones anuales -lo que mitiga la revolución- mientras se quedan con el 30% de los ingresos por aplicación.

 

Las cifras de su principal rival, Google Play, no son menores. Android, su soporte, es el sistema operativo que más rápido crece en el mundo. Ya controla más del 50% del mercado mundial de smartphones y cada día se activan casi un millón de equipos con este SO. Esto hace que el ritmo de crecimiento de la antigua Android Market sea mucho más rápido que el de la AppStore (y todo indica a que en breve la superará).

 

En la presentación de los últimos equipos Android, Larry Page explicó que su tienda tiene ya 700.000 aplicaciones activas -si bien, no dijo cuántas compatibles con el formato tablet- y que más de la mitad son gratuitas. Sí es cierto que el funcionamiento de esta tienda de aplicaciones es diametralmente opuesto al de los de la manzana: el desarrollador puede colgar su programa cuando desee. Sin ningún tipo de supervisión. Esto hace que el ritmo de crecimiento sea mucho más rápido, pero también hace que muchos productos lleven un regalo en forma de malware que Google tiene que revisar y retirar a posteriori.

 

En cualquier caso, frente a un Market Place que crece rápido pero que todavía no llega a las 200.000 aplicaciones (se cree que superará la barrera a finales de 2013); una App Store de Amazon que tiene capado su acceso a Google Play; y por mucho que el nuevo CEO de RIM diga que BlackBerry 10 tendrá menos aplicaciones, pero que tendrá las mejores, parece que Google y Apple seguirán siendo la referencia en este negocio multimillonario. Quién lo diría hace sólo cinco año…