Samsung Galaxy Tab S, rizando el rizo

¿El escenario escogido?, la sala de fiestas del legendario Madison Square Garden neoyorquino. ¿El objetivo? Demostrar que van a superar a Apple en venta de tabletas no sólo por su variedad, sino porque son capaces de producir productos a su mismo nivel. Si los californianos tienen el iPad Air como ejemplo de lo que son capaces de hacer (y no es poco), los asiáticos presentan su Tab S como un compendio de toda su tecnología.

Un modelo que se comercializará en dos formatos (8,3 y 10,5 pulgadas) y que destaca -apagado- por un grosor irrisorio de 6,6 milímetros y -encendido- por la resolución de su panel con tecnología SuperAMOLED: la misma que en la Pro 10.1 y a la altura de las mejores televisiones del mercado. Nada más y nada menos que 2.560×1.600 píxeles, que unidos a la tecnología Adaptative Display y a sus colores bien definidos y profundos consiguen reproducir un 90% del espectro RGB.

Pero esto es sólo la punta de lanza de un equipo con el mismo SoC que la actual Galaxy Tab pero que ve crecer su memoria hasta los 3 GB y su capacidad hasta los 64 GB. Además, contará con el sensor de huellas del Galaxy S5 y dos cámaras de 2,1 y 8 Mp (trasera y frontal).

Todo ello dentro de una carcasa que nunca suma más de 467 gramos (en el caso de la más grande con WiFi) y que sabe mantener un precio atractivo (399 y 499€ en sus versiones básicas por tamaño) y mantiene el diseño de polipiel perforada en su zona trasera. Sin duda un punto favorable frente a anteriores acabados poco conseguidos por los coreanos para sus equipos punteros.

Como no podía ser de otro modo, la Galaxy Tab S correrá desde el primer día con Android 4.4 a lo que Samsung suma los Galaxy Gifts que incluyen suscripciones y juegos de primera línea. Además, el nuevo software permite vincular completamente los distintos equipos Samsung del propietario y completar, de este modo, un ecosistema similar al de Apple con sus iDevices y los Mac.

En definitiva -y a falta de que lo probemos en julio cuando salga a la venta- nos parece un equipo que marca un antes y un después en las tabletas coreanas y que, a buen seguro, exigirá a Apple que se piense muy mucho la campaña y las características de su nueva tableta.

Transformer Book V, todo, todo y todo

Los ingenieros taiwaneses debieron plantearse un día la posibilidad de crear un dispositivo que -como rezaba aquella niña de la publicidad- lo hiciera «todo, todo y todo». Un equipo que funcionara como portátil Windows, portátil con Android, tablet Windows, tablet Android… y que además añadiera a todo esto un smartphone (aquí se la jugaron sólo con Google). Un verdadero Transformer que guarda lo mejor del universo Windows (su versatilidad para el trabajo) y Android (todo lo demás).

El dispositivo consta de una pantalla de 12,5 pulgadas «extraíble» que se convierte en una tableta Android -versión 4.4.- o con Windows 8.1 a gusto del usuario y de un teclado completo con trackpad y una batería extra que multiplica la autonomía del conjunto y que al acoplarse lo convierte en un portátil de pleno uso. Por último, incluye un smartphone de 5 pulgadas que encaja en la tableta (lo que permite sincronizar los contenidos a una velocidad sorprendente) y redondea el conjunto más potente del mercado.

Por separado, la tableta sólo puede funcionar como equipo Windows 8.1, sin embargo, es al encajar el smartphone cuando el panel replica los contenidos para convertirlo en un equipo con la plataforma de Google. Como tableta o smartphone puede guardar hasta 128 GB (una de las mayores del mercado). Su capacidad de almacenamiento como portátil es de un 1 TB, también una de las cifras más importantes del segmento. Esto es importante porque los contenidos de ambos sistemas no pueden ser visualizados o compartidos entre sí de forma nativa (existen aplicaciones que permitirán pasarlos de Windows a Android y viceversa cómodamente).

El smartphone independiente tampoco se queda atrás. Es el primero del mercado en contar con un procesador Intel Atom de cuatro núcleos lo que le garantiza una fluidez sobresaliente. Además, su considerable diagonal le permite implementar una batería de 2.500 mAh lo que le otorga 10 horas de autonomía. Además, cuenta con 64 GB de capacidad y 2 GB de RAM (¿seguirá Samsung diciendo que tiene el smartphone más potente del mercado?).

Todavía no hay fecha de lanzamiento ni precio, pero sí sabemos que, si los usuarios le dan una oportunidad, disfrutarán del todo en uno más potente hasta la fecha.

Smartphones, los mejores de 2013

La campaña de Navidad se acerca y todos los grandes fabricantes de teléfonos inteligentes tienen sus cartas sobre la mesa para ganar una partida de miles de millones de dólares en todo el mundo. En la época del año en la que más terminales de gama alta se venden y en el que todos estamos más dispuestos a rascarnos el bolsillo (¡es Navidad!) ninguno quiere quedarse atrás. Analizamos los topes de gama de cada plataforma para escoger el mejor de este final de 2013.

 

  • Samsung Galaxy S4: su enorme panel de 5 pulgadas tiene una resolución de 441 píxeles por pulgada. Aunque hay una versión supervitaminada de 8 núcleos en algunos mercados, al nuestro ha llegado un más «normal» con un chip de cuatro núcleos a 1,6 GHz (mucho más que suficiente). Su hardware, lleno de sensores, incorpora una cámara frontal de 13 mpx que graba vídeo HD. Todo ello funciona gracias a sus 2GB de RAM, la última versión de Android hasta ayer (4.3) y una potente batería de 2.300 mAh. Sus 130 gramos se pagan a 649€ (libre).

 

 

  • iPhone 5S: la edición más exitosa en ventas de la historia del iPhone es también el más potente. Mantiene una pantalla Retina de 4 pulgadas -la más pequeña de su segmento- y 326 ppp (¿por qué se ve tan bien si tiene mucha menos resolución que la de la competencia?). Cuenta con un procesador a 1,4 GHz que se apoya en un coprocesador que se encarga de todo el trabajo gráfico. El resultado es sorprendente. Aunque cuenta con sólo 1 GB de RAM, las pruebas de velocidad demuestran que su arquitectura de 64 bits lo convierte en el smartphone más rápido del mercado. Sus dimensiones compactas hacen que sea manejable y pese sólo 112 gramos. Viendo sus especificaciones parece que es el peor en todo (cámara de sólo 8 Mpx) pero los pequeños detalles e iOS7 lo convierten en el preferido del público -es el más vendido del mercado trimestre tras trimestre-. La manzana vale mucho. Se paga a 699€.

 

 

 

  • Nokia Lumia 1020: el Windows Phone por excelencia es una maravilla en las manos por tacto, acabados y fluidez. Su pantalla de 4,5 pulgadas cuenta con una resolución de 334 ppp y su procesador a 1,5 GHz se apoya en 2 GB de RAM para que todo funcione correctamente. Y eso que hay que tener en cuenta que su hardware es de lo más completo, incluyendo una cámara de ¡41 Mp! que, por supuesto, graba Full HD. Destaca, como en los Android, por su conectividad vía USB, NFC aunque flojea con una batería de 2.000 mAh que lastra ligeramente su autonomía. El mejor Windows Phone hasta la fecha cuesta 669 euros libre.

 

 

  • Google Nexus 5: este superterminal creado por LG para Google es la quintaesencia de Android. Su pantalla de 4,95 pulgadas tiene una resolución de 445 ppp. Su procesador quad core está más cerca del de un portátil gracias a su frecuencia de 2,3 GHz. Su cámara de 8 mp graba Full HD. Su RAM es de 2 GB. Sus dimensiones son francamente compactas para un dispositivo con todo tipo de sistemas de conectividad y una batería de 2.300 mAh. Una maravilla diferente que cuesta ¡349€! y que corre con Android 4.4. ¿A qué esperas a comprarlo?

 

 

 

  • Sony Experia Z1: una de nuestros fabricantes favoritos ha mejorado un terminal, el Xperia Z, que ya era magnífico. La nueva edición cuenta con un procesador Qualcomm 800 de cuatro núcleos a 2,2 GHz, 2 GB de RAM y una súper cámara de 20,7 mpx que graba Full HD. Con radio, NFC, USB, sistema de audio optimizado Sony, acceso al universo PlayStation y toda la biblioteca de ocio de la casa, un peso de 169 gramos, un acabado a la altura de iPhone y el Lumia y encima resistente a las agresiones y al medio, esta maravilla de 669€ viene de fábrica con Android 4.2 aunque ya se ha anunciado su inminente actualización a Kit Kat. Mucho más que recomendable.

 

 

 

  • HTC One: el que podría ser el canto del cisne de los taiwaneses es un equipo de primera. Su pantalla cuenta con una diagonal de 4,7 pulgadas con una resolución de 469 ppp (cualquier cosa que se visiona en este panel parece un BluRay). Para toda esta exigencia lo han equipado con un procesador de cuatro núcleos a 1,7 GHz y un quinto «fantasma» que ayuda con los gráficos. Su cámara frontal, aunque cuenta con sólo 4 Mp, tiene más resolución en cada uno de ellos (los famosos macropíxeles) con lo que, dicen, tiene la resolución de una de 12. Graba Full HD, damos fe. Con todo tipo de aditamentos en cuanto a conectividad, su batería de 2.300 mAh es de las mejores. Todo ello sin ser el más pesado (143 gramos) ni el más caro: 649€. Merece la pena.

 

Android 4.4, ¿evolución o revolución?

 

El nuevo Nexus 5 no es la única novedad que Google nos tenía reservada. Junto a un terminal espectacular con prácticamente ningún punto débil -como mucho se podía pedir una batería más generosa- los de Mountain View nos han mostrado la última evolución (más que revolución) de Android 4, sin duda, la versión más exitosa hasta al fecha de su sistema operativo.

 

Para los que todavía están esperando un Android 5 rompedor (como lo fue Jelly Bean en su presentación en el Nexus 7), Kit Kat -la versión 4.4- les sabrá a poco. Los de Google se han centrado en mejorar el funcionamiento de la plataforma más allá de su aspecto. Probablemente para minimizar una fragmentación que empieza a ser demasiado acusada. Tan sólo se consolida la imagen solida y sofisticada que ya supuso el salto desde las versiones 2 y 3.

 

Y para ganar en sofisticación hay detalles como la barra de botones virtuales que pierde su colorista fondo para volverse una superficie transparente -lo que, además, aumenta el tamaño percibido de las generosas pantallas de los dispositivos-. Lo mismo pasa con las notificaciones. Todo ello hace que el conjunto sea más ligero y que se gane sensación de fluidez.

 

También se ganan píxeles -y calidad de imagen- en los programas a pantalla completa. En este momento desaparecen las notificaciones o menús que restan calidad al servicio lo que, unido a nuevos iconos, menús y barras, da sensación de un terminal mucho más sofisticado.

 

Mejora mucho la agenda de contactos. Además de tener disponibles todos los contactos sincronizados en Google, si tenemos conexión, podremos realizar búsquedas semánticas para que toda la maquinaria de Mountain View nos diga donde están nuestras tiendas favoritas, restaurantes temáticos o centros culturales.

 

Respecto a la mensajería, Google se ha inspirado en iMessage donde el dispositivo alterna los SMS con su propio servicio de mensajería instantánea. De este modo se hibridan Google Hangouts con los mensajes lo que le dará un buen empujón en mercados donde los SMS tiene gran aceptación -sobre todo Estados Unidos, su mercado doméstico-.

 

Además, los ingenieros han trabajado en crear una versión prácticamente universal. Será compatible con cualquier equipo que tenga al menos 512 MB de RAM. Cualquier smartphone del mercado. El problema será si los fabricantes y las operadoras se deciden a abrir el coto para unificar el sistema operativo. Hasta ahora no lo han hecho y eso ha provocado grandes diferencias entre terminales idénticos.

 

La conectividad, por su parte, gana relevancia gracias a por la continua apuesta de Google por la tecnología NFC (que inaugura las tarjetas virtuales) así como nuevas aplicaciones WiFi. Lo mismo ocurre con los sensores de actividad -indispensables para cualquier actividad deportiva y para prácticamente todas las de geolocalización-. Kit Kat tendrá un software dedicado que minimizará su consumo y multiplicará sus prestaciones.

 

En definitiva, Google ha preferido crear una versión netamente mejor, más ligera y compatible de Android antes de lanzarse a una revolución que, a buen seguro, vendrá con los nuevos equipos de 64 bits. En cualquier caso, el sistema operativo de referencia sigue mejorando para ser también el mejor. Una pena que se den incongruencias como la que deja al Galaxy Nexus sin recibir esta novedad.

Nexus 5, ahora sí

 

 

Por fin ha llegado. Ya se sabe todo sobre Nexus 5, el terminal de Google fabricado por LG. Es cierto que no se ha hecho el más mínimo esfuerzo en ocultar sus especificaciones o características. También es cierto que es francamente complicado cuando se depende de un fabricante externo, decenas de proveedores y se desarrolla el sistema operativo con más implicación del mundo.

 

El terminal, por cierto, aunque llega huérfano de una presentación por todo lo alto al estilo Apple o Samsung sí que trae una buena colección de novedades y, sobre todo, una nueva actualización para Android 4, la esperada 4.4 Kit Kat.

 

La renovación de la alianza entre Google y LG ha demostrado que ambos quieren sacudirse del yugo de Samsung. Los primeros porque comienzan a depender tanto de los coreanos como Apple de sus proveedores. Los segundos porque están en un punto de no retorno. O su división móvil comienza a generar beneficios (y el prurito de fabricante de Google por delante de Motorola o la propia Samsung es muy positivo) o podría correr el mismo destino que Nokia.

 

El último Nexus comparte bastante hardware con el sobresaliente LG G2 pero su grandeza reside en las sutilezas que lo diferencian como una prodigiosa pantalla de 4,95 pulgadas Full HD y una resolución de 445 PPP y protección Gorilla Glass 3. Lo mejor es que aunque el panel ha crecido bastante respecto al Nexus 4, sus medidas son más compactas: 13,8×6,9×8,6 son medidas muy manejables. Sobre todo si lo unimos a un peso de 130 gramos. Un sobresaliente teniendo en cuenta que la batería ha pasado de 2100 mAh a 2.300. Todo mejoras.

 

En el interior del Nexus trabaja el procesador Qualcomm Snapdragon 800. El otrora pequeño fabricante se ha convertido en la mejor opción para los smartphones, sobre todo para aquellos que quieren entrar con garantías en la era LTE. Su implementación, además, rubrica la intención de Google de poner en el mercado el mejor Android posible. A la altura de los Xperia Z1, Galaxy Note 3, LG G2, etc. El chip no sólo garantizará que sea siempre la primera opción de actualización de software para los de Mountain View, sino que su potencia (2,3 GHz) le permitirá mover cualquier tipo de aplicación con una soltura similar a los de la manzana.

 

En cuanto a memoria, Google coloca su Nexus en el tope actual: 2 GB de RAM y hace desaparecer la capacidad de almacenamiento de 8 GB. Sólo lo habrá en 16 o 32. Eso sí, a muchos les sorprenderá que desaparece la opción de una ranura de expansión. La apuesta por la nube es irreversible en Silicon Valley y ya no hay críticas a la competencia por ello.

 

El último retoque tenía que ser la cámara y en este caso han implementado una a la altura de un tope de gama. Un sensor de 8 Mpx acompañado de flash LED y aderezado con un estabilizador óptico hace que no sólo esté al nivel de los mejores Android, sino que pone en el punto de mira a fabricantes como Nokia. Además,  el nuevo Android 4.4 Kit Kat servirá perfectamente para tomar fotografías con el Nexus como nunca antes.

 

En resumen una enorme evolución respecto al anterior Nexus 4 que tiene como fin fidelizar a los usuarios de Android gracias a un equipo mucho más potente y equilibrado y que, por primera vez, no sólo no tiene nada que envidiar a sus compañeros de plataforma sino que está en condiciones de plantar cara y salir airoso a cualquier otro smartphone del mercado porque, a igualdad de rendimiento (o similar) su precio libre será de 349€ para la versión de acceso y 399€ para la de 32 GB.