Google, las siete claves de la conferencia 2013

Por fin se acerca el verano y con ellas las conferencias de desarrolladores donde Google y Apple nos enseñarán todo lo que tienen en la manga para seguir siendo la referencia. Los primeros serán los de Mountain View que hoy mismo comienzan su I/O 2013 con la duda de qué nos enseñarán: ¿nuevas aplicaciones para Google Glasses? ¿Algún nuevo dispositivo? ¿Nuevos servicios?

 

Entre lo esperado cabe un nuevo servicio de música para hacer frente a Spotify así como un Game Center para Android. La existencia de un mostrador específico para los jugadores de Ingress así como los planes de Nvidia para lanzar Shield, la consola con Android, denotan que el ocio digital empieza a ganar peso en la multinacional californiana.

 

Hay muchas más dudas: ¿qué esconde la remozada imagen de Google Play? ¿Habrá mapas nuevos con un acceso más rápido -en esto, sorprendentemente, les gana Apple-? ¿Evolucionará Android 4 o nos presentarán un boceto del 5? Incluso el lanzamiento de una herramienta que supere a Whatsapp (la poco conocida Babel) ocupa muchos blogs estos días. Respecto al hardware, se da por hecho la llegada de un sustituto del Nexus 4, la duda es si lo seguirá fabricando LG o por fin querrán amortizar la milmillonaria compra de Motorola Mobility. Sobre Q, su nexo de ocio, sigue sin haber noticias. Google TV, YouTube Music y el remozado Google Wallet también tendrán su momento.

 

A pesar de todo ello, aquí tenéis las siete claves de esta nueva conferencia de desarrolladores de Google:

 

 

  1. Google Play Games: los rumores han comenzado este mismo fin de semana. La idea es un centro donde descargar y desarrollar juegos. Donde el usuario podrá guardar estadísticas y ránkings, partidas y modos multijudador. Estará integrada con Google Plus y debería permitir la mensajería entre plataformas. Nos extraña que hayan tardado tanto en replicar el Game Center de Apple.
  2. Aplicaciones para Google Glass: es la patata caliente de Google. El primer dispositivo de hardware que saca antes que sus rivales y sus colaboradores así que ha de apostar por un equipo que está en boca de todos. Se espera que muestren su diseño final y todo lo que los desarrolladores han podido hacer «sólo para sus ojos».
  3. Nuevo Google Maps: necesitan renovarse. Es cierto que son muy intuitivos y los más eficaces pero también que comienzan a tener un interfaz ligeramente aburrido. Hace días se «filtró» una imagen con un interfaz ligeramente mejorado. Se supone que se potenciará la pantalla completa para sacar más partido a los enormes paneles de los equipos Android. Google Plus también tendrá más relevancia.
  4. Babel, el antiWhatsapp: unificar bajo un único servicio de mensajería Chrome, GMail, Google Plus, Android… serviría para potenciar el uso de los Google Gadgets frente a Whatsapp, el emergente Line o los «rivales» ChatOn y compañía. Hay quien apuesta que incluso habrá una versión para iOS llamada Google Hangouts.
  5. Nuevos Nexus: el Nexus 4 es un terminal excelente con, sin duda, la mejor relación calidad-precio del mercado. Es barato, rápido, potente, manejable y está permanentemente actualizado. Pero su falta de publicidad lo coloca muy abajo en las listas de ventas. Hace meses que Google adquirió Motorola Mobility para tener un «departamento de hardware» fiable. De momento no hay frutos. El Nexus 5 -aquí o más adelante- es inminente. La duda es si lo construirá LG o si apostarán por sus propias herramientas. Por cierto, la tableta Nexus 7 también necesita ser renovada.
  6. Android 5 Key Lime Pie: es cierto que hace tiempo que atrasaron su presentación, pero también es cierto que Apple y Google se parecen cada vez más en su forma de interactuar con sus clientes así que una sorpresa de última hora en forma de un Nexus 5 con Android 5 no estaría descartada. Android 4.3 adaptado para smartphones de gama baja está casi garantizado.
  7. Google Watch: es el menos probable de todos pero nadie descarta que antes de que Apple lance su iWatch Google quiera adelantarse. Se sabe que Samsung está trabajando en uno… pero también se sabe que ninguna de estas dos marcas se caracteriza por ser la primera en tirarse a la piscina.

Se abren las apuestas.

Silicon Valley, ¿la caída de los gigantes?

En el universo tecnológico ayer fue un día de lo más extraño. Casi roza el surrealismo. Desde el hacker que publicó desde el Twitter de Associated Press el atentado a Obama en la Casa Blanca hasta la subida en Bolsa de Apple al presentar su «peores» resultados en meses pasando por los motivos por los que Google retrasará su Android 5. Vayamos por partes.

 

 

Apple, cuando menos es más

 

Ayer era un día marcado en el calendario: Apple presentaba sus primeros resultados envuelta en los rumores sobre la bajada de ventas y en un marco de caída imparable en el parqué de Wall Street. Los de Tim Cook registraron la primera bajada del beneficio trimestral en una década. Consiguieron un superávit de 7.800 millones de euros, un 18% menos que en el anterior ciclo fiscal. La razón es sencilla: las ventas del iPhone crecen más despacio que otros años y el margen de beneficios se estrecha por la bajada de precios. Aún así, los de Cupertino repartirán un dividendo de 3,05 dólares por título y suman otros 50.000 millones de dólares al programa de recompra de acciones.

 

Las ventas aumentaron un 11%. Se dispararon hasta los 32.500 millones de dólares -les animo a pasarse por el Ibex 35 o el Dow Jones para ver cuántas empresas son capaces de facturar eso al año… y cada tres meses-. El ritmo de crecimiento, una vez más, se modera. Aunque siguen creciendo. La clave es que el margen por producto ha pasado del 47,4% al 37,5%. Siguen siendo los más rentables de Silicon Valley de largo… y el mercado se lo premió con un repunte de la acción del 5,5%.

 

Las cifras por familias de producto fue, además, mejor de la esperada: se comercializaron 37,4 millones de iPhone (sigue siendo el más vendido del mundo de largo); y el iPad Mini se estrenó con 19,5 millones de unidades vendidas. Es una buena noticia porque sigue apuntalando el dominio absoluto de Apple en este negocio, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que en este producto su margen es ostensiblemente menor.

 

De momento los mercados siguen expectantes: si alguna empresa tiene músculo y cabeza para dar un golpe en la mesa esa es Apple. Según JP Morgan tienen en caja 140.000 millones de dólares (podrían comprar Google de una tacada) y sus productos cuentan con la capa de clientes más fiel del mercado -las estadísticas dicen que es muy complicado una vez se consume un producto Apple no mantener alguno de sus dispositivos entre los más usados-. Muchos esperamos impacientes el iPhone 5S, el iWatch o el iTV como el revulsivo que nos demuestre que la compañía de la manzana es algo más que el espíritu de Jobs… Esperemos nos den la razón.

 

 

Google, la hora de las excusas


Un Apple débil o rodeado de incertidumbre debería ser el escenario perfecto para que Google -dominadora absoluta de internet- acabe de dar el golpe de gracia con su Android. El problema es que Wall Street empieza a tener la sensación de que Android se ha convertido en algo demasiado grande incluso para Google. Samsung se ha convertido en el máximo exponente del sistema operativo y cualquier dispositivo coreano se vende mucho más que cualquier Nexus. Somos muchos los que nos preguntamos si los usuarios adquieren un Galaxy por Android o un Android porque es Galaxy.

 

El caso es que casi dos años después de la adquisición de Motorola Mobility (que debería dar toda una herramienta de hardware a los genios del software e internet) sigue sin haber noticias del Phone X -debería llegar en pocas semanas-. LG sigue negociando con los de Mountain View los costes de seguir fabricando los Nexus y HTC empieza a cansarse de ser el último plato (cuando fue la única que apostó desde el principio por los californianos).

 

En medio de este panorama, los rumores sobre un retraso de meses en el lanzamiento de Android 5 Key Lime Pie cobran cada vez más fuerza. Muchos dicen que Google no quiere presentar un sistema operativo en otro producto Samsung toda vez que ni Motorola ni LG parecen preparadas o dispuestas a fabricar el Phone X o el Nexus 5.

 

Los más cercanos a la empresa del buscador afirman que tiene que ver con el nivel de trabajo que soportan los OEM (Original Equipment Manufactures o fabricantes de componentes) que se han asociado a Google. Finalmente, webs como Gizmodo, apuestan porque Google quiere minimizar la enorme fragmentación de su sistema operativo y hacer que los fabricantes actualicen todos sus modelos a Android 4.2.2 antes de lanzar otra versión que dejaría obsoleta a todos los productos del mercado -el Nexus 5 correrá con un chip Snapdragon 600 y una pantalla Full HD de 5 pulgadas, soporte LTE y hasta 32 GB de almacenamiento-.

 

En resumen, en medio de una jornada en la que todos esperaban una caída aún mayor de Apple y una subida de Google, parece que hay lugar para la esperanza de los competidores. En resumen, parece que hay esperanza para la caída de los gigantes de Silicon Valley.

Google, centro de todas las noticias

Una de las principales características de las empresas de Silicon Valley es que, a pesar de que todas ellas cosechan éxitos en campos compatibles, suelen hacerlo con filosofías completamente diferenciadas. Así, mientras que Apple se caracteriza por comercializar pocos productos en un espacio de tiempo bastante separado y, sobre todo, sólo cuando están seguros de que van a funcionar, el otro gigante de San Francisco, Google, se caracteriza por llevar al pie de la letra el sistema de prueba y error. Buen ejemplo son los lanzamientos que han estado esta semana en boca de todos.

 


Google Glasses

 

Han dado muchísimo que hablar. Los motivos son varios, desde su concepto totalmente revolucionario y diferenciado, hasta el precio o las condiciones de adquisición. Se trata del Proyecto Glass que fue presentado hace pocos días por el cofundador de la empresa, Sergei Bryn y que acaparó todas las noticias. Estas gafas futuristas no sólo permiten ver contenidos mediante la tecnología de realidad aumentada, sino que también graban vídeo, sacan fotos y las almacenan en la red. Además, gracias a un nuevo software y a la tecnología Google Talk nos permitirán realizar búsquedas y sentirnos más cerca de un Terminator que de un humano.

 

Las buenas noticias se acaban aquí. Aunque el proyecto es muy interesante y seguro que tendrá multitud de aplicaciones en un futuro más inmediato del que creemos -desde la tecnología de datos en las lunas del coche que están desarrollando Toyota y Google hasta medicina o militares- su coste de 1.500 dólares para ayudar en su desarrollo o los fallos que a día de hoy tiene Google Talk (al menos tantos como Siri) hacen que este prodigio esté lejos aún de su mejor momento.

 

De momento parece que la campanada de este año, por precio y por utilidades más realistas, estará en el iWatch de Apple y también en la réplica que le dará en breve el ejército Android. Los del buscador ya han dicho que sus nuevas gafas se comercializarán en 2014 por un precio menor. La única duda que nos queda es cuál será el importe y si realmente serán el boom de ventas que Google espera más allá de los geeks que necesitan tener siempre lo último en sus manos (o en su cara(.

 

 

Chrome Pixel




 

 

Si el anterior producto se puede considerar algo revolucionario y diferente, Chrome Pixel es, sin duda, un paso atrás. La nueva evolución de los portátiles de los de Mountain View es más pesado que sus antecesores, más caro y, sobre todo, su autonomía es muy inferior. Un dechado de virtudes.

 

La familia Chromebook nació a mediados de 2011 con el fin de plantar cara a los MacBook de Apple. Los únicos portátiles que parecían resistir la caída sistemática de ventas gracias a los accesibles y ligeros Air y a los potentes y deseados Pro. El concepto era similar a los primeros. Todo está en la nube. Todo se encuentra en internet y todo depende de la red de redes.

 

El problema era que este estilizado netbook (cuando no habá conexión no servía para mucho) es que era caro (500 euros) y relativamente pesado para lo que ofrecían los de la manzana (casi 1,5 kilos). A su favor, Google aseguraba al usuario que podía olvidarse de virus o actualizaciones. Todo lo realizaba el dispositivo de forma autónoma gracias a su vinculación con la red. En su fabricación participaron los aliados favoritos de Google: Samsung, Lenovo, Acer y HP. Sin embargo, ninguna de las cinco empresas dieron nunca cifras de ventas -lo que suele ser sinónimo de fiasco- y, sobre todo, ninguna pareció especialmente interesada en seguir fabricándolo. Mientras, las tabletas se erigían como un rival terrible para cualquier equipo con teclado físico.

 

A finales de 2012 la empresa del buscador consiguió convencer a alguno de sus antiguos socios para relanzar la familia Chromebook. Podría ser la puntilla a Windows y, sobre todo, una forma de que los inversores siguieran debilitando a Apple. De la mano de Samsung el precio bajó a menos de la mitad (menos de 200€). El resultado fue inmensamente mejor que en el caso de sus antecesores. Cada día, el nuevo Chromebook es el portátil más vendido de Amazon.

 

Este jueves Nueva York y Londres fueron testigos de un nuevo episodio de esta curiosa gama de productos. Llegaba el Chrome Pixel. Goza de una mejor resolución y una pantalla táctil -lo que empujará a Apple a implementarla en sus futuros e inminentes nuevos MacBook- pero esta noticia se traducía en un mayor peso, una menor autonomía y un precio que compite con los Mac de gama media alta. El problema es que por ese precio no sólo podemos optar por dispositivos de la manzana, también tenemos ultrabooks de última generación mucho más potentes y ligeros. Una lástima este paso atrás.

 

 

Phone X, ¿el fin de Android?


Este titular que haría tan feliz a tanta gente en Cupertino es un poco engañosa. Realmente tiene que ver con la idea de Google de seguir unificando sus denominaciones y, sobre todo, de sacudirse de encima el dominio que Samsung demuestra en el universo Android, su universo. La herramienta perfecta será el próximo Phone X. El dispositivo propio de la casa llamado a desbancar por primera vez a los Galaxy S como los terminales de referencia del robot verde y, sobre todo, a amortizar la milmillonaria compra de Motorola Mobility.

 

El Phone X será fabricado por la empresa de Illinois e incorporará novedades que tardarán en llegar a los «rivales» de Samsung, HTC o LG. Se trata, por ejemplo de un procesador de 8 núcleos -algo que se sabe que tendrán el Galaxy S IV y el iPhone 6 (Apple sigue dudando sobre si merece la pena incorporarlo en el 5S), una RAM de más de un Giga, Android 5 y multitud de aplicaciones que sólo estarán disponibles al 100% para aquellos terminales que no modifiquen el ADN «natural» de Android.

 

Precisamente por eso, para diferenciarse de sus primos, son cada vez más los analistas de Silicon Valley que consideran que Google podría estar trabajando en una campaña que sirva para que los compradores identifiquen Google OS 5 -hay quien apuesta por Chrome Mobile o Chrome OS como un guiño a la unificación de entornos operativos- con Android 5.

 

De momento, los coreanos no se han quedado quietos y han anunciado el lanzamiento de toda una nueva gama de smartphones ATIV de alto rendimiento que correrán con Windows 8. Teniendo en cuenta el buen recibimiento que ha tenido BlackBerry 10, seguro que serán mucho los que también llamen a las puertas de la casa de Waterloo.