Ford, democratizando los smartcars

 

Ford está decidida a adelantarse a los demás fabricantes generalistas en la implantación de sistemas operativos móviles en nuestros vehículos. Si en el último CES de Las Vegas Google ya anunció su intención de crear una alianza de fabricantes para acelerar el desarrollo de la integración de Android en sus vehículos, ahora es Scott Lyons, uno de los máximos mandatarios de la empresa de Michigan el que ha recordado la apuesta de los suyos por los coches inteligentes… aunque también dejó claro que buscan una «opción abierta».

 

El responsable de software de la multinacional aprovechó el The App Date celebrado en Madrid para acercar a los desarrolladores de la cita todas las posibilidades de introducir los smartphones en los coches. El sistema que ha creado Ford, por el momento, es compatible con Android vía Bluetooth, mediante cable -que además permite la carga del dispositivo- con iOS y con algunos modelos de BlackBerry (todavía no es compatible con BB10).

 

El motivo de este pragmatismo es la democratización, término que Lyons tiene grabado a fuego en su discurso y que es central en la estrategia de la empresa. Otros fabricantes como BMW, Honda o Audi tienen en marcha -y en algunos casos muy avanzados- proyectos similares pero ninguno de ellos está disponible para toda la gama y se centra en vehículos con un rango de precio ostensiblemente superior al de los americanos.

 

Precisamente este factor hace que para los desarrolladores y los fabricantes Ford sea un socio prioritario. Sus modelos tienen potencial para llegar a mucha más gente. La primera aplicación que está completamente preparada para usarse en los Focus y compañía es Spotify. Se puede acceder a os contenidos mediante el control por voz (V2C) o mediante la clásica ruleta que, por cierto, nos permite también saltarnos canciones.

 

Antes de que acabe el año los holandeses de Tom Tom también presentarán un sistema cartográfico por voz. Según Lyons, será «sorprendente». Permite que el coche nos guíe con sólo decir el nombre de un lugar o el nombre de un amigo (si se tiene previamente memorizada la dirección). Además, gestionará el tráfico en tiempo real para que no lleguemos nunca tarde a ningún lugar.

 

Ford tiene claro que «buscan compañeros de viaje. Hay muchas, muchísimas buenas ideas y por eso animamos a quien las tenga y necesite ayuda para desarrollarlas que visite nuestra web para informarse». Programas que ayuden a evitar que el conductor se duerma al volante, sistemas que prevean las condiciones meteorológicas, medios de comunicación personalizados, etc. Por eso buscan desarrolladores autónomos y start ups. «La batalla será de los constructores pero será fundamental contar con los ayudantes adecuados. Las start ups son las que más innovan, no conocen el miedo». Parece que Ford tampoco.

Audi TT 2014, a la vanguardia de la técnica

 

 

 

Frente a las sensaciones de conducción que abanderan a BMW y el estatus vinculado a Mercedes, Audi representa la carga tecnológica como ningún otro fabricante. Casi todos sus nuevos lanzamientos incorporan una novedad técnica que acerca a los de Ingolstadt más a Japón que a sus rivales del Sur de Alemania.

 

La nueva baza del constructor premium del Grupo Volkswagen es el Audi TT. Un pequeño coupé de raza que no sólo pondrá en práctica el nuevo lenguaje visual de la casa de los cuatro aros sino que incorporará novedades destinadas a otros modelos del catálogo y que, probablemente, supondrán un antes y un después en los fabricantes a este lado del Atlántico. Tal es el carácter rompedor del modelo que, de momento, sólo han enseñado el interior del mismo… y lo han hecho en el CES de Las Vegas.

 

Después de anunciar un sonado acuerdo con Google para implementar Android en sus modelos de serie a partir de 2015 (fecha en la que este TT llegará a los concesionarios), Audi ha sorprendido a propios y extraños con una novedosa pantalla de 12,3 pulgadas que reemplaza al cuadro de mandos analógico de otros modelos -y de casi todos los vehículos de serie del mercado-.

 

Es cierto que ya hay otros fabricantes que emplean pantallas TFT bajo la capilla pero hasta ahora ninguno se había atrevido a ubicar ahí el navegador y dejar en un segundo plano el cuentarrevoluciones y el velocímetro.

 

La nueva ubicación hace que los diseñadores se hayan ahorrado la habitual pantalla multifunción en el salpicadero central y que hayan podido crear una consola mucho más limpia, minimalista y con un diseño mucho más elegante (destacan tres nuevas tomas de aire que recuerdan a las turbinas de un avión). Como curiosidad, en el centro de cada aireador existe una pequeña pantalla que permite controlar la temperatura, conexión, intensidad y distribución del aire.

 

Junto a la palanca de cambios sigue ubicándose, eso sí, el MMI Touch desde el que se controlan todas las posibilidades del software del TT. La diferencia es que ahora es completamente táctil con lo que entrar y salir de los menús es sensiblemente más rápido e intuitivo. En definitiva un modelo mucho más cerca de los concept futuristas que la casa ya presentó hace más de una década en filmes como «Yo, robot» que de su actual catálogo.

 

 

 

 

Para los más puristas este Audi Virtual Cockpit (como lo denomina la casa) distrae al conductor de la carretera más que un display elevado o que la réplica de las imágenes en el parabrisas. Además, ya ha habido críticas refiriéndose a que lo importante en un modelo de estas características es la mecánica y que no es viable que el cuentarrevoluciones tenga un lugar tan poco relevante.