Android N, Google mueve su alfil

Por sorpresa y sin esperar al Google I/O de mayo la empresa de Mountain View ha decidido liberar una nueva versión de su sistema operativo móvil que ya está disponible para todos sus terminales Nexus. Para muchos es la versión que sirve para mitigar algunas quejas que los usuarios tenían sobre la versión 6. Para algunos analistas solo un movimiento de ajedrez ante la inminente Keynote de Apple (21 de marzo).

Nosotros creemos que además de todo ello es una forma de presionar a los fabricantes para que se vean obligados a actualizar a M -la versión anterior- sus terminales ya que la tasa de actualización es extremadamente baja. En cualquier caso la nueva edición viene con cinco novedades que destacan sobremanera. Os las contamos.

  • Multiventana. Permite ver y usar varias aplicaciones a la vez en una pantalla partida. El usuario podrá dividir como quiera la superficie de cada una y su disposición. Su uso es muy sencillo: basta con entrar en las apps reciente, pulsar sobre la que queramos y arrastrarla a la ventana. De esta forma o en formato PIP o con división podremos trabajar con dos programas a la vez.
  • Respuesta directa a las notificaciones. Ya no será necesario entrar en una aplicación para responder a un mensaje directo o un correo. Bastará con pulsar sobre ella y responder.
  • Notificaciones agrupadas. Ahora podremos trabajar con grupos de notificaciones. Se pueden desglosar con solo deslizar los dedos sobre la pantalla para trabajar con ellas individualmente. La ventaja es que dan una perspectiva más global si se recibe una cadena de notificaciones con el mismo origen.
  • Mejora energética. Si Android M ya supuso una gran mejora en la gestión energética de los dispositivos -que suelen contar con grandes batería pero con pantallas y procesadores aún más gastones-, Android N promete ser mucho más eficiente con los recursos. Se reducen los wakelocks de las apps no prioritarias y se mejora la gestión del conjunto no solo cuando el smartphone detecta estar sobre una mesa. Además, también se da un uso más responsable de la RAM.
  • Java 8. Google deja de lado Java Apache Harmony y se vuelca -ya sin problemas legales de por medio con Oracle- con OpenJDK. Además, es toda una ventaja para que los desarrolladores sigan haciendo crecer la plataforma.
Por cierto, todos aquellos afortunados propietarios de un Nexus 6, 5X, 6P, Player, 9 o Pixel C ya pueden descargarse la developers preview y disfrutar de un sistema operativo pensado en retocar para mejor la versión anterior.

Chromecast, Google se pone (aún más) serio

Hace poco más de un mes Google presentaba todo su arsenal de novedades de cara a la campaña navideña y el comienzo de 2016. Aunque, cómo no, los Nexus y Android M se llevaron casi todas las miradas, hubo un dispositivo que nos pareció especialmente interesante: la versión renovada del Chromecast, uno de nuestros dispositivos favoritos para convertir nuestro televisor en toda una smart TV.

El planteamiento del equipo es tan sencillo que es maravilloso: un dispositivo que por menos de 40€ convierte cualquier televisor con un puerto HDMI en una televisión conectada a internet de forma autónoma y a un panel en el que reproducir cualquier contenido de nuestro smartphone, tableta u ordenador. Compatible con iOS (con Android se da por hecho) las fuentes desde las que reproducir contenidos son enormes: Spotify, YouTube, Netflix, Hulu…

El éxito de la primera versión quedó constatado con la enorme cantidad de desarrolladores que han lanzado aplicaciones específicas para el gadget. De hecho, esto y la implementación de una banda dual (2,4GHz y 5 GHz) que minimiza el jetlag que en ocasiones sufría el otro lo convierten en el adaptador definitivo.

Incluso su diseño ha mejorado. El original era una suerte de PenDrive con un adaptador que a veces hacía su instalación en televisores más antiguos. El nuevo es un disco de plástico de 5 centímetros magnetizado del que sale el cable HDMI. Esto permite instalarlo más fácilmente y que el disco quede fijado donde queramos. Mucho más seguro. Además, para el que quiera que se vea, lo hay en varios colores de lo más llamativos.

Del otro lado del disco hay un puerto microUSB pensado para alimentarlo. Se puede conectar directamente a la corriente eléctrica -adaptador mediante- o bien del USB del televisor… y todo está hecho. Solo queda enlazarlo a cualquier equipo que queramos y comenzar a reproducir nuestros contenidos favoritos.

Los pasos de instalación siguen siendo los mismos (sencillos y eficientes, ¿por qué cambiarlos?). Primero lo conectamos a la red WiFi. En ese momento todas nuestras apps con soporte Chromecast (todas las multimedia relevantes lo son) aparecerán en un pequeño icono. En cuanto instalemos la extensión en nuestro ordenador todos los contenidos que queramos pasarán rápidamente de un soporte a otro a nuestro antojo. De hecho, la nueva aplicación Chromecast que hasta ahora solo permitía gestionar la conexión entre equipos es ahora un centro multimedia que se aprovecha de toda la potencia de búsqueda de Google para disfrutar de los contenidos.

La aplicación racionalizará la búsqueda: sabrá si te refieres a una película, una serie, un documental o un clip. En caso de dudar te dará todas las opciones y te dirá en que plataformas y a qué precio están disponibles para que decidamos cómo y dónde verlo. Para rizar el rizo nos informa incluso de si está disponible en alguna app que no tengamos aún instalada.

Google también ha jugado la baza de los juegos (como se pudo ver en la presentación). Permite crear partidas o sumarnos a partidas multijugador ya iniciadas en las que el dispositivo móvil se convierte en el mando y la pantalla tiene modo dividido para facilitar la interacción entre usuarios.

En resumen un dispositivo con mucho potencial que mejora íntegramente al anterior y que nos deja con ganas de saber qué ocurrirá según le vayan implementando mejoras en el software (le cuesta trabajar con programas de terceros y es incompatible con plataformas como iTunes y Amazon Instant Video, aunque en este caso es más que normal). Si el otro Chromecast ya era una compra acertada, esta actualización es sencillamente brillante y un ejemplo de lo que debemos esperar de las demás grandes de Silicon Valley.

Marshmallow, Google se sube a la nube

Parece que el nombre de la nueva distribución de Android -que llegará «en pocas semanas» según la propia empresa- tiene el nombre más adecuado de todas las que han llegado hasta ahora. Marshmallow, «malvavisco» o «nube«, un guiño a la colección de dulces que, en orden alfabético, nombran a todos los sistemas operativos móviles hasta la fecha y a la potenciación de los servicios de cloud computing que llevará a cabo la empresa de internet por excelencia.

De momento se sabe poco más que el nombre y las apuestas indican a que llegará con los dispositivos que incorporen versiones «limpias» de Android: los Nexus y los Motorola Moto E, G y X. También conocemos que los de Mountain View han invitado a los desarrolladores a que se descarguen su versión específica para adaptar sus programas.

Los pilares de esta nueva edición serán mejorar el consumo de los dispositivos -era su gran ventaja respecto a los equipos iOS y Windows pero la llegada de los terminales de mayor tamaño de Apple y que corran con el sistema operativo de Microsoft la ha eliminado- así como la personalización, programa por programa, de los ajustes de acceso de las aplicaciones.

Un nuevo paso en la creación de dispositivos a gusto del consumidor y, sobre todo, de proteger la privacidad de los usuarios, algo curioso cuando se trata de Google. Aún así, bienvenido sea. También se potenciarán los sistemas de búsqueda propios de la empresa: Now evoluciona a Now on tap y se convierte en un buscador contextual dentro de las propias aplicaciones. De forma práctica: si abrimos Now mientras reproducimos música en Spotify, el servicio buscará dentro de la aplicación.

Después de la mejora de Android One, el primer sistema operativo nacido bajo el paraguas de Alphabet ha sido diseñado para exigir menores especificaciones a los fabricantes de modo que puedan contener el precio de sus smartphones y tabletas y no se pierda cuota de mercado en los países emergentes (¿dan por perdida la batalla premium?).

Frente a la carrera por cargar de hardware a los equipos (ya hay varios en el mercado que serán renovados con 4 GB), el nuevo Android 6 correrá con tan solo 512 MB. Esto debería permitir el nacimiento de una nueva generación de terminales de acceso que lo implementen (otra cosa es cómo puedan mover las aplicaciones más pesadas) y, sobre todo, mejorará el rendimiento en los dispositivos más musculados.

Activo en más de 1.300 millones de dispositivos en todo el mundo entre smartphones y tabletas, el reto de la retrocompatibilidad con dispositivos ya en el mercado -y que va en contra de los intereses comerciales de los Samsung y compañía- parece ser el mayor obstáculo después de ver que Android 5 Lollipop no ha conseguido la implantación deseada entre los terminales con más de un año de antigüedad.

Android M, sus claves

Como explicábamos ayer, el I/O 2015 de Google ha sido la conferencia de software por excelencia. Y en ella no podía faltar la piedra angular de la empresa: la sexta edición de Android conocida, por ahora como M (¿Muffin?). Así, aunque el despegue de Lollipop está siendo muy lento, Google parece decidida a realizar mejoras continuas y versiones más refinadas de su sistema operativo móvil cada año.

Sea un acierto o no (con la política de los fabricantes parece que aumentará más la fragmentación en un momento en el que Windows 10 quiere unificarlo todo y Apple alardea de que casi todos corren ya con iOS 8 antes de la llegada en otoño de la novena versión) por lo visto en el Moscone Center «M» será un refinamiento del actual L.

La estabilidad, la fluidez, la autonomía y la mejora de la experiencia de usuario son la clave. No un nuevo diseño o una revolución que pueda dejar atrás a millones de clientes de los 4.000 modelos compatibles con el robot verde.

Uno de los puntos más atacados a Google es la falta de seguridad en algunas de sus aplicaciones -casi todas desarrolladas por terceros. Precisamente por eso, Sundar Pichai explicó que se implementarán nuevos permisos para acceder por parte de los programas a los dispositivos justo cuando se necesiten. No durante la instalación. Si WhatsApp, por ejemplo, quiere acceder a la cámara nos lo pedirá cuando saquemos la foto. Y de aceptar, el permiso quedará guardado. Así no se olvidará todo en las letras del contrato (sí, contrato) que aceptamos con cada descarga.

De este modo, todos los permisos quedarán clasificados en ocho categorías y no será necesario aceptar las ocho: ubicación, cámara, micrófono, contactos, teléfono, SMS, calendario y sensores. Esto permitirá un nivel de personalización dentro de las aplicaciones no conocido hasta ahora. Ya no habrá excusas: cada uno cederá la privacidad que desee.

Y hablando de personalización, Chrome ha dado un salto más al permitir una navegación por pestañas totalmente única y vinculada a las aplicaciones. El ejemplo en la conferencia fue con Pinterest. Navegar con Chrome permite pasar del programa a la app sin que varíe el entorno, la tipografía o el diseño. Todo al servicio de un usuario que no quiere sufrir saltos en su experiencia. Esto, además, permite que la entrada con contraseñas, autorrellenado, etc. no se duplique y nos haga perder tiempo y batería.

Es similar a lo que Google ha llamado el Intent System de Android. Las aplicaciones se enlazan unas con otras. La primera vez que queramos hacer una acción el sistema operativo nos dará varias acciones para elegir y una vez hecho, lo aprende y enlaza la app en la que estamos con la siguiente hasta crear un ecosistema fluido y rápido, personalizado y adaptado a nuestras preferencias.

Esto, además, permite que unas aplicaciones verifiquen a otras y, de nuevo, volvemos a la velocidad, estabilidad y fluidez sin perder seguridad ni tiempo. Agilizar el proceso de apertura permite ganar eficiencia y, de nuevo, autonomía.

Y repetimos autonomía y batería porque el soporte para USB-C y conseguir exprimir al máximo la batería son objetivos prioritarios. El primero porque se antoja como una llave maestra a medio plazo en el hardware. ¿Por fin un puerto universal? El segundo porque la eficiencia energética ha pasado de ser una demanda a ser una necesidad de tipo ético. Queremos ahorrar energía o, al menos, aprovechar mejor la que tenemos.

Aquí entran en juego los sensores de movimiento, conocer las pautas de uso -horarios- de cada cliente del smartphone o tableta y caer en un reposo más profundo del que despertar igual de rápido que ahora. Cada mAh debe ser garantía de rendimiento.

Por último dos mejoras vinculadas entre sí. La primera es Android Pay que pretende quitarnos objetos de encima (la cartera) y permitir realizar pagos sencillos y seguros desde el smartphone. La conectividad NFC hace tiempo que es un estándar en estos equipos. La Host Card Emulation permitirá un nivel de seguridad altísimo. Como, además, Android es una plataforma abierta «cualquiera podrá aprovecharse del sistema» (parece que una vez más Apple descorcha el mercado y Android viene después gratis a quedárselo).

Para los más escépticos sobre la seguridad de los pagos móviles Google ha garantizado implementar y mejorar todas las APIs de lecturas de huellas. Aplicaciones que mejoren los procesos de autenticación que nos blinden en caso de pérdida o robo más allá que un código PIN y, sobre todo, que hagan que los usuarios ganen confianza a la hora de dar el salto a estas formas de pago.

«Leves» retoques para seguir siendo uno de los sistemas operativos de referencia en cuanto a capacidades y, sin duda, el más extendido del universo móvil.

I/O 2015, Google se centra en el software

Si hubiera que resumir en una frase el congreso de desarrolladores de Google de este año sería sencillo: ni rastro de hardware. Ni una tableta, ni un smartphone, ni un ordenador. Todo se ha centrado en el desarrollo de sus múltiples servicios. El buscador, los servicios de fotografía (muy al laza como demuestran los datos de Instagram) y sobre todo Android. El robot verde se está convirtiendo en el centro de un universo que quiere llegar a cualquier equipo con un enchufe y conexión a la red.

Así, después de anunciar que el robot verde ya está en más de 1.300 millones de dispositivos, Sundar Pichai, cerebro de los de Mountain View durante los últimos dos años dejó claro que su siguiente frontera a conquistar es el hogar. «Vemos la tecnología como una manera de cambiar la vida de las personas». Y quieren llegar a todas las personas. Por eso muestran con orgullo sus cifras récord: Android trabaja en 4.000 modelos diferentes de dispositivos porque «no queremos dejar a nadie atrás».

Pero para que le abramos la puerta a nuestro hogar Google sabe que tiene que ganarse la parte más complicada del mercado: la confianza del consumidor. Y para eso han decidido tomar medidas tan drásticas como inmediatas. A partir de ahora los desarrolladores deberán cambiar los permisos de las aplicaciones. Deberán explicar claramente para qué quieren entrar en nuestra cámara, en nuestro micrófono o en el GPS del dispositivo.

Entrar en los hogares también significa entrar en las familias que los componen y para ello han conseguido crear por fin los perfiles y las aplicaciones familiares. Se distinguirán por una estrella verde sonriente que indicará la calidad y seguridad del contenido de la misma.

Además, Pichai explicó que todas las nuevas actualizaciones del entorno operativo tendrán como objetivo optimizar el consumo. Si van a entrar en tabletas, coches, televisores, etc. tendrán que hacerlo con la máxima responsabilidad energética. Y para ello han decidido que el sistema operativo aprenda los patrones de uso de cada uno de nosotros. De este modo, en los momentos de menos demanda energética se entrará en un modo «más profundo» de reposo con el fin de alargar la vida de la batería.

Y este no es el único lugar en el que entrarán. También quieren estar en nuestra cartera gracias a Android Pay un sistema de pago idéntico al exitoso Apple Pay que cuenta con el apoyo de Verizon, AT&T y T-Mobile y que funcionará en casi todas las grandes cadenas de tiendas desde el primer momento. Así, ahora entendemos porque tanto rumor sobre la implementación dentro de la nueva versión de Android (sí, se llamará Android M) de un sistema de encriptado de huellas dactilares: será uno de los sistemas de verificación de pago.

Pero que no hablaran de dispositivos físicos no significa que no hablaran de lo que han preparado para sus aliados fabricantes, sobre todo en materia de wearables, los gadgets de moda. Y por eso lanzaron un dardo a su gran rival al tratar la evolución de Android Wear: «cuando te compras un reloj Android sabes que va a mejorar con el tiempo». Por eso ahora hay nuevos gestos y nuevos emojis. La idea es que «usar cualquier aplicación sea tan fácil como mirar la hora».

Y es que el reloj o el coche son solo la punta del iceberg. En Google se han fijado en «las cosas increíbles que se pueden hacer con algo tan tradicional como un reloj» y por eso se preguntan qué se podría hacer con otros equipos como «lavadoras, hornos, impresoras, etc.».

Todo ha girado y girará en torno a esto. Lo que pueden hacer con los dispositivos a partir de la experiencia del usuario. De facto, el buscador, núcleo de la empresa y de los beneficios de la misma, ya no es «más» que un contexto en el que aprender del cliente final. El ejemplo son las mejoras en Google Now! ahora mucho más rápido e intuitivo pero también más invasivo. Podrá decirnos dónde hemos aparcado el coche o el resultado del equipo sin que nosotros se lo pidamos. No apto para conspiranoicos o quienes quieran un poco de privacidad a la antigua usanza.

¿El fin de la era social?

Así, después de esta inyección de siglo XXII, pasaron a aplicaciones más mundanas. Buena parte de los aplausos y la expectación se la llevó Fotos. Google Plus ha muerto pero no lo han enterrado. Solo lo han dividido entre esta aplicación y Streams.

El nombre es igual de original que Pay y funciona también de modo muy similar al de la manzana: se organizan las fotos automáticamente a partir del lugar, el día o las caras de quienes salen en ellas. Eso sí, todo el sistema de personalización y clasificación es privada. En este caso Google no nos dirá quién es quién. Y para rematar a Yahoo! y Flickr, la aplicación ofrecerá 1 Terabyte: espacio sin límite gratis. (Eso sí que no lo da Apple).

Y como antes de Facebook y compañía social era la responsabilidad de las empresas, también subrayaron el papel de Android One, la versión de entrada al universo del robot verde que ya se ha expandido a siete países y que será el pilar sobre el que Google espera llegar a 1.200 millones de smartphones de gama baja y media durante 2016. (¿Han dejado el espacio premium definitivamente a Apple?) Sobre esto construirán un sistema cada vez más completo con posibilidades offline: desde leer contenidos de webs hasta navegar por mapas. Incluso implementar sistemas de llamadas que hagan desaparecer el roaming. En definitiva, apoyar que la tecnología llegue a todos los rincones sin que el dinero suponga la brecha que es hoy día en casi todos los ámbitos de la vida.

Espacio para la imaginación

¿Qué sería del Google I/O sin un loco invento que nos deja a todos maravillados? Nada. Y por eso este año ha habido uno de los más originales en mucho tiempo. Se llama Cardboard, una caja de cartón (sí, caja de cartón) que se dobla, se ensambla con el móvil -también iPhone- de hasta 6 pulgadas y convierte el conjunto en un sistema de realidad virtual.

¿Y para qué sirve? Imagínese una clase de primaria viajando por Versalles desde su aula. Es posible gracias a Expeditions que se estrenará con uno de los lugares más visitados de Europa. Por menos de 5 dólares y un smartphone se crea una enorme herramienta didáctica. Mucho más allá de grandes dispendios tecnológicos con los que hacer poco y de precio prohibitivo. Parece que la crisis y el batacazo de Glass (aunque esta es su herencia) han servido para algo.

Esta maravilla estará disponible en verano y le ven tanto futuro que ya han conseguido prepararla para YouTube e incluso han sumado al proyecto a empresas como GoPro que prepara una compatibilidad para vídeos en 360 grados -el nuevo proyecto de estas cámaras de acción-.

Para muchos puede ser una decepción la falta de un gran bombazo, para nosotros, sin duda, una vuelta a los orígenes tan necesaria como la de Apple con el iPhone 6… y volver al hogar nunca sienta mal.