Google, primer correctivo de los inversores

Aumentar los ingresos un 22% y los beneficios un 17% hasta los 2.300 millones de dólares durante el primer trimestre del año es un resultado excelente… salvo si eres la primera empresa de Internet y la segunda marca con más valor del planeta. El caso es que los parámetros con los que Wall Street mide a Google no valen para las demás empresas cotizadas.

De este modo, aunque los ingresos por publicidad electrónica aumentaron y la sitúan como dominadora absoluta del mercado, los accionistas decidieron vender -sus expectativas eran aún mejores- lo que hizo que las acciones bajaran un 5% su cotización.

El ritmo de crecimiento del buscador sigue en línea con el de los últimos trimestres y es éste, precisamente, la espada de Damocles que pende sobre la cabeza de la empresa de Larry Page. Es un buen ritmo para una empresa que lleva diez años de crecimiento ininterrumpido, pero es menor al de hace una década. Y las extrapolaciones lo corroboran.

Hace años era la líder indiscutible de Silicon Valley, ahora los rivales y la competencia -con Apple y Facebook a la cabeza- tienen cada vez más importancia. A principios de año comScore reflejaba en un informe que Google controla el 65% del negocio de la publicidad en Internet. Entre Yahoo! y Microsoft tienen el otro 30%, muy lejos del líder. El problema está en el otro 5% restante que está en manos de una compañía que crece a un ritmo trepidante: Facebook.

Los analistas coinciden que Google es la empresa más grande de la red. Y saben que lo seguirá siendo. Pero también creen que cada vez tiene menos influencia ante el empuje de la red social por excelencia y, por otro lado, de fabricantes de dispositivos como Apple. Parece que su capacidad de innovación se ha transformado en una gran capacidad de [Enlace roto.] de la competencia.

Por desgracia, estos no son los únicos problemas de la empresa de Mountain View. Las acciones han bajado al nivel de 2007 -han perdido un 10% de su valor- desde que el antiguo CEO Eric Schmidt anunció que le pasaba el relevo a Larry Page, y los problemas con jueces de ambos lados del Atlántico se multiplican.

El crecimiento del gigante se ve amenazado por todo ello y por la salida de China. Su apuesta por los nuevos dispositivos móviles y por Android es firme y, precisamente es allí donde está el futuro. Lo malo, que ese futuro lo diseñó Apple con el iPhone y el iPad. Esto me recuerda a Microsoft.

Amazon, en guerra con las discográficas

Todo comienza con un almacén digital…


El pasado 29 de marzo Amazon abrió su «servicio mundial de almacenamiento» desde la nube en Internet. Las ventajas que ofrece son muchas, como el acceso a los contenidos guardados desde cualquier equipo con acceso a la red y, en el caso de los archivos musicales,  también desde teléfonos inteligentes equipados con sistema operativo Android.

Con una capacidad gratuita de 5 gigas, puede aumentar hasta los 20 si se compra un disco en formato mp3 en amazon.com. A partir de aquí la personalización es total: hasta un terabyte (1.024 gigas) por 1.000 dólares. Con esto se pueden guardar unas 200.000 canciones, 400.000 fotos o 70 horas de vídeo.

Amazon aprovecha toda su experiencia de almacenamiento en línea adquirido con Kindle -su línea de libros digitales- y lo suma a la nueva tienda de aplicaciones de entorno Android que ya tiene preparada. Además, no debemos olvidar tampoco los rumores que apuntan al nacimiento de Google Music: la competencia, sobre todo Apple estarán alerta.

… que pone en pie de guerra a las discográficas


Precisamente, el total acceso a los archivos musicales desde cualquier dispositivo móvil -teléfonos incluidos- no ha sentado nada bien a las discográficas. Una de las más beligerantes, Sony, ha manifestado mediante la agencia Reuters «su oposición a este servicio» ya que considera que Amazon debería haber negociado licencias para poder abrirlo ofertar «música en streaming». Amazon, mientras, se defiende alegando que su servicio no se diferencia en nada de un disco duro externo. Para entenderlo, hemos de tener en cuenta que en el mundo anglosajón no existe el concepto de copia privada, lo que complica aún más todo esto.

De este modo, y como antecedente, EMI -una de las principales discográficas- tiene interpuesta una demanda contra un servicio similar: MP3Tunes. Desde esta última compañía esperan una sentencia favorable durante el verano ya que consideran que las discográficas pretenden que los usuarios paguen de nuevo por usar contenidos que ya han adquirido previamente.

Sin embargo, las discográficas no serán el único problema de Amazon: Apple la ha demandado por usar el término App Store. Google planea hacerlo por su intención de convertirse en la tienda de aplicaciones de referencia de Android por delante del propio Android Markt y Netflix baraja también la posibilidad para defenderse de lo que considera una intromisión en el mercado: el nuevo sistema de alquiler de coches en línea que llevas unas semanas funcionado en Estados Unidos. El servicio jurídico de la gran librería de Internet va a estar muy ocupado los próximos meses.

Samsung, una nueva vuelta de tuerca a las tabletas

El lanzamiento del iPad2 ha traído consigo un terremoto en el sector de los dispositivos portátiles. Y dónde más se ha notado es en Corea, hogar del máximo rival de los de Cupertino. Samsung ha decidido poner a dieta su gama Galaxy Tab para conseguir que tengan un peso y un grosor ligeramente inferiores a los del ingenio californiano.

Es por ello que han creado una tableta de 8,9 pulgadas (que se queda por encima de las 7 de la primera edición, pero por debajo más de 10 del iPad2 y del Galaxy Tab 10.1) y que disfruta de un grosor de 8,6 milímetros, tres menos que el de la manzana.

Aún así, el punto fuerte de este dispositivo Android será su precio: Samsung lo ha tasado entre los 470 y 589 dólares. También por debajo de los 610 del Pad. Además, lo han equipado con un procesador de doble núcleo y es compatible con Flash: las dos grandes carencias del gadget de Silicon Valley.

En la noticia publicada el pasado 23 de marzo en el [Enlace roto.] se explica que, como otras tabletas de la firma coreana, vendrá equipado con la versión Honeycomb de Android y dispondrá de grabación de vídeo en formato HD -algo único de esta familia de tabletas- aunque la pérdida de grosor también se ha traducido en pérdida de resolución: de 8 megapíxeles a tres.

Samsung y Google, matrimonio bien avenido

Cuando Apple presentó el iPhone allá por 2007 toda la competencia se quedó sorprendida y, sobre todo, retrasada. Aunque ya sabían cómo podía ser el artilugio de los de Jobs -básicamente un iPod Touch que llama por teléfono- ninguno de sus rivales había sido capaz de adelantarse. Nokia no podía competir mermada por un sistema operativo arcaico. Sony vio que había perdido la lucha de los dispositivos de reproducción de música portátiles -los iPod pasaron por encima de la familia Walkman– e intuía que lo mismo podía ocurrir con los SonyEricsson: fueron los primeros móviles multimedia.

Samsung no tenía una gama de productos asentada, pero sí fabricaba potentes procesadores y las mejores pantallas del mercado. Un buen hardware que sólo necesitaba un sistema operativo que le pusiera al nivel de la competencia. Así, a diferencia de HTC que apostó por Windows Mobile, Samsung buscó cobijo en el único programas de software que podía hacer sombra al fiable iPhone OS: el novedoso Android de Google. La empresa que más había sorprendido al mundo informático por sus productos se presentaba como alternativa a la dicotomía Mac o PC.

El nacimiento del Google Samsung Nexus S es sólo una rúbrica a esta gama de productos exitosa. Equipa la versión 2.3 del sistema operativo y, entre sus numerosas aplicaciones puede funcionar como mando a distancia de algunos televisores coreanos. En especial los de la gama 7000 y 8000 equipados con SmartTV y que permiten navegar por Internet y trabajar en el aparato, smartphone mediante.

En lo que atañe a la nueva Galaxy Tab, esta conexión entre dispositivos mediante WiFi permitirá intercambiar contenidos entre los televisores y la propia tableta, incluso cuando la televisión está apagada. Este fue uno de los usos más reseñados en la presentación de productos que Samsung llevó a cabo en Madrid hace sólo unos días: resulta ideal «si se quiere acabar de ver una película en la cama». Parece cómodo. Por cierto, también es compatible con los BluRays y Home Theatres de la empresa.

Color y Google +1, las redes sociales se extienden

«Color», la aplicación total para las redes sociales


Últimamente todos los medios de comunicación estadounidenses tienen sus ojos posados sobre una aplicación revolucionaria: «Color». De momento sólo está disponible para los entorno Apple y Android, sin embargo, pronto llegará también a las BlackBerrys. Este programa tan elogiado sirve para compartir con todos los teléfonos que lo rodean -y dispongan de ella- las imágenes que han sido tomadas con el terminal.

Creada por Bill Nguyen, el diseñador de la aplicación de música streaming Lala que fue adquirida por Apple, se trata de un programa gratuito y que basa su modelo de negocio en la publicidad y el merchandising.

Lo revolucionario de Color es que simplifica el sistema para compartir imágenes -una de las principales herramientas de cualquier red social-. Ya no es necesario acudir al correo electrónico o entrar dentro de la red social. Cuando alguien toma una fotografía, todos los terminales que disfruten de la aplicación -y la tengan abierta- recibirán de modo inmediatamente el archivo creando «una comunidad instantánea», en boca de Nguyen. Además, para hacer más seguro el servicio, el usuario puede bloquear determinados IPs de los terminales con los que no quiere compartir los contenidos.

Para darle mayor mercado al servicio, el propietario también puede escoger amigos que no están cerca con los que compartir las imágenes. Además, en las grandes urbes donde se pueden tomar miles de fotos al día, el sistema emplea un algoritmo que sólo envía las más relevantes a los terminales mientras que el grueso se queda registrado en la nube para poder recuperarlas cuando se desee. Desde aquí sólo estamos seguros de que el tema de la privacidad tendrá mucho que decir sobre esta aplicación, así como los derechos de autor.

Google suma 1


Probablemente la aplicación Google +1 ha provocado muchas más expectativas de las necesarias -como casi todo lo que rodea a las grandes corporaciones-. Lo que muchos creyeron que iba a ser la gran red social del buscador, se ha traducido en un «botón» que aparecerá al final de cada resultado de búsqueda que tengamos. De este modo, cuando creamos que los resultados se ajustan adecuadamente a lo que necesitamos, podremos clicarlo y cuando cualquier otra persona de nuestros contactos busque lo mismo, le aparecerá esa lista de resultados.

Matt Cutts, máximo responsable del buscador explica que la privacidad de cada usuario queda protegida porque «quien no quiera ver reflejadas sus preferencias sólo deberá dejar el botón sin pulsar». Así, si se arrepiente de haberlo hecho, podrá rectificarlo. Los contactos se tomarán de las listas de Twitter, YouTube, Gmail y cualquier otro medio social que incorpore.

La estrategia de Google es doble: también aparecerá detrás de los anuncios de las páginas -lo que sirve tanto a anunciantes como al público, que pueden escoger sus objetivos y lo que quieren leer, respectivamente- y permitirá que los dueños de blogs y páginas puedan ver lo que les gusta o no a sus lectores. Muy similar al «me gusta» de Facebook.

El propio Cutts ha anunciado que en pocas semanas llegará, desde Estados Unidos, a todo el mundo. Un botón más en la colección Google.

Apple vs. Amazon, sólo puede quedar una

No hace mucho comprobamos la batalla que se fraguaba entre Microsoft y Apple por el uso del término Appstore para llamar sus tiendas de aplicaciones. Para los de Jobs, Appstore es una denominación propiedad de la marca -y uno de los motivos del éxito de sus gadgets iPod, iPad y iPhone- y no están dispuestos a que ningún rival la utilice. Ahora le ha tocado el turno a Amazon que el pasado día 22 de marzo lanzó en Estados Unidos la AppStore for Android. La repuesta no se ha hecho esperar desde Cupertino y Apple ha demandado a Amazon en un tribunal de California.

De este modo, mientras el tribunal de patentes estadounidense sigue analizando si la denominación AppStore es genérica para todos los portales de esta índole -como defiende Microsoft- o propiedad de Apple -como argumentan desde Cupertino-, la denuncia contra la librería digital se formalizó después de que Amazon pusiera en línea el portal Amazon App Store Developer Portal que permite la creación de aplicaciones por parte de desarrolladores independientes o publishers.

En cualquier caso, la nueva tienda en línea de Amazon desarrollada para entorno Android se presenta también como una alternativa al uso realizado por Google de este tipo de portales. Amazon pretende crear un ecosistema similar al de Apple en cuanto al control de las aplicaciones creadas.

La clave reside en que, actualmente, no existe una tienda «oficial» de aplicaciones Android. Los usuarios acceden a ellas a través de los portales de los fabricantes de dispositivos móviles -tabletas, teléfonos inteligentes y netbooks- o bien a través de sitios independientes. Además, al estar desarrolladas a partir de software libre y carecer de un ente supervisor, se han detectado multitud de aplicaciones que resultan ser programas maliciosos. Apple, sin embargo, aplica un control férreo sobre todas las aplicaciones creadas para sus productos, lo que minimiza esta posibilidad. «Su control no se realiza por motivos de censura, sino por motivos de seguridad», en boca del propio Jobs.

El modelo Apple es el elegido: los publishers pagarán 99 dólares anuales a Amazon por estar en su portal y le cederán un 30% en concepto de comisión de ventas. Un negocio muy apetecible. A cambio, la mayor librería de Internet ofrece más visibilidad para los productos y, sobre todo, organización de los mismos por temáticas. Sin embargo, algunos expertos ven en este movimiento un interés de Amazon en acercar su eBook Kindle al mundo de las tabletas, en vez de estancarlo en el de los lectores de libros digitales.

No obstante, y aunque no estemos acostumbrados a este tipo de acusaciones y denuncias, son de lo más habitual. De este modo, Microsoft tiene abierta también una pugna contra Motorola y Barnes&Noble por su Nook y en general contra cualquier fabricante que use Android ya que considera que vulneran su inversión millonaria por crear dispositivos electrónicos relacionados con la lectura de contenidos digitales.