Daimler, con sus ojos en Apple y Google

No es la primera vez que el Grupo Daimler se fija en los progresos e intenciones que las tecnológicas tienen respecto al sector de la automoción. De facto, hace meses se alió con Audi para solicitar al Gobierno Alemán que vigilara de cerca su entrada en el negocio. Ahora que parece que su entrada es inevitable -como proveedores de smart cars o incluso como constructores- la matriz de Mercedes Benz ha mostrado en los últimos eventos (curiosamente el CES de Las Vegas, territorio tecnológico y en el NAIAS de Detroit) su sorpresa por la evolución de Apple y Google.

Dieter Zetsche explicaba recientemente a los medios que están sorprendidos por los avances que están lanzando ambas empresas tanto para el modelo industrial que ya existe como en otros sectores como el de los vehículos auto tripulados. Aunque no dio detalles en las entrevistas de lo que ha podido ver, sí dejo claro que hay algo importante que se está cociendo en California y parece que Tesla no es su única preocupación.

Según Welt am Sonntag, el directivo teutón ha estado visitando hasta setenta tecnológicas californianas para averiguar cuáles son los avances más relevantes y con cuáles podría colaborar para la evolución de sus próximos modelos (¿se habrá cruzado con algún Google Car?). De esta forma, los alemanes se colocan en una situación de privilegio respecto a sus rivales «clásicos» a la hora de querer desarrollar su propia plataforma.

Para Zetsche, hay un gran respeto por el trabajo del Daimler en las tecnológicas y ambas partes de la negociación son consciente de que se necesitan mutuamente para sacar adelante un coche conectado, autónomo y limpio.

Y precisamente por eso se encontró con muchas empresas dispuesta a colaborar a la hora de desarrollar una plataforma propia para el grupo que le permita vivir al margen de iOS o Android y, sobre todo, convertirse en una alternativa al dominio de los dos titanes de Silicon Valley.

Ambas, por cierto, con una estrategia muy diferente a la hora de llevar a cabo sus evoluciones. Mientras Google hace públicos todos sus avances, Apple sigue llevando todo en estricto secreto e incluso el abandono de Steve Zadesky del Proyecto Titán (del que era principal directivo) es solo un rumor.

En cualquier caso parece que tanto analistas como rivales dan por hecho que ambas empresas tienen planes sobre la carretera y que están dejando el resto (y buena parte de su capacidad de inversión) para marcar un antes y un después en una industria centenaria que está en los albores de una nueva era (la implantación del Internet de las Cosas y la contaminación así lo exigen).

Tim Cook, el futuro en cuatro claves

Sin duda, a pesar de las críticas que recibió en sus primeros meses al frente de Apple, el delfín y sucesor de Steve Jobs ha conseguido multiplicar el tamaño, los beneficios y la relevancia de la empresa en el sector tecnológico. Su visión pragmática del negocio y su afabilidad lo hacen distar mucho del carácter soñador y difícil carácter de su predecesor pero también hace que cuando hable de lo que ocurrirá en el sector tecnológico a corto y medio plazo sea una voz de lo más autorizada.

Hace pocos días Expansión se hizo eco de una entrevista en la que nos regalaba cuatro píldoras de cómo ve la tecnología que nos rodea en un plazo de dos a cinco años. Como era obvio ha creado una avalancha de rumores sobre la estrategia que seguirá su equipo a corto plazo, sin embargo, desentrañando mejor sus palabras vemos que nos esperan importantes cambios en poco tiempo.

  • Automoción, el software será clave. Más allá de soltar una sola palabra sobre el Proyecto Titán y la posibilidad de que Apple lance un coche antes de 2020, Cook explicó que el sector del automóvil se encuentra en el umbral de un cambio enorme. En una ponencia organizada por The Wall Street Journal Cook dijo que el sector está viviendo un punto de inflexión en el que el software es cada vez más importante. Los sistemas de conducción automática pueden ser solo la parte más llamativa pero los sistemas de abordo -definieron CarPlay como «trasladar la experiencia iPhone al coche»- son uno de los cambios más relevantes que estamos disfrutando ya. Sobre los combustibles que usarán los coches para moverse a corto plazo no soltó ni una palabra… ¿cómo se moverá el Apple Car?

 
  • Las tablets evolucionarán hasta hacerse imprescindible. Menos radical que su antecesor al respecto de los ordenadores personales («que vivirán un futuro incierto») considera que para gran parte de los usuarios las tabletas y teléfonos inteligentes sustituirán por completo a los PCs. El motivo es sencillo: «a día de hoy un iPad puede hacer todas las tareas habituales que la mayoría de los ciudadanos demandan de un ordenador» como consultar las redes sociales, trabajar con emails, ver películas o escuchar música. Para aquellos que necesitan algo más -teclados físicos- los formatos como Surface y el iPad Pro son más que suficientes. Los ordenadores de sobremesa parece que quedarán relegados a aquellos que quiere un uso cuasi profesional.

  • La televisión se vuelve definitivamente inteligente. En la presentación del Apple TV Cook fue tajante: «creemos en una televisión llena de aplicaciones». Los televisores seguirán la estela marcada en el uso de los smartphones y las tabletas y dejarán de ser meros emisores de contenidos para volverse dispositivos con los que interactuar de nuevas formas. Son un nuevo objetivo para los desarrolladores que harán de este panel un centro de ocio y trabajo inteligente a demanda del usuario. ¿Será el Apple TV el paso intermedio antes de un smart TV con pantalla Retina? ¿Se volcarán más ahora en este producto olvidado hasta hace bien poco?

  • Del dinero de plástico al dinero inteligente. Aunque la implantación de Apple Pay ha sido menor de lo que esperaba la empresa, los resultados ha sido objetivamente buenos. Cada vez son más fabricantes (Google, Samsung) que se animan a lanzar sistemas de pago virtual seguros y la coyuntura del mercado estadounidense (en breve será obligatorio implementar los chips EMV en todas las tarjetas de crédito) puede hacer que muchas instituciones y comercios se decanten por estos sistemas «incrustados» en los dispositivos inteligentes. ¿Estamos cerca de pagar con el teléfono o el reloj?

Conducción autónoma, el Reino Unido da el salto

A pesar de no contar con ningún fabricante generalista de titularidad británica el Reino Unido es una de las principales potencias mundiales en la industria automovilística. Desde competiciones de motor hasta fabricantes de componentes e importantes centros de empresas internacionales tienen en el país británico su sede y buena parte de su producción.

Por eso es una buena noticia que el propio Gobierno de Londres haya preparado una partida de 19 millones de libras (unos 25 millones de euros) para poner en marcha durante tres años diversos ensayos de coches autónomos. Las áreas que serán escenario para las pruebas serán Bristol (una de las capitales aeronáuticas europeas), Coventry (sede de la legendaria Jaguar), Milton Keynes (sede, entre otras, de Red Bull Racing) y Greenwich, escenario de la primera prueba. -repartidos por el este, el centro y el sur de la isla-.

La fuerte inversión pública viene justificada, en palabras de Claire Perry -subsecretaria de Transporte- por la importancia que la automoción y sus cambios pueden traer al Reino Unido. «Desde la seguridad vial hasta un menor impacto en las emisiones y el tráfico pasando por la inclusión social» y la importancia económica que supondría colocar al Reino Unido a la altura de California, Japón y Alemania en este nuevo negocio.

Los dispositivos, que todavía están en una fase de desarrollo muy primitiva no en cuanto al software de navegación sino en cuanto a las prestaciones y el diseño del hardware permitirán a los pasajeros elegir entre la conducción autónoma o tomar las riendas del vehículo.

De media, cada año, los conductores británicos pasan 235 horas al volante (seis semanas de trabajo, casi diez de vida) con lo que la llegada de estos smart cars permitirá disfrutar de mucho mayor tiempo, mejorar la productividad laboral y, lo más importante, reducir la cifra de accidentes. Según las últimas estadísticas, el 93% de los accidentes de tráfico en el Reino Unido vienen derivados de una excesiva fatiga de los conductores.

El modelo, que contará también con versiones de dos plazas, se moverá gracias a un conjunto de sensores ultrasónicos y radares que le permitirán reconocer su entorno, el estado de la vía y del tráfico e interpretarlos.

A pesar de que los conductores británicos no están muy entusiasmados con el prototipo (el 43% no confía en ellos, el 16% están horrorizados y el 35% cree que incrementarán las primas de seguros) la Administración ya se ha comprometido a modificar la legislación vigente referida a las inspecciones de vehículos y al código de circulación así como publicar un código de prácticas que regulen las pruebas con vehículos autónomos en la vía pública -ya están permitidas-.

Estados Unidos fue el primer país en legislar al respecto (la presión de Google, los rumores sobre Apple, las innovaciones de Tesla y las novedades de las diferentes ediciones del CES han sido definitivas) mientras que en Europa solo Alemania -Audi y Mercedes están invirtiendo en este tipo de vehículos grandes cantidades- y Suecia (los proyectos de Volvo están siendo muy efectivos) han dado el paso. Una pena que en el Estado, a pesar del proyecto Platero, no se haya dado ningún paso más para avanzar en un sector que se plantea estratégico a corto plazo.