Apple, entra en su momento decisivo

Tim Cook probablemente es una de las personas más influyentes de Silicon Valley. Por qué no de Estados Unidos -con lo que esto significa-. Cuando heredó el puesto de CEO de Apple (y sobre todo después de la muerte de Steve Jobs) fueron muchos los que clavaron los ojos en él viendo que haría con una empresa que a pesar de tener millones de fans y detractores lleva mucho tiempo marcando el ritmo de la electrónica de consumo. Siempre se espera más de ellos que de ninguna otra.

Tras un principio titubeante en el que tuvo que trabajar debajo de la alargada sombra del fallecido gurú comenzó a cambiar y modernizar la compañía. ¿Modernizar? Sí, decidió que aunque los de Cupertino son diferentes no podían seguir al margen del mercado. iPads más pequeños, iPhone más grandes, streaming, nuevos interfaces… La apuesta era arriesgada pero el resultado fue redondo: record de beneficios año tras año y una cotización de 700.000 millones de dólares. Un control absoluto del mercado de smartphones y un aura de intocables.

 

Sin embargo, una lección básica de economía -y de la vida- es que el crecimiento y la bonanza nunca duran para siempre. El pasado día 26 la empresa presentó sus resultados financieros referidos al primer trimestre de 2016 con lo que, por fin, podemos tener una imagen completa del año 2015. Y de nuevo tenemos cifras récord: una facturación de 75.900 millones de dólares y unos beneficios de 18.400 millones. ¿Dónde está el problema entonces? En que es una variación positiva de solo el 2%. Demasiado plana para los inversores que ya llevan castigando en el parqué a los californianos desde julio y que ya han restado un 20% al valor de la empresa (ahora es de 535.000 millones).

Lo que más preocupa es el comportamiento del iPhone. Durante el trimestre presentado se comercializaron 74,7 millones de terminales. Eso deja el total en algo más de 310 millones durante todo el año, una cifra muy superior a 2014. No obstante, si comparamos el trimestre de lanzamiento del iPhone 6 con el del iPhone 6S vemos que el terminal a duras penas ha crecido. Solo un 1%. Y eso es algo que nunca le había pasado al smartphone desde su lanzamiento en 2007.

La empresa -y por una vez también los analistas- coinciden en que la variación tiene solo una razón: el comportamiento del dólar de forma global. Con la misma evolución de un año antes los ingresos de la multinacional habrían crecido un 15% hasta los 80.800 millones de dólares.

Si vamos más allá y nos fijamos en los productos vemos que las unidades del iPhone están «planas»; que el lanzamiento del iPad Pro en noviembre no ha conseguido parar la caída del iPad (que ha visto caer sus ventas un 25% en el último trimestre y sus ingresos un 21%); y que aunque los Mac se comportan mejor que el resto del mercado de ordenadores, también han dejado de crecer (han caído un 3% en el interanual). La buena noticia es que en el apartado de «otros» donde entran los Apple TV, Apple Watch, Beats, iPod y accesorios han vivido un crecimiento del 62%.

El problema para muchos es la excesiva exposición que la empresa tiene al mercado de smartphones. El iPad está bajando drásticamente su presencia en el negocio -no así en el mercado- y ya representa lo mismo que los Mac (un 9%) y aunque el negocio de servicios -desde Apple Music a Apple Care pasando por Apple Pay y la tienda de aplicaciones- siguen en buena forma, no llegan al 6% del total.

La empresa saca pecho diciendo que han batido un nuevo récord de dinero en caja: más de 216.000 millones de dólares (podría comprar Microsoft, Facebook o Samsung con ese dinero). Además, dentro de su estrategia se prevén movimientos importantes como el proyecto Titán -a pesar de la marcha de Steve Zadesky se da por hecho que entrarán antes de 2020 en el negocio de la automoción- o la realidad virtual y aumentada donde está realizando importantes fichajes.

2016, el año en 7 tecnologías

2015 ha sido, seguramente, uno de los años más productivos en cuanto a evolución de las TIC (y su influencia en nuestra vida cotidiana) y uno de los más sorprendentes en cuanto a logros científicos de los últimos años. Por eso, este año recién comenzado se presenta como uno de los más prometedores de este siglo. Nos hemos preguntado qué tecnologías serán las más importantes y esperadas durante los doce próximos meses y nos ha salido esta lista.

  • Internet de las Cosas. Todo se volverá inteligente -o empezará a serlo o comenzaremos a verlo así-. A los teléfonos, televisiones, tabletas y coches inteligentes le añadiremos frigoríficos, calefacciones, semáforos, señales de tráfico, los robots de las cadenas de producción industriales, etc. Esto hará que para finales de año el tráfico de información se mida en zettabytes (según Cisco) y que tanto las infraestructuras de comunicaciones -el 5G está a cuatro años vista- como la ciberseguridad sean críticas. Dos palabras estarán en boca de todos: Big Data.
  • Machine Learning. Facebook M, Siri 2.0, el nuevo Googlebot encargado de comprender lo que le rodea. Las máquinas dejan de ser meras calculadoras que responden a nuestras demandas para empezar a flirtear con la inteligencia artificial: aprehender de su entorno y adaptarse al mismo. Las máquinas que nos rodean se vuelven inteligentes, mucho más que smart.
  • Realidad virtualOculus RiftSamsung Gear VRMorpheusCanonHololens… proyectos presentados y mejorados en 2015 que hacen que sumergirnos en la realidad 2.0 sea algo más que un proyecto de ciencia ficción. Con aplicaciones en el ocio, la industria, la salud, etc. la Realidad Virtual pasará a formar parte de cada vez más proyectos y, por ende, de nuestro día a día.
  • Pagos móviles. Si el dinero «de plástico» sustituyó al de papel en muchas de nuestras transacciones, ahora, con la implantación de los wearables, parece que los pagos móviles harán lo propio con las tarjetas. La tecnología NFC, las plataformas como Apple Pay, Samsung Pay, Google Pay, etc. han sido solo el punto de partida para el nacimiento de aplicaciones que permiten el pago y el traspaso de dinero entre particulares -como Yaap y Twyp-. Una forma segura (de nuevo la ciberseguridad es crucial) y rápida que nos evita tener que llevar dinero clásico encima.
  • Wearables. Muy ligado con el anterior, las cifras que barajan analistas (IDC) son optimistas. En el mundo se han vendido durante los últimos doce meses 78 millones de relojes inteligentes y todavía más pulseras. Los dispositivos vestibles empiezan a dejar de ser equipos para geeks y quien los prueba los recomienda. De momento, más de la mitad del mercado está en manos del Apple Watch -algo que cambiará pronto como pasó con los demás iDevices– pero su lanzamiento ha sido crítico para que muchos se animen a comprar uno. Será el año del Apple Watch 2 y en 2020 se espera que los de Cupertino comercialicen más de 100 millones de relojes al año -casi tantos como vende Suiza-.
  • Industria 4.1. Además de otorgar inteligencia a las cadenas de producción, 2016 será el año en el que se consolide la fabricación aditiva. La suma del Design Thinking, la fabricación por impresión 3D y el nacimiento de nuevos materiales más eficientes, eficaces y responsables con el medio.
  • Nuevas formas de ocio en streaming. La semilla de iTunes cambió la forma en la que consumíamos música. Spotify y las demás plataformas de música en streaming hizo que la música digital superara legalmente en ingresos a la «física». Lo mismo ocurrió con los videojuegos -la caída de PSN es mucho más grave para un usuario que esperar en una tienda a un juego agotado- y ahora con la televisión. Netflix, HBO Premium, etc están llamadas a acompañarnos en los nuevos centros de ocio domésticos. Un nuevo reto para las operadoras y para sus paquetes todo en uno.
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Tim Cook, el futuro en cuatro claves

Sin duda, a pesar de las críticas que recibió en sus primeros meses al frente de Apple, el delfín y sucesor de Steve Jobs ha conseguido multiplicar el tamaño, los beneficios y la relevancia de la empresa en el sector tecnológico. Su visión pragmática del negocio y su afabilidad lo hacen distar mucho del carácter soñador y difícil carácter de su predecesor pero también hace que cuando hable de lo que ocurrirá en el sector tecnológico a corto y medio plazo sea una voz de lo más autorizada.

Hace pocos días Expansión se hizo eco de una entrevista en la que nos regalaba cuatro píldoras de cómo ve la tecnología que nos rodea en un plazo de dos a cinco años. Como era obvio ha creado una avalancha de rumores sobre la estrategia que seguirá su equipo a corto plazo, sin embargo, desentrañando mejor sus palabras vemos que nos esperan importantes cambios en poco tiempo.

  • Automoción, el software será clave. Más allá de soltar una sola palabra sobre el Proyecto Titán y la posibilidad de que Apple lance un coche antes de 2020, Cook explicó que el sector del automóvil se encuentra en el umbral de un cambio enorme. En una ponencia organizada por The Wall Street Journal Cook dijo que el sector está viviendo un punto de inflexión en el que el software es cada vez más importante. Los sistemas de conducción automática pueden ser solo la parte más llamativa pero los sistemas de abordo -definieron CarPlay como «trasladar la experiencia iPhone al coche»- son uno de los cambios más relevantes que estamos disfrutando ya. Sobre los combustibles que usarán los coches para moverse a corto plazo no soltó ni una palabra… ¿cómo se moverá el Apple Car?

 
  • Las tablets evolucionarán hasta hacerse imprescindible. Menos radical que su antecesor al respecto de los ordenadores personales («que vivirán un futuro incierto») considera que para gran parte de los usuarios las tabletas y teléfonos inteligentes sustituirán por completo a los PCs. El motivo es sencillo: «a día de hoy un iPad puede hacer todas las tareas habituales que la mayoría de los ciudadanos demandan de un ordenador» como consultar las redes sociales, trabajar con emails, ver películas o escuchar música. Para aquellos que necesitan algo más -teclados físicos- los formatos como Surface y el iPad Pro son más que suficientes. Los ordenadores de sobremesa parece que quedarán relegados a aquellos que quiere un uso cuasi profesional.

  • La televisión se vuelve definitivamente inteligente. En la presentación del Apple TV Cook fue tajante: «creemos en una televisión llena de aplicaciones». Los televisores seguirán la estela marcada en el uso de los smartphones y las tabletas y dejarán de ser meros emisores de contenidos para volverse dispositivos con los que interactuar de nuevas formas. Son un nuevo objetivo para los desarrolladores que harán de este panel un centro de ocio y trabajo inteligente a demanda del usuario. ¿Será el Apple TV el paso intermedio antes de un smart TV con pantalla Retina? ¿Se volcarán más ahora en este producto olvidado hasta hace bien poco?

  • Del dinero de plástico al dinero inteligente. Aunque la implantación de Apple Pay ha sido menor de lo que esperaba la empresa, los resultados ha sido objetivamente buenos. Cada vez son más fabricantes (Google, Samsung) que se animan a lanzar sistemas de pago virtual seguros y la coyuntura del mercado estadounidense (en breve será obligatorio implementar los chips EMV en todas las tarjetas de crédito) puede hacer que muchas instituciones y comercios se decanten por estos sistemas «incrustados» en los dispositivos inteligentes. ¿Estamos cerca de pagar con el teléfono o el reloj?

iOS 9, reforzando los cimientos

iOS, el sistema operativo móvil de Apple, llega a su novena versión lleno de retos. Se encarga de mover los iDevices, la principal fuente de ingresos de la millonaria máquina de Cupertino, y los únicos que, por ahora, resisten el crecimiento incesante de Android y Google. Precisamente por eso, los de Tim Cook se han centrado en mejorar los puntos débiles de las generaciones anteriores ahora que cuentan con un hardware que está batiendo récords: mejorar aún más la experiencia de uso con más posibilidades y la misma estabilidad; multiplicar la autonomía -sobre todo por el desgaste que provocará la simbiosis con el reloj inteligente-; y blindar la seguridad ahora que Apple ofrece todo un universo de consumo en sus equipos. Estas son las claves que nos han mostrado para conseguirlo.

Siri, mucho más que responder

 

Cada semana los usuarios de iPhone y iPad interaccionan con Siri unas 1.000 millones de veces. Esto ha permitido que el sistema mejore un 40% respecto a versiones anteriores y su tasa de error se ha reducido al 5% (Google tiene un porcentaje del 8). Sin embargo, el objetivo en iOS 9 es que deje de ser un asistente para convertirse en una plataforma proactiva. El objetivo es que aprenda del usuario y sea capaz de buscar cosas que no están en su base de datos (como un teléfono) o, por ejemplo, si solemos correr a una hora con música, comenzará a reproducir nuestra lista favorita cuando conectemos los EarPods.

Además, Siri también será más capaz puesto que se integrarán datos de aplicaciones de terceros instaladas en el dispositivo para que los resultados de búsqueda sean más completos y más «a medida». De este modo, si añadimos una cita en el calendario o una ubicación en el mapa, Siri nos podrá decir cuánto tardaríamos en llegar y por dónde deberíamos ir. Incluso al rellenar correos el sistema es más proactivo y nos puede sugerir otras direcciones de email a las que solemos escribir en conjunto con la primera (amigos y familiares, por ejemplo).

Para los que se preocupen por la seguridad, Apple se ha posicionado justo a la contra que Google. Todo lo que Siri aprenda se queda en el terminal. No se comparte con terceros y no se vincula al ID de Apple para evitar hackeos. El problema es qué ocurrirá cuando cambiemos de terminal o tableta. Por supuesto, todas estas mejoras también mejorarían el rendimiento de Spotlight ya que su fuente de información para las búsquedas será mucho mayor.

Notas, News, Pay y Mapas, parecido pero distinto

Apple ha descubierto que las aplicaciones más sencillas como Notas son las preferidas por los usuarios de la manzana. Son fiables y limpias pero, por desgracia, suelen quedarse atrás cuando se comparan con las de terceros. Por eso iOS 9 se ha encargado de vitaminar algunas o, directamente, rediseñarlas desde cero.

Notas ahora permitirá añadir fotos, dibujos hechos a mano, notas rápidas, direcciones y casi cualquier contenido de cualquier otra aplicación en el teléfono o una web. No hace nada que no hagan las demás, pero se suma a una buena batería de mejoras de otras aplicaciones para redondear iOS.

Por su parte, Pay, uno de los lanzamientos de Apple más fructíferos en los últimos tiempos sigue lanzado. Ahora se aprovecha de que Passbook pasa a llamarse Wallet y que podrá incorporar también tarjetas de fidelización a las de pago y a las entradas de nuestros eventos favoritos. Todo ello protegido por nuestra huella dactilar y funcionando con periféricos a partir de tecnología NFC.

Los Mapas, sobre el papel, se acercan -y mucho- a los de Google. En la vista incluyen ya transporte público con rutas de autobuses, trenes, metro y ferrys. Además, nos indicarán las paradas (y las entradas) más cercanas así como restaurantes, bares, tiendas y eventos y nos especificará cuáles aceptan Apple Pay. Una vez más los de Cupertino muestran lo rápido que pueden desarrollar las cosas -cuando hay mucho beneficio de por medio-. Ni rastro de los fallidos mapas de hace un par de años.

Por último, se estrena News que bien podríamos presentar como el Flipboard de la casa. Explicaremos a la aplicación nuestros intereses y medios de comunicación favoritos para construir una revista totalmente personalizada. No es nada nuevo pero la baza de Apple es para qué descargarnos algo de un tercero si la aplicación nativa ya está optimizada para iOS. En un primer momento se lanzará solo en Australia, Estados Unidos y Reino Unido y, en función de los acuerdos con editoriales y su éxito en sus mercados fuertes, se atreverán con otros idiomas. El maquetado, hay que reconocerlo, sí está por encima de sus rivales. Tiempo han tenido para diseñarla…

Esta será una de las mejoras que más agradecerá el iPad, de capa caída por la bajada global de ventas de las tabletas ante la presión de los phablets. Sin embargo, la principal aportación de iOS 9 a la tablet será la incorporación de una tabla de herramientas o los atajos en los teclados físicos que añadamos al iPad y, sobre todo, de la pantalla dividida.

Sí, tampoco es nada nuevo (los Note lo tienen hace mucho tiempo) pero la fluidez con la que demostraron el funcionamiento del Picture in Picture para reproducir vídeos en una «pantalla flotante» mientras trabajamos en una app en el resto del panel o la división para pasar contenidos de una app a otra denota que ha merecido la pena la espera.

Disponibilidad, precios, ventajas y desventajas

El lanzamiento será en otoño -como es habitual- de forma gratuita -como es obligatorio- y funcionará en cualquier equipo que ya corra con iOS 8. Para los usuarios de iPhone 6 les garantiza una hora más de autonomía. Para los demás, les promete no quitarles horas lejos del enchufe ni tampoco rendimiento. El objetivo primordial para los de Cook era garantizar la estabilidad, la fluidez y, sobre todo, el rendimiento. Sin los errores de las versiones de iOS 8.

La beta para desarrolladores ya está disponible por lo que serán muchos los que se animarán a descargarlo pero, hay que recordar, que en Cupertino no lo recomiendan puesto que se trata de una versión de pruebas. ¿Hay más novedades? Sí, se llama Apple Music pero esa la trataremos mañana.

LoopPay, Samsung también quiere hacer negocio

La presión del enorme éxito de Apple Pay, [Enlace roto.] y los malos resultados cosechados por el fabricante más importante durante el último año han hecho que Samsung anunciara a finales de febrero la compra de LoopPay una de las plataformas de pago móvil más importantes del mundo y la llave para que los coreanos accedan a un negocio en el que los fabricantes tendrán mucho que decir y se estaban quedando atrás frente a sus grandes rivales.

Lo que comenzó siendo una alianza para crear una pasarela de pagos para los dispositivos del fabricante ha acabado convirtiéndose en una compra para acelerar el proceso. La idea es que la start up les permita ofrecer a sus clientes una servicio de monedero virtual y una pasarela de pagos rápida y segura desde sus terminales (y minimizar las aplicaciones que puedan provocar una fuga de clientes aún mayor hacia otros dispositivos).

Aunque no se han hecho públicos los datos de la compra los directivos de Samsung aseguraron que los fundadores de Loop y buena parte de la plantilla de la empresa pasarán a formar parte de la división móvil de la multinacional para desarrollar «la nueva ola de innovación en los pagos digitales» que preparan. Además, Samsung heredará los 10 millones de clientes que ya usan con regularidad el sistema de pago móvil, uno de los más importantes de Estados Unidos.

El secreto del éxito de LoopPay es que su sistema es compatible con el 90% de los terminales que hay en las tiendas físicas y que aceptan pagos con tarjetas con banda magnética ya que emplean un adaptador que convierte el datáfono en un sistema inalámbrico. La ventaja es que el sistema de LoopPay no requiere de tecnología NFC como sí lo hacen Google Wallet o Apple Pay. Su equipo de bajo coste le ha permitido crecer muy rápidamente en el mercado ya que la mayoría de las tiendas físicas se han demandado por un sistema mucho menos agresivo tanto para ellos como para sus clientes.

La duda que nos surge ahora, y que LoopPay no ha resuelto aún, es si su solución -los terminales emplean los sistemas de carga inalámbricos para transmitir los datos a las TPVs- tardará mucho en llegar a toda la gama de terminales Galaxy y si seguirán diseñando y fabricando periféricos para dispositivos de la competencia, como el iPhone y otros terminales Android.

Lo que sí es seguro es que la solución de pagos de la start up será compatible con la mayoría de los dispositivos wearables de los coreanos, aunque estos no incorporen Android Wear. Parece que la batalla de Samsung se recrudece con Google más que con Apple.