watchOS 3, como debió ser desde el principio

Aunque casi todos los titulares se los han llevado iOS 10 y macOS Sierra, el equipo que más necesitaba una actualización profunda de su sistema operativo era, sin duda, el Apple Watch. Las ventas de este wearable son ostensiblemente superiores a las de todos sus rivales, sin embargo, como todo el mercado, está muy lejos de ser un éxito o una tendencia.

¿El problema? Hay muchas cosas que no hacen y son muchos los que dudan si necesitan un equipo inteligente más en su vida. Si a eso le unimos a que las aplicaciones se actualizan muy de vez en cuando y que la oferta crece desesperadamente despacio es comprensible que haya un enorme nicho de clientes potenciales que esperen a la versión 2… o a la 3.

Por eso el objetivo de los responsables de watchOS para esta actualización ha sido la inmediatez. Al menos en los vídeos de presentación pudimos ver que las aplicaciones por fin se habría como es de esperar en un equipo Apple: con solo pulsar su icono.

Pero eso no es suficiente. A muchos propietarios del Watch les parece que el equipo -desde el propio hardware- está desaprovechado. Los informáticos se han puesto manos a la obra con guiños como convertir el botón que hasta ahora solo se encargaba de los contactos para convertirlo en una suerte de inicio rápido que nos lleva hasta las aplicaciones más usadas (el enjambre de apps es muy vistoso pero no siempre es la mejor opción para encontrar el programa que queremos).

El interfaz también mejora. Destaca sobremanera el módulo de ejercicio pero también multitud de aplicaciones (información deportiva o notificaciones, por ejemplo) y la «esfera» principal que ahora es más fácil de personalizar, basta con deslizar el dedo sobre ella para elegir el formato que más nos gusta.

La comunicación también mejora. La opción Scribble permite trazar sobre la pantalla respuestas rápidas o un primer mensaje para su envío (siempre textos cortos). Las llamadas de emergencia quedan implementadas con solo pulsar el botón del reloj de forma continuada. Además, los recordatorios, Find my Friends y los temporizadores reciben accesos directos que nos permiten trabajar con ellos sin tocar la corona -menos probabilidad de fallo del hardware-.

Como la versión Sport es la más vendida (aglutina casi el 90% de la facturación según estudios de consultoras) la aplicación de actividad también recibe mejoras. Destaca que ya no solo acumulará nuestro historial sino que nos permitirá compartir con nuestros contactos nuestros resultados con el fin de «competir» o de socializarlos y animar a nuestros amigos a moverse.

La mejor noticia, sin embargo, es que Apple abrirá a terceros su API de watchOS 3 con el fin de que el dispositivo crezca en sus opciones. Como contrapartida, esta tercera versión no estará disponible hasta finales de año y muchos apuestan que se presentará definitivamente en una nueva generación del reloj inteligente.

Apple Keynote, muchas pequeñas mejoras en el software

Para los que esperaban que la Keynote del pasado día 21 fuera el momento en el que se lanzaran dispositivos «rompedores» como un iPad Air 3, un iPad Mini 5, un Apple Watch 2 o algún servicio relacionado con Apple TV, a buen seguro, la conferencia habrá sido un fracaso. La empresa de Cupertino suele dejar estos lanzamientos para junio o septiembre -previo campaña de Navidad-. La reunión de marzo suele traer alguna versión de modelos ya existentes -el 5SE y el iPad Pro de 9,7 pulgadas en este caso- y bastantes retoques en el software, la piedra angular de los californianos.

A día de hoy los de Tim Cook tienen cuatro grandes sistemas operativos. El más relevante por número de dispositivos activados es iOS (el cerebro de iPhone, iPad y iPod). El más capaz y solvente, OS X (que da vida a los Mac). Otro centrado en los wearables, Watch OS (que de momento solo se refiere al Apple Watch) y, finalmente, tvOS, que anima los Apple TV. Todos ellos han recibido mejoras. Os las presentamos todas.

  • iOS 9.3. La penúltima versión de iOS 9 -lo más probable es que en junio lancen iOS 9.4 para empezar en julio con las betas de iOS 10- se ha centrado, sobre todo, en proteger al usuario. Proteger su seguridad con un Touch ID que ahora también «bloquea» las notas; proteger nuestra salud gracias al modo Night Shift que adecua la temperatura del color de la pantalla y su brillo durante la noche para alterar -menos- nuestro sistema circadiano o un nuevo sistema de encriptado que proteja nuestros datos -siguen enfrascados en su pelea con el FBI-. Como funcionalidad, el 3D Touch, una de las apuestas de la empresa en los nuevos dispositivos móviles gana funcionalidades en las aplicaciones nativas y las más importantes de terceros. Por cierto, la unión con CarPlay mejora gracias a un mejor funcionamiento de los mapas y a una simbiosis más lograda con Apple Music.
  • OS X. La versión 10.11.4, en cambio, tiene como objetivo centrarse en la fiabilidad y estabilidad del sistema -algunos usuarios de equipos más antiguos se quejaban de una bajada de rendimiento que Apple pocas veces ve «tolerable». iBooks, iMessage -una de las apps nativas más usadas por los clientes de la empresa-, Fotos (suman soporte para recibir Live Photos)  y el soporte de seguridad para notas son las mejoras más llamativas. Safari también sufre mejoras -o, mejor dicho, soluciona el error que no le permitía abrir determinadas URL-. Por su parte, iTunes llega a la versión 12.3.3 para ganar compatibilidad con los nuevos equipos presentados y ser más estable y rápido.
  • watchOS 2.2. Si bien es pronto para lanzar una nueva versión del reloj inteligente de la casa -para no crear sensación de obsolescencia de los clientes y bloquear las ventas del equipo a la espera del nuevo Apple Watch 2- la empresa sabe que es absolutamente necesario lanzar actualizaciones en accesorios y software que refuerce la sensación de novedad en el usuario y atraiga a nuevos clientes. En el primer apartado destacan, una vez más, nuevas correas. En el segundo, el software que llega es 2.2 y viene con algunas novedades como los fondos de pantalla, la unión a Fotos mejorada, poder crear los «botones» casatrabajobuscar y cerca para obtener indicaciones para movernos así como unos Mapas más integrados y que adquieren  utilidades de la mano de Yelp. Salud y las mediciones de actividad diaria son ahora más fluidas y Apple Music gana relevancia en el conjunto.
  • tvOS 9.2. Por último, el sistema operativo inaugurado con el Apple TV 4 (que aunque no hay cifras oficiales, los proveedores garantizan que está siendo un éxito gracias a la implementación de aplicaciones, juegos y nuevos contenidos) también recibe novedades. La más destacable es que, como iOS, ahora permite archivar los programas en carpetas para tener una navegación más personalizada. El menú multitarea también recibe un repaso para parecerse más al de los dispositivos móviles. Como uno de los puntos fuertes del equipo fue la llegada de Siri al televisor, ahora han añadido los dictados de búsquedas -también por escrito la predicción de búsqueda- así como el soporte para teclados Bluetooth (ya era hora). Los podcasts también ven mejorada su aplicación por completo y ahora permiten la suscripción y archivo de unos pocos favoritos sin tener que perdernos en su enorme catálogo. En cuanto a iCloud y las Fotos en streaming, reciben un soporte completo para su gestión. Por último, la navegación ha mejorado exponencialmente. Ahora todo es más rápido y eso a buen seguro, será un gran reclamo para nuevos clientes.

2016, el año en 7 tecnologías

2015 ha sido, seguramente, uno de los años más productivos en cuanto a evolución de las TIC (y su influencia en nuestra vida cotidiana) y uno de los más sorprendentes en cuanto a logros científicos de los últimos años. Por eso, este año recién comenzado se presenta como uno de los más prometedores de este siglo. Nos hemos preguntado qué tecnologías serán las más importantes y esperadas durante los doce próximos meses y nos ha salido esta lista.

  • Internet de las Cosas. Todo se volverá inteligente -o empezará a serlo o comenzaremos a verlo así-. A los teléfonos, televisiones, tabletas y coches inteligentes le añadiremos frigoríficos, calefacciones, semáforos, señales de tráfico, los robots de las cadenas de producción industriales, etc. Esto hará que para finales de año el tráfico de información se mida en zettabytes (según Cisco) y que tanto las infraestructuras de comunicaciones -el 5G está a cuatro años vista- como la ciberseguridad sean críticas. Dos palabras estarán en boca de todos: Big Data.
  • Machine Learning. Facebook M, Siri 2.0, el nuevo Googlebot encargado de comprender lo que le rodea. Las máquinas dejan de ser meras calculadoras que responden a nuestras demandas para empezar a flirtear con la inteligencia artificial: aprehender de su entorno y adaptarse al mismo. Las máquinas que nos rodean se vuelven inteligentes, mucho más que smart.
  • Realidad virtualOculus RiftSamsung Gear VRMorpheusCanonHololens… proyectos presentados y mejorados en 2015 que hacen que sumergirnos en la realidad 2.0 sea algo más que un proyecto de ciencia ficción. Con aplicaciones en el ocio, la industria, la salud, etc. la Realidad Virtual pasará a formar parte de cada vez más proyectos y, por ende, de nuestro día a día.
  • Pagos móviles. Si el dinero «de plástico» sustituyó al de papel en muchas de nuestras transacciones, ahora, con la implantación de los wearables, parece que los pagos móviles harán lo propio con las tarjetas. La tecnología NFC, las plataformas como Apple Pay, Samsung Pay, Google Pay, etc. han sido solo el punto de partida para el nacimiento de aplicaciones que permiten el pago y el traspaso de dinero entre particulares -como Yaap y Twyp-. Una forma segura (de nuevo la ciberseguridad es crucial) y rápida que nos evita tener que llevar dinero clásico encima.
  • Wearables. Muy ligado con el anterior, las cifras que barajan analistas (IDC) son optimistas. En el mundo se han vendido durante los últimos doce meses 78 millones de relojes inteligentes y todavía más pulseras. Los dispositivos vestibles empiezan a dejar de ser equipos para geeks y quien los prueba los recomienda. De momento, más de la mitad del mercado está en manos del Apple Watch -algo que cambiará pronto como pasó con los demás iDevices– pero su lanzamiento ha sido crítico para que muchos se animen a comprar uno. Será el año del Apple Watch 2 y en 2020 se espera que los de Cupertino comercialicen más de 100 millones de relojes al año -casi tantos como vende Suiza-.
  • Industria 4.1. Además de otorgar inteligencia a las cadenas de producción, 2016 será el año en el que se consolide la fabricación aditiva. La suma del Design Thinking, la fabricación por impresión 3D y el nacimiento de nuevos materiales más eficientes, eficaces y responsables con el medio.
  • Nuevas formas de ocio en streaming. La semilla de iTunes cambió la forma en la que consumíamos música. Spotify y las demás plataformas de música en streaming hizo que la música digital superara legalmente en ingresos a la «física». Lo mismo ocurrió con los videojuegos -la caída de PSN es mucho más grave para un usuario que esperar en una tienda a un juego agotado- y ahora con la televisión. Netflix, HBO Premium, etc están llamadas a acompañarnos en los nuevos centros de ocio domésticos. Un nuevo reto para las operadoras y para sus paquetes todo en uno.
Noticia recomendada por Binary Soul

2015, los gadgets más buscados en Google

Esta  época del año es, sin duda, la más idónea para las listas recopilatorias. Los amantes de las estadísticas ven en ellas un interesante resumen de las tendencias que han marcado los últimos doce meses y, aunque no siempre son fiables, si la fuente tiene una población tan amplia como Google sí es cierto que pueden ser un buen «retrato robot». Por eso os traemos hoy la lista que han elaborado los de Mountain View con los diez gadgets más buscados.

  • iPhone 6S. Se lanzó el 13 de septiembre, pero, como siempre, los rumores estaban en el aire desde mucho antes. La versión potenciada del terminal que había batido todos los récords no consiguió tantas colas en las puertas de las tiendas de Apple (al menos en Estados Unidos) pero sí logró mejorar las cifras de ventas de su predecesor. Sigue siendo la referencia, la vara de medir de todo su sector. Por eso tantos lo aman y tantos lo odian.
  • Apple Watch. Llegó en marzo y aunque muchos auguraron el primer gran batacazo de Apple en un dispositivo físico en años -lo del 5C quedó muy amortiguado por las buenas ventas del 5S- en solo un mes se comercializaron más unidades que de todos sus rivales juntos con Android Wear en un año. En septiembre actualizaron su sistema operativo y lanzaron nuevos accesorios y correas. Y en diciembre, aunque no hay cifras oficiales de ventas, un estudio de Ipsos demostró que el 62% de propietarios de Apple Watch regalarían uno estas Navidades. No es perfecto, ¿pero a caso debe serlo?
  • Sony Xperia M2. No es un terminal premium. Ni siquiera lo fue en su lanzamiento allá por 2014. Destaca por su buena conectividad (empezando por el 4G), por la calidad de construcción -sello de Sony en todos sus productos- y, sobre todo, por un precio imbatible: 189€. Excelente para un terminal con cámara de 8 Mp, procesador de cuatro núcleos y pantalla de 4,8 pulgadas. La demostración de que no todo lo bueno y barato viene de China se cuela en el tercer puesto.
 
  • Samsung Galaxy Grand Prime. Otro terminal donde se impone el razonamiento calidad precio. Procesador de cuatro núcleos, una pantalla con una buena resolución y 5 pulgadas de diagonal y una cámara de 8 Mp. El estándar de la clase media según Samsung. Un éxito en gran parte del mundo por su buen precio: 160€.
  • Huawei Ascend P7. La marca china se ha hecho fuerte gracias a su buen posicionamiento en las redes y al boca a boca. Un ejemplo de que el prurito Made in China no tiene porque significar nada malo. Se presentó también a finales de 2014 y puso su grosor como bandera de lo que debe ser un premium. Un gran hardware en 6,5 milímetros de grosor: cámara de 13 Mp para la trasera y 8 para el frontal, procesador de cuatro núcleos, pantalla de 5 pulgadas Full HD y 124 gramos de peso. Y todo ello por 349€ libre. Ahora se entiende mejor el problema de Samsung, Sony y LG a la hora de vender sus smartphones en algunos mercados.
  • iPad Pro. La esperada tableta de productividad de Apple ha levantado mucha polémica. Para muchos no es más que un iPad Air 2 vitaminado. En su interior trabaja la mejor ingeniería de la casa en mucho (mucho) tiempo. En cualquier caso, como cualquier otro producto de la casa de Cupertino, la expectativa levantada ha permitido que se ubique en el sexto lugar en solo 4 meses.
  • Sony Xperia Z5. La gama Z de Sony es, sin duda, una de las referencias en su segmento. Terminales que siempre añaden algo a la versión anterior. En este caso, es el primero con panel 4K. Sus acabados son excepcionales. Su rendimiento sobresaliente. Y su precio no es más caro que el de sus rivales. Esperemos que las ventas le acompañen más que a sus predecesores. Lo merece.
  • Sony Xperia Z3. Su sombra es tan alargada como la del Galaxy S3 para Samsung. Su mejora respecto al Z2 fue tan grande y su rendimiento tan notable que a pesar de tener más de un año y dos generaciones posteriores sigue siendo uno de los que mejor venden los nipones. Sus 20,7 Mp de cámara, su panel Full HD de 5,2 pulgadas y el procesador Qualcomm 801 de cuatro núcleos dejan claro por qué. Su precio es de 569€ libre pero es fácil encontrarlo más barato con cualquier operadora. Merecido octavo puesto.
  • Xiaomi Mi5. Aún no está en el mercado. Aún no se sabe fecha de lanzamiento. Pero está en novena posición. Esto deja claro la expectación que levanta (y no solo en China, donde quien manda entre los buscadores es Baidu). Los rumores hablan de un procesador Qualcomm Snapdragon 820 y características que dejarían atrás a cualquier otro Android por un precio muy competitivo. ¿El espaldarazo definitivo para que Xiaomi asalte el mercado de smartphones? Por cierto, la imagen no corresponde al terminal. Es solo un prototipo que corre por la web.
  • iPhone 6S Plus. El hermano mayor, más caro y más potente del iPhone 6S cierra la lista. Una vez los clientes han perdido el miedo a tener un phablet de Apple las ventas le empiezan a acompañar -muchos rivales «matarían» porque sus equipos estrella, desde 749€, tuvieran sus cifras-.

Wearables, ¿éxito o fracaso?

Cuando llegó el Apple Watch al mercado muchos coincidimos que por fin llegaba el termómetro que diría si los usuarios realmente estaban interesados en volver digital todos los dispositivos de nuestra vida. ¿Estábamos preparados para los wearables en nuestro día a día?

Las pulseras de monitorización habían demostrado tener una incidencia débil en el mercado a pesar de que su precio no era obstáculo. Los relojes inteligentes como Pebble seguían viéndose como un producto para geeks y los relojes deportivos multifunción se quedaban excluidos a gimnasios, entrenamientos y alguna competición popular. ¿Podría Apple, la empresa que nos metió en la era de los iDevices hacer que quisiéramos gastar 400 euros en un smartwatch o que en su defecto nos lanzáramos a por alguno de la competencia por mera inercia?

Como es habitual antes de cualquier lanzamiento, casi medio año antes de su presentación se hablaba de todas las posibilidades, precios y configuraciones que tendría el reloj inteligente de Apple. Incluso de la acogida que podría tener en función de las mismas. Como es habitual en la casa de Cupertino cuando las cifras no son espectaculares la información dice que están satisfechos con las ventas del reloj, aunque no las han detallado. Solo se sabe que durante el primer fin de semana vendieron un millón de unidades y que en tres meses vendieron más que todo el mercado android en un año. ¿Significa esto que es un éxito? No necesariamente.

Recientemente la empresa Ipsos Mori, especializada en servicios de investigación, realizó un estudio en varios países de la Unión Europea en la que preguntaban a los entrevistados sobre su relación con los wearables. Desde si los conocían hasta si los consumían o tenían previsto hacerlo.

Del mismo modo que ocurre con otros lanzamientos tecnológicos la tasa de intecionalidad y conocimiento era mucho mayor según bajaba la edad media de quienes respondían. Más del 60% de las personas -independientemente del sexo- sabían lo que era un smartwatch. El porcentaje era de más del 70% entre los menores de 35 años y de menos del 55% cuando se superaba esa edad.

Sobre quiénes los tenían -y usando esa edad como frontera divisoria- era del 2% por debajo y del 1% por encima. ¿Por qué esto? ¿Solo por el precio? Realmente no son más caros que un pulsómetro o un reloj de cuarzo de gama media. La respuesta parece venir del uso que creemos que tienen.

El 24% consideran que es un producto que facilita el día a día y aún menos lo consideran una necesidad. De hecho, solo el 6% baraja comprar uno durante 2016. Si comparamos la cifra con otros productos mucho menos cotidianos como los cascos de realidad virtual el resultado sorprende: solo un 25% de los encuestados saben qué es un casco de realidad virtual, pero un 47% quieren probar y comprar uno.

La conclusión es que aunque sabemos que son dispositivos más o menos útiles y económicamente accesibles la mayoría de los encuestados mostraban dudas de si querían incorporar otro dispositivo que necesita que lo carguen, que nos monitorice, que nos «bombardee» con notificaciones a cualquier hora en cualquier lugar. Aunque la esfera de la privacidad parece cada vez más débil frente a la era de la mensajería instantánea y las redes sociales hay un ámbito -el físico- que queremos que mantenga la integridad.

Otros analistas dicen que solo ocurre que es una tecnología que aún está en sus primeras fases: faltan utilidades e implantación en el ecosistema para ganar interés. Puede que el producto de la manzana sea capaz de romper el hielo como ya lo hizo antes el iPad. La duda es si realmente queremos que lo haga.