iPod nano, el pequeño se hace grande

He tenido el placer de tener en mis manos el último iPod nano. La sexta generación, que se presentó el 1 de septiembre de este mismo año, ha sufrido un cambio de diseño y concepto que ha conseguido acercarle más que nunca a las comodidades de su hermano mayor -el flamante Touch- tomando el peso del otro pequeño de la familia Apple, el Shuffle.

Las cifras de ventas lo colocan como el gran referente de entrada a la familia Apple que desbancó a los Walk Man de Sony -yo mismo accedí a ella con el Nano de cuarta generación-. Descubramos ahora en qué ha cambiado este pequeño.

El cambio más significativo se aprecia a simple vista. Ha reducido su tamaño a la mitad -46% menos de superficie y 42% menos de peso- perdiendo su característica ruleta desde la que se controlaban todos los menús. Para sustituirla recibe la famosa pantalla multitáctil de la marca. Ésta tiene una resolución de 240×240 píxeles en sus 1,5 pulgadas de tamaño.

Además, en su interior habita una batería de polímero de litio que aumenta su autonomía hasta las 24 horas de reproducción ininterrumpida -según Apple-, aunque ya he podido comprobar en persona que es muy superior a la de las anteriores generaciones. Por último, su físico admite mediante el cable adaptador, conectarse a cualquier entrada USB 2.0.

En cuanto a prestaciones, sigue añadiendo el indispensable sintonizador de radio FM y suma el podómetro para unir a la aplicación compartida con Nike -antes había que pagar 19,90€ para integrarlo en la ranura del cargador mientras hacíamos deporte-, así como el novedoso VoiceOver, que no sólo te permite ver descripciones de las canciones -previo iTunes-, sino que te diga el nombre de la canción cuando lo solicites.

La capacidad de su memoria flash sigue entre los 8 y los 16 GB y la tasa de reproducción de sus cascos en un maravilloso abanico de entre 20 y 20.000 Hz y una impedancia de 32 Ohm, lo que unido a su interior de neodimio da una resolución de audio similar a la de auriculares de gama media alta de mucho más precio.

La guinda a todo esto, el indispensable y absolutamente necesario iTunes que en su versión 10.0 riza el rizo y optimiza su sistema de descarga de canciones -unido a un aumento sustancial de la biblioteca con adquisiciones como The Beatles-. Si buscáis un reproductor ligero, resistente -el mío tiene ya dos años-, con buena autonomía, diseño atrevido, pantalla táctil, un interfaz sencillo y personalizable y un calidad de sonido superior os recomiendo, sin duda, este iPod Nano. Os costará 159€ -en la página web podéis hasta gravarle una frase- pero será un inversión inmejorable.