ASICS FuzeX, reformulando el gel

Durante mucho tiempo ASICS era la marca de referencia en el running. Lejos de necesitar importantes campañas de marketing, el boca a boca y el excepcional rendimiento de todos sus productos eran aval suficiente para que los nipones fueran la favorita por millones de atletas en todo el mundo. Sin embargo, el empuje de otras marcas como Mizuno, Adidas (y su Boost) o Under Armour hicieron que la empresa adquiriera una imagen de obsolescencia que la hizo perder cuota de mercado.

Lejos de amedrentarse o dejarse llevar por las modas, los directivos de la marca decidieron desarrollar con calma las mejoras. Comprender si los avances de la competencia eran pasajeros o si las demandas del mercado realmente habían cambiado para hacerlas suyas, mejorarlas y evolucionar correctamente su catálogo.

Si el año pasado llegaron los upper termosellados y diseños más actuales, 2016 está siendo el año de nuevos modelos que se complementan con las legendarias Cumulus, Nimbus, Kayano y compañía. Si hace pocas semanas hablamos de las Metarun como un laboratorio en el que ASICS había volcado lo mejor de sí misma, ahora le toca el turno a las FuzeX y todas sus innovaciones.

Fuzegel, una nueva mediasuela


La clave de las nuevas zapatillas (tanto las FuzeX como las FuzeX Lyte) es el nuevo compuesto elaborado a partir de la goma EVA y el Gel de la casa. Una combinación que busca ahorrar peso y mejora la firmeza para incrementar el efecto «rebote». Si le sumamos un nuevo mesh (malla) para la zona superior y una suela con nueva configuración tenemos como resultado un conjunto mucho más versátil.

Para la zona del talón han empleado una mezcla ligeramente diferente. Junto al Fuzegel han utilizado Solyte, el material de amortiguación tope de gama de los nipones, para conseguir una mayor estabilidad en el aterrizaje. Además, la plantilla es una X-40 Sockliner que suma una dosis de amortiguación interna (además de ser antibacteriana y tener «memoria» para adaptarse de forma independiente a la pisada de cada corredor).

El drop elegido es 8 mm entre el talón y metatarso para dotarla de más agilidad y una pisada más natural y, además, hacerlas menos agresivas cuando las usamos para otras actividades o para vestir -su diseño minimalista es, para nosotros, espectacular-.

Por si todo esto fuera poco, las FuzeX Lyte son aún más ligeras con un upper más sencillo y con una mediasuela construida íntegramente el Fuzegel para hacerlas más reactivas. En definitiva un modelo neutro con 280 gramos (270 las lyte) con un precio de entre 130 y 100 euros (de nuevo las Lyte) y la mejor tecnología de los nipones.

ASICS MetaRun, del laboratorio al asfalto

Como ya hemos dicho en otras ocasiones el desarrollo, diseño y comercialización del material deportivo tiene muy poco que ver con el resto de la industria textil y de calzado. Normalmente, detrás de los grandes lanzamientos (esos que aportan una evolución a la forma en la que practicamos nuestro deporte favorito) suele llevar detrás bastante tiempo de investigación y una buena dosis de innovación en materiales y diseño estructural de las prendas y zapatillas.

ASICS es una de esas firmas que siempre imprime un alto componente tecnológico a sus productos. Probablemente menos mediática que otras, su éxito se basa en el boca a boca y en la durabilidad y fiabilidad de todo su catálogo. Por eso, cuando anunciaron que después de tres años de trabajo ya estaban preparados para presentar en sociedad las nuevas MetaRun tuvimos una gran curiosidad.

Más allá del marketing de todo lanzamiento (hemos estado desarrollando la mejor zapatilla para correr jamás creada) en la presentación los nipones dejaron claro que se trata de un calzado para corredores de larga distancia, de media maratón en adelante, que buscan un modelo que les sirva para todo tipo de entrenamiento y la propia carrera. Y para ello han perfeccionado y creado una serie de nuevas tecnologías que prometen.

La primera es FlyteFoam una mediasuela completamente nueva más ligera pero más amortiguada que la anterior que cuenta con unas fibras naturales -no han especificado cuáles- con las que se reduce drásticamente la fatiga del material. Por su parte, el AdaptTruss se un nuevo sistema de estabilidad inteligente que se adapta a cada corredor de forma dinámica ya que la pronación se genera y agrava muchas veces por mero efecto del cansancio.

Para adaptarse al soporte del runner han creado un nuevo compuesto que también se encuentra en la media suela y que recibe el nombre de Sloped DUOMAX y que es válido para cualquier tipo de peso, velocidad y para atletas pronadores y neutros. Por último, el exterior de la zapatilla cuenta con Optimized Upper en la que hay una nueva malla llamada Jacquard Mesh más ligera y adaptable y un exoesqueleto externo al que han bautizado MetaClutch que se encarga de guiar nuestro pie en cada zancada sin importar el tipo de pie.

 

 

Sin duda, y como explicaba Motoi Oyama, presidente y CEO de ASICS, «las MetaRun es la zapatilla más tecnológica y avanzada» que ha presentado hasta ahora la empresa. Un modelo pensado para hacer frente a modelos rompedores de otros fabricantes como Adidas que se han redefinido por completo a través de materiales como el Boost y diseños estructurales como el de las UltraBoost.

Seguramente en este punto os estaréis preguntando por qué si el modelo tiene todos estos avances se ha reducido solo a un modelo para larga distancia. La respuesta, según el propio Oyama, es sencilla: «las necesidades de casi todos los atletas que preparan este tipo de carreras es la misma. Buscan un calzado ligero pero amortiguado, estable, con buen ajuste, adaptativo -a la pronación- y al peso». Dicen que no es la «zapatilla única» que buscan todos los runners y fabricantes pero también aseguran que esta es la que más se acerca.

Y lo es porque gracias al FlyteFoam en la mediasuela se ahorran 20 gramos frente a compuestos anteriores (es un 55% más liviano que cualquier otro material equivalente del mercado). Estable porque el AdaptTruss y el Sloped DUOMAX permiten una torsión un 28% menor en la zona trasera y un 15% menor en el cómputo total. Ajustable porque la sujeción lateral mejora un 12% gracias al combo MetaClutch y Jacquard Mesh y el Dynamic Fit sujeta un 15% en la zona media. Y amortiguada porque el X-GEL absorbe hasta un 18% más de impacto que cualquier otro material de la casa.

A la venta desde el día 1 de diciembre con un precio único de 250€ independientemente de que sea de mujer u hombre, su tirada está reducida a solo 60.000 pares. Solo tenemos una duda, ¿cuándo llegarán estas mejoras a nombres míticos como Cumulus, Nimbus y Kayano? ¿Es solo el principio de una revolución tan grande como la vivida por Adidas?