Chrome OS, objetivo PC

La apuesta de Google por el mercado de hardware va mucho más allá de los Chromebooks propios y los Nexus. Además de proyectos como Google Car y los Chromecast, ahora la empresa del buscador ha presentado su última incursión en el negocio PC de la mano de ASUS. El dispositivo, como veis en la imagen que abre el post de hoy, es similar a un stick USB y permite convertir cualquier monitor o televisión con entrada USB en un ordenador con Chrome OS. Y lo hace con un precio de derribo: 100 dólares (unos 95 euros).

Pero, por si esto fuera poco -hay usuarios que siguen prefiriendo un ordenador en formato clásico no un panel «convertible»- la empresa de Mountain View ha presentado también varios dispositivos de algunos de sus asociados como Haier y Hisense. Dos portátiles con su sistema operativo basado en la web que tienen un precio de 150 dólares así como un tercero de ASUS de menos de 250.

Con la misma estrategia con la que Windows se hizo con el negocio de ordenadores en todo el planeta, Google ha conseguido hacerse con un 80% del mercado móvil gracias a su distribución del sistema operativo entre los fabricantes de relevancia. Así, su idea de precios competitivos, un sistema operativo sencillo pero estable y la conectividad absoluta pretende comenzar a socavar el dominio de los de Redmond en el negocio PC.

Lo que empezó como una «aventura» ha ido ganando velocidad. Así, según la empresa, durante el año pasado se comercializaron 5,2 millones de Chromebooks. Si lo comparamos con la cifra de PCs -por encima de los 308 millones- la cifra puede parecer insignificante. No obstante, si tenemos en cuenta que es un incremento del 79% y repasamos la lista de socios de Google en su proyecto Chrome, la cifra adquiere mucha relevancia. El mercado PC cayó un 2% y, a pesar de que los analistas no creen que se vaya a dar un gran incremento a corto plazo, Google espera que sus portátiles vendidos superen los 17 millones en dos años. Un 300% de subida.

Gran hardware para un equipo ultraportátil

Bajo la máxima de convertir en un equipo Chrome OS cualquier dispositivo -no se trata de darle conectividad a la pantalla, eso lo hacen otros dispositivos, se trata de dotarle de capacidad de procesado- dentro de este pequeño stick trabaja un SoC Rockchip 3288 y una GPU de cuatro núcleos con 2 GB de RAM a los que añade 16 GB de capacidad de almacenamiento, conectividad WiFi, puerto USB 2.0 y Bluetooth 4.0.

Es la solución de ultraportabilidad por excelencia ya que se puede llevar -literalmente- nuestro ordenador Chrome OS a cualquier pantalla cuando queramos. Y esto refuerza la presencia de Google en el mercado de acceso de equipos informáticos. De hecho, la empresa baraja que hasta el 85% de sus ordenadores se vendieron para el sector educativo. ¿Pero se puede aplicar a cualquier otro sector económico? Por supuesto, de hecho, casi cualquiera que no requiera un gran rendimiento (se nos ocurren el bancario o el hostelero) son susceptibles de verse atraído por una solución rápida, sencilla, barata y segura.

La unión de dispositivos como Chromecast, Chromebit, Android Wear y Android denotan el objetivo de la empresa de asentarse como una plataforma abierta sobre la que los demás -empresas y usuarios- puedan desarrollar sus proyectos. Movilidad y procesado con internet como punto de acceso. Una propuesta más sencilla que la de Microsoft que con Windows 10 quiere llevar su nube y toda la experiencia de su sistema operativo a todos los fabricantes. Google quiere cambiar el concepto de PC- ¿Cómo responderá la empresa de Satya Nadella?

Ordenadores y dispositivos móviles, las cifras de 2014

La industria tecnológica, sin duda, es una de las que más crece y más factura. Después de las cifras millonarias de beneficios de Apple, los récords de ventas de Samsung (como grupo no su división de móviles) y el crecimiento exponencial de la implantación de smartphones durante los últimos meses, nos llegan también las cifras de crecimiento de los ordenadores -sostenidas por primera vez en casi un lustro-. Por eso es momento de recapitular y averiguar cuáles han sido los principales fabricantes de smartphones y ordenadores durante el último año.

Smartphones, un invitado «inesperado»

Hemos repetido muchas veces que el negocio móvil, aunque millonario, no reporta beneficios a la mayoría de los fabricantes. El nicho más suculento, el de los terminales inteligentes, está copado, prácticamente, por dos fabricantes. Dos propuestas antagonistas pero igual de válidas que no dejan hueco a los rivales. Por un lado, Apple sigue remontando de la caída de prestigio, ventas y beneficios, que vivió durante los últimos meses de 2013. Por otro, Samsung, claro dominador del universo Android, empieza a notar la presión de una Apple que empieza a jugar con sus mismas reglas y los fabricantes chinos, cada vez más capaces y mucho más competitivos en precios.

En 2014 se comercializaron en todo el mundo 1.301,1 millones de smartphones, un 27,6% más que el año anterior. El enorme empuje del iPhone 6 (que ha batido todos los récord de ventas) y la democratización de los precios de estos dispositivos ha hecho que su implantación comience a ser un estándar mucho más allá de los mercados maduros.

Así, Samsung ha conseguido igualar (mejora levemente) sus ventas respecto al año anterior al llegar a los 318,2 millones de terminales vendidos (un 0,6% más y un 24,5% de cuota de mercado, que baja desde el 31%). Muy por detrás de los coreanos se coloca el gigante de Cupertino. Apple ha disparado sus ventas un 25,5% hasta llegar a los 192,7 millones de iPhone vendidos y un 14,8% de la cuota de mercado.

Por detrás se coloca el gigante chino Huawei que ha superado los 73,6 millones de terminales vendidos (un 50,4% más que en 2013 para un 5,7% de la cuota de mercado) y Lenovo (al que hay que sumarle las ventas de su adquisición Motorola) que ha llegado a los 70 millones de smartphones, un 54% más y una cuota del 5,4%.

El Top 5 lo cierran los coreanos de LG con 59,2 millones de teléfonos vendidos (gracias a su fortaleza en su mercado doméstico), un 24% más. La empresa se queda con un 4,6% del negocio. Sin embargo, estas cifras reflejan que los demás fabricantes, que en 2013 tenían un 40% del mercado, han crecido un 44,2% interanual para llegar a los 45,1 millones de teléfonos vendidos. ¿Han resucitado Sony o HTC? Nada más lejos de la realidad.

Si miramos la tendencia más inmediata, la del último trimestre, vemos que la perspectiva es bien diferente. Por un lado, la distancia entre Samsung y Apple se queda en un escueto 0,16% del mercado, poco más de 600.000 unidades. Mientras que los coreanos se han dejado un 11% de las ventas en la campaña de Navidad, los de la manzana han llegado a los 74,5 millones de iPhone (10 cada segundo, un 46% más que hace un año).

Lenovo supera por poco a Huawei (crece un 78% frente al «escaso» 41,7% de la marca del abanico rojo) y ambos afianzan sus ventas y su cuota de mercado por encima del 5%. Pero la gran sorpresa está en el quinto puesto. Los chinos de Xiaomi han adelantado por la derecha a todos sus rivales minoritarios para colocar 16,6 millones de terminales y crecer casi un 180%. Ahora su gran reto es seguir creciendo en China, derrocar a Samsung en Asia y superar los 100 millones de unidades vendidas en menos de un año. Incluso Apple es su objetivo. Buscan que los usuarios abandonen los iPhone regalándoles un Mi4 (si tienen una versión anterior al 5S) o un Mi4 Pro (si tienen un 6 o un 6 Plus). Parece una tarea titánica pero viendo su crecimiento en los últimos meses, si algún fabricante puede hacerlo, sin duda es éste.

Ordenadores, duelo de titanes

El mercado de ordenadores también está de enhorabuena. A falta de que se publiquen los resultados de ventas anuales de los principales fabricantes ya podemos hacernos un mapa del estado de salud del negocio.

El primer puesto es para Lenovo. La empresa que primero se quedó con la división de IBM y que ahora se ha hecho con Motorola demuestra que su apuesta por la potencia está siendo premiada en el creciente mercado de ordenadores. En el tercer trimestre de 2014 se hizo con un 20% de la cuota de mercado con un crecimiento interanual del 11%.

En segundo lugar se ubica Hewlett Packard. Dentro de un enorme proyecto de reestructuración, los californianos han conseguido crecer más de un 5% para rozar los 15 millones de equipos comercializados ese trimestre y quedarse con casi un 19% del mercado.

En tercera posición se encuentra Dell. La empresa ha crecido casi un 10% desde el regreso de Michael Dell para superar el 13% de la cuota de mercado y rondar los 11 millones de ordenadores comercializados previa campaña de navidad.

Fuera del podio Acer ha crecido un 11% para superar los 6,6 millones de ordenadores y quedarse con un 8,4% del mercado. Finalmente, Apple sigue viendo como sus MacBook e iMac pasan de ser objetos minoritarios de culto y crecen un 9% las ventas hasta superar los 5 millones de ordenadores. Es cierto que la cifra es muy poco superior a la de ASUS, sin embargo, el rendimiento de su ecosistema y el crecimiento de ventas de sus demás equipos empujan a los de la manzana a los puestos de privilegio.

Transformer Book V, todo, todo y todo

Los ingenieros taiwaneses debieron plantearse un día la posibilidad de crear un dispositivo que -como rezaba aquella niña de la publicidad- lo hiciera «todo, todo y todo». Un equipo que funcionara como portátil Windows, portátil con Android, tablet Windows, tablet Android… y que además añadiera a todo esto un smartphone (aquí se la jugaron sólo con Google). Un verdadero Transformer que guarda lo mejor del universo Windows (su versatilidad para el trabajo) y Android (todo lo demás).

El dispositivo consta de una pantalla de 12,5 pulgadas «extraíble» que se convierte en una tableta Android -versión 4.4.- o con Windows 8.1 a gusto del usuario y de un teclado completo con trackpad y una batería extra que multiplica la autonomía del conjunto y que al acoplarse lo convierte en un portátil de pleno uso. Por último, incluye un smartphone de 5 pulgadas que encaja en la tableta (lo que permite sincronizar los contenidos a una velocidad sorprendente) y redondea el conjunto más potente del mercado.

Por separado, la tableta sólo puede funcionar como equipo Windows 8.1, sin embargo, es al encajar el smartphone cuando el panel replica los contenidos para convertirlo en un equipo con la plataforma de Google. Como tableta o smartphone puede guardar hasta 128 GB (una de las mayores del mercado). Su capacidad de almacenamiento como portátil es de un 1 TB, también una de las cifras más importantes del segmento. Esto es importante porque los contenidos de ambos sistemas no pueden ser visualizados o compartidos entre sí de forma nativa (existen aplicaciones que permitirán pasarlos de Windows a Android y viceversa cómodamente).

El smartphone independiente tampoco se queda atrás. Es el primero del mercado en contar con un procesador Intel Atom de cuatro núcleos lo que le garantiza una fluidez sobresaliente. Además, su considerable diagonal le permite implementar una batería de 2.500 mAh lo que le otorga 10 horas de autonomía. Además, cuenta con 64 GB de capacidad y 2 GB de RAM (¿seguirá Samsung diciendo que tiene el smartphone más potente del mercado?).

Todavía no hay fecha de lanzamiento ni precio, pero sí sabemos que, si los usuarios le dan una oportunidad, disfrutarán del todo en uno más potente hasta la fecha.

Tabletas, cuando más es más

 

La evolución de las tabletas es, probablemente, el mejor ejemplo de la evolución del sector tecnológico en los últimos tiempos. Hace poco más de tres años ni siquiera existían. Nacieron como una proyecto cuasi personal mucho más que como una necesidad o demanda de los consumidores y han pasado de producto de nicho a, literalmente, comerse el negocio de los ordenadores y llevarnos a la era postPC.

 

En estos 37 meses hemos pasado de un único modelo a una inmensa amalgama de tabletas que tienen mucho en común entre sí (componentes) y que se distinguen las unas de las otras por poco más que el sistema operativo y la calidad de los acabados. El rango de precios ha ido completándose por la parte baja ante la creciente demanda de los países emergentes y la consolidación de la tecnología que emplean. Los tamaños, del mismo modo, han sido creados más por «capricho» empresarial que por necesidades de los clientes… ¿o no es así?

 

El CES de Las Vegas ha demostrado que, a falta de Apple (que sigue siendo el dominador del mercado con sus dos tabletas, iPad Mini y iPad, como las más vendidas y deseadas) Samsung es la que marca el ritmo y las tendencias. Si Android obligó a que los de Cupertino tuvieran que recapacitar sobre su estrategia y lanzasen un modelo más pequeño, ahora el máximo exponente del sistema operativo de Google nos muestra la versión más grande de su tableta de éxito: la Note Pro.

 

Orientado a aquellos que ya han dado el salto del portátil a la tableta y que ahora quieren olvidarse de cualquier atisbo de no movilidad, los coreanos proponen un modelo de poco más de 12 pulgadas que por software recuerda mucho más a un PC con Windows 8 que a una tableta al uso. Si el mundo del ocio está en manos del iPad, el asalto es el mundo del negocio.

 

Y como hemos dicho que Samsung es la que marca el ritmo en ausencia de los de la manzana, ASUS y Hewlett Packard presentaron también propuestas que apuestan por tabletas más grandes y potentes que apuntillen al ordenador -hasta hace poco su producto estrella-. Ambos fabricantes han creado modelos que trabajan a la vez con Android y Windows. Para algunos, como el directivo de Lenovo Gianfrancio Lanci, sólo sirve para ralentizar el equipo y confundir al consumidor. Para otros es el eslabón que hará que muchos abandonen el teclado y se pasen a la movilidad absoluta.

 

¿Qué le queda entonces a los que siguen apostando por modelos más pequeños? Los hasta ahora reyes del mercado tienen dos bazas. Una es aumentar la potencia para ejecutar juegos y cualquier otro contenido multimedia. La segunda es una trampa. Bajar el precio sin bajar el rendimiento. Esto se suele traducir en bajar los márgenes de beneficio hasta un punto arriesgado si se venden demasiadas unidades.

 

La primera baza parece que se cumplirá gracias a la batalla de los procesadores. NVidia ha rizado el rizo con un chip, el Tegra K1, que trabaja con 96 núcleos. El listón está muy alto pero los dirigentes de Qualcomm dejaron claro que no han dicho la última palabra en un negocio del que dependen los videojuegos y su integración con las consolas, los nuevos centros de ocio domésticos.

 

La duda que nos surge es que hará que un cliente potencial se decante por una tableta de 7 pulgadas  de marca blanca -las que más rápido crecen en ventas- pudiendo elegir un llamativo phablet asiático que tiene más rendimiento, un precio similar y, además, sirve de teléfono. De momento todos los grandes se preparan a aumentar la gama alta: mucha pantalla, mucha resolución y mucha potencia. Los rumores ya han comenzado y si el iPhone 6 ya está en boca de muchos… el nuevo iPad Pro de más de 10 pulgadas tiene visos de realidad según muchas fuentes fiables. Se estrecha el cerco a los MacBook.

 

2013, las mejores tabletas para regalar

 

Se acerca Navidad y las dudas sobre cuál es la mejor opción tecnológica para regalar se disparan. Desde esta bitácora intentaremos solucionar algunas de ellas proponiendo durante los próximos días las mejores compras para cada bolsillo. Hoy empezamos con tablets.

 

Antes de ir a la tienda o entrar en la web es importante que tengamos claro para qué se necesita el dispositivo. ¿Priorizamos poder personalizarlo (Android) o la seguridad y la fluidez (iOS)? ¿Es para ocio (Kindle) o para trabajar (Windows)? ¿Necesitamos que sea el tope de gama para un máximo rendimiento (más de 500€) o lo vamos a utilizar para navegar, redes sociales y correo electrónico (con unos 200€ es suficiente)? Lo mismo ocurre con su tamaño y peso ¿cuánta portabilidad necesitamos? Y, por último, ¿nos será suficiente con una conexión WiFi y compartir internet desde el smartphone cuando no haya conexión gratuita o preferimos la opción de 3G y estar siempre en línea?

 

Una vez solventadas estas dudas sólo tendremos que escoger entre estas opciones:

 

 

  • La mejor Android: sin duda, nadie hace mejores dispositivos Android que Google. Las tabletas Nexus son difíciles de conseguir por su maravillosa relación calidad precio. La opción de 10 pulgadas comienza en 399€ y la de 7 en 229€. Nosotros nos decantamos por las versiones sólo WiFi, no sólo nos permiten invertir en más capacidad de almacenamiento en vez de en conectividad 3G, sino que, con una buena tarifa de datos en el smartphone no echaremos en falta la microSIM. Compartir internet es francamente fácil y eficiente en Android y todo un ahorro. Eso sí, si es vuestra decisión, daos prisa, la tienda de Google suele agotarlas con facilidad.
  • La opción Windows: aunque las tabletas con el sistema operativo de Microsoft son las más caras, todavía podemos encontrar algunos buenos precios. Buen ejemplo es Samsung ATIV Book 9. Por unos 600€ tendremos un equipo que nos permite trabajar con la suite Office, una buena autonomía, buen procesador gráfico y una total hibridación con nuestro PC. Es de las más ligeras de su mercado y una buena opción para aquellos que quieren saltar del ordenador a la tableta poco a poco. Eso sí, su valor de reventa (importante en cualquier dispositivo electrónico) no es el mejor.
  • Un eBook potenciado: para la mayoría de los usuarios de tabletas, leer con una pantalla retroiluminada les cansa la vista. Para la mayoría de los usuarios de eBooks no poder hacer ciertas cosas que se puede en las tabletas es una tara. ¿Cuál es el punto intermedio? Kindle Fire HD. En dos formatos (8,9 y 7 pulgadas), la tableta de Amazon hereda lo mejor de dos mundos. El precio de los eBooks -la versión grande comienza en 229€- y la potencia de las tabletas. Eso sí, para los amantes de la libertad (Android, especialmente), un aviso: se es totalmente prisionero de Amazon y su tienda. La versión HDX de 7 pulgadas (también vale 229€) es nuestra favorita. Su hardware no decepciona y su funcionamiento es fluido. Una buena elección para aquellos que van más allá de las marcas.
  • iPad Mini Retina, potencia comprimida: para nosotros, la mejor tableta de este 2013. No es excesivamente caro (389€) para lo mucho que ofrece. Un procesador fulgurante. Un coprocesador gráfico que permite jugar sin límite. La seguridad de iOS y su mastodóntica oferta de aplicaciones específicas para tabletas. Tremendamente fluida. Con un diseño acertado que hereda de la versión anterior y una pantalla sobresaliente. Además, ahora es más ligera que nunca y su autonomía se mantiene en 10 horas. Nuestra elección.
  • iPad Air, todo a lo grande: para los que no les van las medias tintas. El iPad Air es obscenamente ligero. Increíblemente rápido. Sorprendentemente delgado y con una pantalla maravillosa. El Air es la esencia de las tabletas personificada (por algo fue la primera). Su experiencia de navegación está más cercana a la de un portátil que a la de una tablet. En su contra, que la diferencia de pulgadas con el Mini Retina se cotiza a 90€ en todas las versiones y además, pesa 130 gramos más. Habrá que calibrar bien si merece la pena.
  • Alternativa Samsung: si en Apple nos decantamos por la tableta pequeña, para los amantes de Samsung la mejor opción, sin duda, es la tableta grande. La Galaxy Note de 10,1 pulgadas. Como tableta de formato grande que es, su precio se dispara por encima de los 600€ en su versión con 4G, aunque, como hemos dicho, no es la opción más necesaria si se tiene una buena tarifa de datos en el smartphone. Rápida y con multitud de posibilidad gracias a su lápiz Stylus, es una buena opción para los amantes de la marca.
  • ASUS TF101: la propuesta de los taiwaneses es un modelo híbrido con 32 GB de capacidad y un hardware que, aunque no es el más moderno, es muy potente. Se le puede adjuntar por un poco más un teclado que lo convierte en un portátil de pleno derecho. Su precio, 449€ lo hace bastante competitivo, sobre todo si tenemos en cuenta que ronda las 10 pulgadas. Una muy buena opción para alternativos.
  • iPad Mini, el comienzo perfecto: ¿y si el regalo es para un niño o es el primer dispositivo de este tipo para el «regalado»? Entonces lo mejor es ir a algo seguro que no nos suponga un gran gasto. Nos decantamos por el iPad Mini «normal». La primera versión cuenta con el procesador A5 que moverá perfectamente las aplicaciones para la tableta y que, sin 3G, costará 289€. Es ligero y, gracias a iOS, su curva de aprendizaje es absolutamente plana. No durará mucho más tiempo en el mercado así que esta Navidad es un momento inmejorable para comprarla.