Kipchoge, el debate tecnológico se reabre

El pasado sábado el circuito de Monza fue el escenario de una verdadera proeza. El campeón olímpico de maratón, Eliud Kipchoge corrió los 42.195 en 2:00:25 segundos una cifra que no solo pulveriza el mejor registro hasta la fecha sino que muestra que puede que bajar de las dos horas no esté «tan lejos» (cualquiera que haga deporte sabe lo complicado que es arañar un solo segundo al crono cuando se habla de récords ya sean personales o mundiales) y, sobre todo, que reabre el debate sobre el dopaje tecnológico.

Si ya antes de que Nike y Adidas, los dos grandes fabricantes mundiales de material deportivo, se propusieran rebajar el tiempo de las dos horas ya había muchos que hablaban de lo inhumano de las cifras de los deportistas gracias a sus ayudas -nutricionistas, fisios, condiciones específicas de entrenamientos, ayuda técnica para el desarrollo de material, avituallamientos personalizados, etc.- cuando la empresa estadounidense explicó cómo abordaría el reto muchos lo tildaron de una falsa maratón.

Nos explicamos: Kipchoge, que tenía su mejor marca en 2:03:06, la segunda mejor de la historia, estaría flanqueado por Lelisa Desisa (especialista en la distancia) y Zersenay Tadese, actual récord del mundo de media maratón. Por si esto fuera poco, el escenario elegido para el reto era el «templo de la velocidad», una parte llana del circuito de Monza.

La prueba comenzaría antes del alba para que se dieran las mejores condiciones de humedad y temperatura posibles. El grupo sería escoltado por varias liebres que en todo momento correría en posición de cabeza de flecha (1-2-3) para mejorar el viento y un poco delante iría un Tesla a una velocidad constante de poco más de 21 kms/h para marcar el ritmo -y según muchos cortar el viento, aunque nadie ha dicho si la turbulencia del vehículo es positiva o negativa sobre todo con viento lateral-fontal-.

En el excelente blog Vitonica además de una entrada de lo más detalla nos muestran con este GIF cómo se dieron los relevos y la estructura del grupo que, por cierto, contó con la compañía de médicos, expertos en biometría, nutricionistas, etc. El ritmo infernal (cada parcial de 5 kms se hizo en tiempos que oscilaron entre los 14:07 y 14:17 hasta el kilómetro 35) hizo que tanto Desisa como Tadese abandonaran la comitiva antes de llegar siquiera a la media maratón.

En el último relevo el cansancio hizo mella sobre la máquina keniata y la cifra mágica se escapaba por solo 25 segundos. Por supuesto fueron muchos los que aplaudieron la decisión de la IAAF de no aceptar la marca como un registro oficial y que hablaron descaradamente de dopaje tecnológico (algunos incluso soltaron perlas sobre pruebas antidoping, algo ilógico teniendo en cuenta que no se trata de una competición oficial sino de un «experimento»).

Parte de la culpa la tienen las zapatillas que utilizó el sábado el atleta: se trata de las Nike Zoom Vaporfly 4% que cuentan con una pequeña placa de fibra de carbono que permite un retorno de energía muy superior a los actuales estándares (el Boost de Adidas, por ejemplo, que también se ha remozado en las Adizero Sub2 y ahora se llama Boost light). Aumenta, según la empresa, el rendimiento del atleta un 4% al demandar menos esfuerzo y devolver menos energía.

El diseño de las zapatillas, además, es más aerodinámico -importante cuando se habla de batir récords- y mucho más ligero de lo habitual. La guinda para un diseño de carrera controlado -¿hay algo más predecible, sobre el papel, que un circuito?- y ayudado por casi 30 liebres, además de asistido por todo tipo de especialistas.

¿Significa esto que nos han engañado? Más allá de una enorme y cara operación de marketing (se han gastado más de 30 millones de dólares en poner en marca la carrera), nos vuelve a demostrar la enorme capacidad del hombre de batir sus marcas. Por mucho que haya gente que reniegue de la marca, lo conseguido por Kipchoge es sobrehumano. Con o sin un coche delante. Con o sin liebres. Con o sin zapatillas específicas.

Muchos dicen que se pierde la esencia de la carrera porque estaba pensado para que solo él lo lograra. ¿No hay liebres en las maratones? ¿No hay gregarios en las carreras ciclistas? Muchos dicen que se ha perdido la esencia de correr en solitario. ¿Alguien lo hace? Otros alegan que el circuito no es homologable. ¿Por qué una marca en Berlín es válida cuando su trazado lo hace más accesible que el de otras ciudades como Londres?

Algunos especialistas dicen que se salta parte del legendario de la prueba: bien, de Maratón a Atenas no hay 42,195 kilómetros. Ni siquiera 42 -los 195 metros extras se añadieron en unos Juegos en Londres para acercar la meta hasta el palacio donde esperaba la Reina de Inglaterra. Además, si queremos preservar el espíritu, ¿por qué no correr todos con sandalias de cuero?

El deporte, como casi todo, es cuestión de evolución. Nike no ha mentido a nadie. El objetivo de la empresa en ningún momento ha sido batir el récord del mundo de maratón. La IAAF dejó claro que solo se homologaría en una de sus carreras. Nike prometió intentar bajar de las dos horas en la distancia. Y casi lo han conseguido.

Del mismo modo que existe doble moral en el ciclismo -me temo que no todos los ciclistas cuentan con la misma bicicleta como para poder igualar las condiciones de todos- y se dan por hecho que las diferencias son casi «sanas» en otros deportes (presupuestos en fútbol y baloncesto, motores y diseños en deportes de motor, por hablar de las disciplinas más populares), volvemos a un debate que se abrió hace tiempo con los polémicos bañadores de Speedo que ayudaron a pulverizar registros.

Desde aquí lanzo una pregunta: ¿dónde se encuentra la línea entre la evolución del material deportivo y el dopaje tecnológico? Sobre todo cuando ese dopaje está al alcance de todos.

New Balance, mucho más que diseño retro

 

Fundada en 1906, New Balance es una de las pocas empresas que escapan a esa enorme pelea de titanes en las que están imbuidas desde hace cuatro décadas Nike y Adidas por ser la referencia en el mercado de material deportivo. La pequeña empresa de Massachussetts fue fundada por un inmigrante inglés que diseña unos arcos de soporte para el calzado que convertían los zapatos en un instrumento mucho más cómodo para profesionales que tenían que pasar mucho tiempo de pie.

 

El siguiente paso fue crear zapatos ortopédicos con diferentes hormas para diferentes anchos de pie y asociarse con Arthur Hall un hábil comercial que consiguió que la empresa fuera una de las referencias en la confección de calzado en todo el país. Su experiencia permitió la creación de las «Trackster», las primeras zapatillas que, allá por 1961, tenían una suela serrada y estaba disponible en diferentes anchos, lo que hizo que pronto se hicieran populares entre los entrenadores y profesores de fitness de Estados Unidos.

 

La empresa ha sido desde entonces una referencia en calzado deportivo por sus valores de ajuste, prestaciones y sus meticulosos sistemas de fabricación. Modelos como las 320, las 990 o las RC110 han batido récords en todo el mundo en diversas disciplinas y han sido reconocidas por publicaciones tan prestigiosas como Runner’s World.

 

 

 

La nueva era

 

Ahora que el running es de nuevo un deporte de masas (con todo lo bueno y malo que esto conlleva) New Balance ha vuelto a demostrar que es una empresa que se mantiene en el tiempo gracias a su enorme inversión en tecnologías que protejan la pisada del corredor y que tienen esos principios de ajuste, comodidad y buen hacer como bandera.

 

Os presentamos cuáles son esas innovaciones para este 2014:

 

 

  • RevLite: se trata de una media suela que posibilita la misma amortiguación, durabilidad y respuesta que cualquier zapatilla de amortiguación superior pero con un 30% menos de peso. Normalmente se combina con una cápsula que la casa denomina Abzorb que va del talón a la zona media para proteger el arco de los impactos de cada zancada.
  • Fantom Fit: es un sistema que envuelve el arco, la zona media del pie y el empeine y que elimina las costuras en las zonas de mayor fricción gracias al trabajo con materiales extremadamente finos que son fundidos para que el pie tenga un movimiento más natural.
  • Blown Rubber: una aleación de materiales multiplica la fricción (agarre) de la suela para mejorar la tracción sin penalizar la transición entre zancadas. Además, permite una amortiguación más suave lo que la hace recomendable para personas con poco peso.
  • Intelligent Geometries: la suela de sus modelos más rápidos combina diseños triangulares y romboidales para que los movimientos del material sean más fluidos. Además, su estructura hace que la zapatilla sea más estable ya que estas formas geométricas han demostrado ser más resistentes a la deformación.
  • TBeam: un refuerzo bajo el arco que hace que toda la zapatilla sea más resistente a las fuerzas de torsión y haya un mayor apoyo en el momento más crítico de la pisada.
  • N2 y N2 Burst: este sistema doble va desde el talón hasta la zona media (N2) para absorber la fuerza de cada impacto en cada pisada y se combina con el sistema N2 Burst que estabiliza el antepié y equilibra las articulaciones para que el movimiento sea más natural y, sobre todo, recto.
  • ActEVA Lite: todo el piso está construido con una evolución de la suela EVA para multiplicar la amortiguación sin sacrificar la velocidad de respuesta de la zapatilla (la reactividad es el punto más débil de las zapatillas especialmente amortiguadas).
  • Breathable: NB emplea materiales muy finos combinados con mallas transpirables y acabados sin costuras para multiplicar la sensación de confort incluso en las zapatillas de trail pensadas para resistir a los elementos.
  • Dual Density: para aquellos atletas que necesitan un control de pisada existe una gama con una cuña de doble densidad desde el talón a la zona media para minimizar el exceso de pronación y, con ello, todas las molestias que se derivan de este problema postural.
  • Fresh Foam: la última revolución incorporada en las 980 es una media suela ultraligera que combina una sensación de amortiguación sobresaliente con gran estabilidad gracias a su estructura hexagonal.
Después de descubrir todo esto, ¿quién sigue pensado que New Balance es sólo un diseño retro?

 

Calzado running, alta tecnología

 

 

La llegada del verano suele ser objeto de buenas intenciones en cuanto a salud. A la operación bikini que nos ayuda a ponernos en nuestro peso gracias a una alimentación más sana, suele sumarse más tiempo libre y, sobre todo, las condiciones metereológicas idóneas para practicar deporte. El running (antes footing y nunca jogging) se ha convertido en el deporte de moda. No requiere una gran inversión, permite cierta libertad de horarios y, sobre todo, nos permite ponernos a tono a nuestro propio ritmo.

 

Como aficionado al running he aprendido que la mayor inversión que se debe realizar es el calzado. Más allá de unas mallas, medias de compresión, manguitos, etc… la deportiva que calzamos es nuestro punto de contacto con el suelo. Nuestra protección contra los impactos y nuestra amortiguación para dar la siguiente zancada. La atractiva publicidad de las grandes empresas de material deportivo muchas veces hace que prioricemos el diseño por delante de nuestro tipo de pisada, peso, superficie sobre la que corremos, etc.

 

Diseñadas para canalizar nuestro esfuerzo, aumentar nuestra comodidad y, sobre todo, proteger nuestras articulaciones inferiores, cada fabricante tiene modelos que incorporan un enorme componente tecnológico. Aquí tenéis las más avanzadas y recomendables del mercado. ¡Escoged la vuestra!

 

 

  • ASICS Gel-Lyte 33 2: perteneciente a la familia 33 -hace referencia a las 33 articulaciones que hay en el pie- de la casa nipona, incorpora la famosa tecnología de placas de gel en la zona trasera y la Full Lenght Dual Density Midsole. Dentro de la gama de natural running (aquella pensada en la técnica de pisado con el medio pie), se trata de unas zapatillas que ofrecen una sensación muy natural y una gran flexibilidad con un buen soporte y una sobresaliente amortiguación. Su peso es de 240 gramos (excelente cifra) y su precio, 124 euros.

 

 

 

 

 

 

  • Under Armour UA Charge RC II: con un peso de 217 gramos, la empresa americana ha incluido en este modelo la tecnología HeatGear que permite un ajuste de la zapatilla al pie sin comparación respetando la transpiración de la piel. También ayuda la lengüeta reforzada MPZ con refuerzo en la puntera. La zona central de la suela está articulada para facilitar el movimiento natural del pie y se le ha sumado un refuerzo 4D Foam en el talón de Aquiles para proteger la zona en cada impacto. La mediasuela estrena la tecnología Micro G que hace más fluido el contacto con el suelo. A diferencia de otros modelos no incluye una plantilla interna ya que la geometría 4D Foam se adapta perfectamente a cada pie gracias a su construcción (similar a un gel) y evita deslizamientos internos. La suela se ha construido con Light Speed Grip que aumenta la ligereza y con material EVA resistente a la abrasión y con una gran capacidad de amortiguación. Su precio, 135 euros.

  • Nike LunarGlide+ 5: la empresa que popularizo el running lanza estas zapatillas para pronadores o neutros que se centran en la estabilidad gracias al sistema Dynamic Support -una entresuela formada por dos partes opuestas de gomaespuma, una de Lunarlon y otra de gomaespuma más firme- que ayuda a realizar la transición entre el apoyo con el talón y la flexión de la planta. De la amortiguación se encargan las tecnologías Lunarlon y NikeFlywire que hace que la playera se adapte a la pisada y que junto a la plantilla Fitsole se ajusta individualmente a cada corredor. Eso sí, llevar el swoosh en un lateral cuesta 190 euros.

  • Saucony Progrid Ride 6: pensadas para entrenamientos rápidos y corredores de peso medio, las Saucony han sido pensadas con una geometría revolucionaria que marca una diferencia de 8 milímetros entre el talón y la puntera. La tecnología PowerGrid de la casa optimiza la amortiguación mientras que las plantillas Comfortride+Sockliner y HRC+ (interna y superior) sujetan el pie al tiempo que lo protegen contra los impactos de cada zancada. En 281 gramos Saucony ha creado una deportiva que protege las articulaciones de torsiones de la pisada y que gracias a su suela con tacos triangulares ofrece una tracción sobresaliente. Tendrás que abonar 129€ por todo ello.

 

  • Adidas EnergyBoost: los alemanes han tardado mucho en dar un golpe en la mesa pero la espera ha merecido la pena. Su tecnología de amortiguación permite el mayor retorno de energía del mercado. El material con el que se elabora el sistema Boost -con origen en la empresa química BASF- está formado por pequeños gránulos (llamados TPU) que son fundidos hasta que forman una masa compacta que absorben el impacto y permite un efecto muelle que agiliza la transición entre pisadas. Con un rendimiento que no se altera con la temperatura exterior (algo que sí ocurre con las suelas EVA que alteran su respuesta en el rango de temperaturas de -20 a 40 grados). La malla está construida con tecnología TechFit (transpirable) y las Power Bands ayudan al pie a realizar los movimientos de la pisada de un modo más natural y seguro. La tecnología más avanzada del mercado cuesta 150 euros.

  • Mizuno Wave Rider 16: el fabricante de running por excelencia aúna todo su saber hacer en las nuevas Wave Rider 16. La renovada tecnología Wave, considerada la mejor mediasuela de la industria proporciona una excelente amortiguación al dispersar la energía del impacto de la pisada por toda la superficie inferior de la playera. La estructura superior de la deportiva (llamada Dynamotion Fit) permite movimientos más naturales del pie y, por lo tanto, multiplica el confort. La tecnología SmoothRide de la suela permite un movimiento plantar más fluido (lo que protege de fascitis y metatarsalgias). El sistema Air Mesh multiplica la transpiración y vida útil de la malla y la tecnología SR Touch aumenta la ligereza y durabilidad de los materiales. Finalmente, el refuerzo X10 en el talón hace que esta zona se desgaste más lentamente para que la estabilidad de la pisada no se vea comprometida durante la vida útil del modelo. Una delicia que ronda los 120 euros.

Hay muchas más (no os perdáis fabricantes como KSwiss, Brooks o Zoot) aunque estas son, probablemente las más interesantes del mercado. ¿Ya tenéis una favorita?