Conducción autónoma, protagonista en Las Vegas

La industria de la automoción tampoco quiso perderse este año el CES de Las Vegas y, mientras que en el Salón de Detroit presentan modelos de todo tipo en los que el futuro se centra en diseño, consumos y seguridad, en Nevada llevaron todo un arsenal tecnológico. Como dijo Ulrich Hackenberg, responsable de Desarrollo Técnico de Audi, «el vehículo se está convirtiendo en un dispositivo móvil sobre cuatro ruedas».

Precisamente Audi –presente por quinto año consecutivo en la muestra– fue una de las estrellas con su Prologue Piloted Driving Concept, un modelo construido en exclusiva para el CES y que es todo un alarde de la capacidad tecnológica de los alemanes. Este cupé de dos puertas (heredero del A5) tiene una envergadura de 5,10 metros y una presencia espectacular gracias a sus 1,39 de alto y 1,93 metros de ancho.

La carta de presentación a un misil con faros matrix laser y varias cámaras, sensores y escáneres en el vehículo que lo convierten en uno de los más seguros y conectados de la historia. Bajo el capó se encuentra el poderoso V8 4.0 TFSI biturbo combinado con un motor eléctrico integrado en el cambio e-tiptronic de 8 velocidades que eroga 677 caballos y 950 Nm de par. El sistema quattro le permite catapultarse en el 0 a 100 en 3,5 segundos con un consumo medio homologado para Estados Unidos (suele ser más real que el europeo) de 7,9 litros cada 100. Maravilloso.

Por si esto fuera poco, el Prologue incorpora todos los avances de la casa de Ingolstadt en materia de autoconducción: gestores de eficiencia energética, de predicción del comportamiento de otros conductores, asistente de remolque, asistentes de velocidad adaptativos y el zFAS (controlador central de asistencia de conducción) que está activo incluso cuando lo pilotamos nosotros y que se sirve de la información de los sensores del vehículo para optimizar y asegurar la conducción.

El Audi Virtual Cockpit presentado el año pasado se combina con Audi Connect y tecnologías como el car-to-X que permite vincularse a la trayectoria de otros coches para interactuar con ellos de modo más seguro.

Mercedes Benz F015 Luxury in Motion

 

 

Mucho más futurista (y menos realista) fue la puesta de largo de otro concept alemán, el F015 Luxury in Motion. La empresa de Dieter Zechte afirma que en 2030 la densidad de población urbana será exagerada y que los vehículos inteligentes serán algo necesario porque el verdadero lujo residirá en poder tener un espacio y tiempo realmente privados.

Y en eses sentido se ha desarrollado el modelo de Mercedes que cuenta con todo tipo de avances de conducción autónoma y que, además, tiene lujos como asientos que giran 360 grados y todo tipo de equipos de infotainment a bordo. Este híbrido enchufable del que no se han publicado datos de la unidad de potencia se caracteriza por su capacidad de comunicación con otros modelos y con el exterior gracias a unas pantallas en el salpicadero y en los paneles de las puertas.

En ambos casos la confirmación de que la industria del motor se ha rendido a las demandas de una sociedad cada vez más intercomunicada y digitalizada.

Audi TT 2014, a la vanguardia de la técnica

 

 

 

Frente a las sensaciones de conducción que abanderan a BMW y el estatus vinculado a Mercedes, Audi representa la carga tecnológica como ningún otro fabricante. Casi todos sus nuevos lanzamientos incorporan una novedad técnica que acerca a los de Ingolstadt más a Japón que a sus rivales del Sur de Alemania.

 

La nueva baza del constructor premium del Grupo Volkswagen es el Audi TT. Un pequeño coupé de raza que no sólo pondrá en práctica el nuevo lenguaje visual de la casa de los cuatro aros sino que incorporará novedades destinadas a otros modelos del catálogo y que, probablemente, supondrán un antes y un después en los fabricantes a este lado del Atlántico. Tal es el carácter rompedor del modelo que, de momento, sólo han enseñado el interior del mismo… y lo han hecho en el CES de Las Vegas.

 

Después de anunciar un sonado acuerdo con Google para implementar Android en sus modelos de serie a partir de 2015 (fecha en la que este TT llegará a los concesionarios), Audi ha sorprendido a propios y extraños con una novedosa pantalla de 12,3 pulgadas que reemplaza al cuadro de mandos analógico de otros modelos -y de casi todos los vehículos de serie del mercado-.

 

Es cierto que ya hay otros fabricantes que emplean pantallas TFT bajo la capilla pero hasta ahora ninguno se había atrevido a ubicar ahí el navegador y dejar en un segundo plano el cuentarrevoluciones y el velocímetro.

 

La nueva ubicación hace que los diseñadores se hayan ahorrado la habitual pantalla multifunción en el salpicadero central y que hayan podido crear una consola mucho más limpia, minimalista y con un diseño mucho más elegante (destacan tres nuevas tomas de aire que recuerdan a las turbinas de un avión). Como curiosidad, en el centro de cada aireador existe una pequeña pantalla que permite controlar la temperatura, conexión, intensidad y distribución del aire.

 

Junto a la palanca de cambios sigue ubicándose, eso sí, el MMI Touch desde el que se controlan todas las posibilidades del software del TT. La diferencia es que ahora es completamente táctil con lo que entrar y salir de los menús es sensiblemente más rápido e intuitivo. En definitiva un modelo mucho más cerca de los concept futuristas que la casa ya presentó hace más de una década en filmes como «Yo, robot» que de su actual catálogo.

 

 

 

 

Para los más puristas este Audi Virtual Cockpit (como lo denomina la casa) distrae al conductor de la carretera más que un display elevado o que la réplica de las imágenes en el parabrisas. Además, ya ha habido críticas refiriéndose a que lo importante en un modelo de estas características es la mecánica y que no es viable que el cuentarrevoluciones tenga un lugar tan poco relevante.