Apple y iPhone, todos los contenidos en todas partes

La integración de las nuevas tecnologías y los dispositivos móviles con el resto de objetos de nuestra vida es cada vez más patente. Es por ello que entornos como Android o iOS intentan ofrecernos cada vez más aplicaciones y una mayor compatibilidad entre gadgets. De momento, parece que es Apple quien lo ha conseguido mejor.

Según las últimas informaciones que se han hecho públicas -no oficiales- el mundo de las aplicaciones para iOS sigue aumentando su «población». De hecho, aunque a día de hoy hay disponible en su tienda unas 356.000 para el iPhone, 96.400 para iPad y 4.800 para Mac -un 37% de todas ellas gratis- se estima que las aprobadas por la empresa de Cupertino superan ya el medio millón.

Por categorías, los juegos siguen siendo las aplicaciones más comunes -un 15%-, seguidos muy de cerca por los libros -un 14%- y las aplicaciones educativas y de entretenimiento -un 11%-. El precio medio de todas ellas es de 3,64$ -unos 2,75€- y, siguiendo este cálculo, serán necesarios unos 892.000 dólares para poder comprarlas todas.

Es precisamente esta amplia oferta la gran baza de Apple para colocar sus dispositivos en el mercado: aumenta la demanda y fideliza al cliente frente a la competencia, pues si se emigra a un «rival» se abandona su catálogo comprado. Es por ello que todos sus «enemigos» ofrecen su propia tienda… y que los desarrolladores ofertan aplicaciones multiplataforma.

Buen ejemplo de esto es que en enero de 2011 se alcanzaron las 350.000 aplicaciones… y los 10.000 millones de descargas. Por cierto, Angry Birds, un juego, es el rey de este mercado.

Tu iPhone 4 en el coche


Conocedores de la fuerza de esta tendencia -para algunos moda- la firma japonesa Pioneer ha desarrollado un navegador con pantalla táctil que pondrá a la venta en junio y desde el que se podrá ver todo el contenido de un iPhone 4.

El modelo, con el nombre SPH DA01, cuenta con una pantalla de 7 pulgadas y un precio de unos 400€. Además del servicio para el smartphone cuenta con radio y un amplificador convencional para el automóvil, aunque permite descargar la aplicación AppRadio -gratuita en la AppStore y en la web de Pioneer- y que convertirá al SPH DA01 en un navegador con acceso a todas la biblioteca del teléfono.

Desde Pioneer se jactan de haber construido el primer dispositivo que permite ver contenidos de un teléfono de Apple en un navegador de coche. Los japoneses ya están trabajando para crear aplicaciones compatibles tanto con el iPhone4 como con su producto.

Chevrolet Volt, cumpliendo lo prometido

Fue en noviembre cuando hablamos por primera vez del Chevrolet Volt un vehículo que junto al Equinox -también de la marca de la pajarita- estaba llamado a representar a la nueva General Motors: coches limpios, con una amplia carga tecnológica, buen precio -no así su gemelo para Europa, el Opel Ampera- y sobre todo, llenos de promesas para sacar al antaño mayor fabricante mundial de la quiebra.

Como bien se publicó en una noticia de [Enlace roto.] el pasado día 9, todavía no se ven muchos rodando por las carreteras estadounidenses, pero todos ellos tienen algo en común, la satisfacción de sus propietarios. En un país poco acostumbrado a pagar mucho por el combustible (sus 265€ mensuales en gasolina se deben más a los altos consumos y a las largas distancias que al precio que todavía es de 0,68 céntimos el litro) recorrer 1.000 millas -unos 1.600 kilómetros con sólo 24 litros es algo inaudito. También a este lado del Atlántico, 1.000 kilómentros por 10€ es, desde hace años, impensable.

Lo mejor de todo es que estos datos no vienen de una encuesta ni de suposiciones de la propia empresa, sino de los datos recopilados por la empresa OnStar en las centralitas de los vehículos que ya han sido vendidos. De momento, ya van 2.000. Parecen pocos, sin embargo, desde la compañía están seguros que cuando los usuarios hagan sus cuentas, las cifras crecerán.

Recargar la batería de un Volt cuesta, a día de hoy, unos 75 céntimos de euro (1 dólar), con el que pueden recorrer 56 kilómetros. En Estados Unidos, para desplazarse 40 kilómetros hay que abonar 2,75 dólares, 2 euros. Sin duda, un gran alivio para el bolsillo.

En Detroit no han dudado en comparar su modelo con el híbrido de referencia: el Prius. Y el japonés no sale muy bien parado: su autonomía en modo eléctrico es de sólo 50 kilómetros por los casi 150 del Volt. Además, cuando utiliza el motor de combustión el consumo es de unos 5 litros a los 100 kilómetros, en el caso del Volt, de apenas 2,4. Por lo menos el Prius es bastante más barato.

El lado oscuro de la electricidad

Pero no todo iba a ser tan bonito. La hipoteca por electrificar el parque automovilístico hará que el consumo de este tipo de energía aumente un 1.700% antes de 2020. Según refleja un estudio del Utilities Telecom Council (UTC) el consumo anual pasaría de 146.000 megavatios hora a 2,6 millones. Es por ello que piden una modernización urgente de la red y del sistema de producción eléctrico. De lo contrario, la reducción de emisiones de CO2, no será tal.

El informe concluye que con las infraestructuras actuales sólo se podrían abastecer a 125 millones de vehículos, el parque estadounidense -sin contar los industriales- aglutina a 254 millones de unidades. Parece que el futuro se nos está echando encima.

Movilidad eléctrica, también sobre dos ruedas

Normalmente, siempre que nos acercamos al mundo del motor lo hacemos a través de las cuatro ruedas. Los coches eléctricos acaparan gran parte de las noticias de la industria del automóvil… aunque curiosamente las motos eléctricas están mucho más desarrolladas y cercanas a convivir con nosotros en nuestras ciudades.

De hecho, si comparamos el concepto de scooter con el de moto eléctrica, veremos multitud de similitudes: poca potencia, poca autonomía, poca velocidad… y nulo consumo. De momento, Suzuki y Yamaha encabezan el pelotón de estos pequeños ciudadanos verdes, pero muchos otros fabricantes se han sumado a la lista.

Honda ha presentado ya su EV-Neo, con una autonomía de 34 kilómetros y un tiempo de recarga estimado en unas 3,5 horas con el cargador de 100 voltios y de 30 minutos con el cargador de 200 voltios, y que permite arrastrar 30 kilos además del conductor. Basada en la tecnología del Insight, empezará a distribuirse entre corporaciones públicas para conocer mejor su rendimiento en el día a día.

La antes nombrada Suzuki, también tiene su pequeño ingenio. Se trata del e-Let’s y en cuatro horas permite cargar las baterías para recorrer 30 kilómetros. Aunque se trata de un proyecto experimental de la empresa, está basado en la Let’s 4 Basket, un producto urbano que ha cosechado un gran éxito gracias a su bajo consumo y a su movilidad.

Más adelantada está Yamaha, que ya va por su tercera generación de scooter eléctrico. Se trata del EC-03 -en la foto-, nieto del Passol de 2003. Pesa 56 kilos, tiene el tamaño de una bicicleta y está pensado para ser transportado en vehículos mayores. Tiene una batería extraíble de sólo 5 kilos de peso para poder recargarla en casa. Goza de una autonomía de 46 kilómetros, así como una velocidad punta de 30 kilómetros horas, con una función power que permite aumentarla puntualmente 15 kilómetros más.

La apuesta europea viene de la mano de alemanes y franceses. BMW presenta el Smart E-scoopter con una autonomía de 100 kilómetros, viene cargado de elementos de seguridad, así como la posibilidad de incorporar un smartphone en el manillar. Una velocidad punta de 45 km/h redondea un producto que cuenta con un sistema de frenada regenerativa (KERS).

Peugeot pone precio -3.500€- a su apuesta, el E-Vivacity, que cuenta con una autonomía de 60 kilómetros y unas baterías que se recargan en 5 horas y que tienen una vida útil de 500 recargas, o, lo que es lo mismo, 30.000 kilómetros. Los franceses esperan vender unas 15.000 en 2015. El futuro está aquí y, de momento, sólo tiene dos ruedas.